Cayó en Brasil un capo narco amigo del “Chapo” Guzmán y Pablo Escobar

capo_cartelEl Departamento de Prevención y Represión al Narcotráfico (Denarc) de la Policía Civil de San Pablo señaló en una rueda de prensa que Goiano fue arrestado la noche del jueves en un apartamento de lujo en la ciudad de Guarujá, en el litoral del estado.


Goiano, también conocido como el “rey de los disfraces”, por sus atuendos y cirugías plásticas para cambiar su fisonomía, fue rastreado a partir de contenedores enviados a Europa y África desde el puerto paulista de Santos, el mayor de Latinoamérica y vecino de Guarujá.

Según las autoridades, Goiano, de 60 años, estaba en la lista de personas más buscadas de la Interpol y de la Policía Federal brasileña, pero los registros de otros arrestos, uno de ellos en Colombia y otro en el estado de Maranhao, y la orden de captura de la Justicia habían desaparecido del sistema de datos nacional.

El comisario del Denarc Alberto Pereira, responsable de las investigaciones, explicó que comenzó su carrera en el narcotráfico en los años ochenta con Escobar, convirtiéndose en el principal contacto en Brasil del entonces jefe del Cártel de Medellín. “Él ingresó en el negocio del narcotráfico en 1986 haciendo compras directamente con Pablo Escobar”, aseveró Pereira.

Igualmente, apuntó el comisario, tuvo conexiones en los últimos años con el narcotraficante colombiano Henry de Jesús López y con El Chapo Guzmán.

Además, el presunto capo brasileño financiaba la compra de droga por parte de algunos expendedores para el mercado brasileño y controlaba el transporte de la misma en Brasil para ser enviada a 27 países de Europa y África principalmente por vía marítima.

Pereira apuntó también que Goiano pagó a ingenieros extranjeros para desarrollar tecnologías que permitían transportar la droga en contenedores y construir submarinos blindados a los controles de seguridad.

De la misma manera, detalló el jefe policial, Goiano pretendía abrir una aerolínea para facilitar el transporte de droga al exterior.

El supuesto narcotraficante será remitido al central estado de Goiás, de donde es oriundo, y deberá responder a un proceso judicial por tráfico internacional de drogas, por el que puede recibir una pena, en caso de ser condenado, de 25 años de prisión.

Fuente: infobae.com