Cincuenta hipopótamos ponen en jaque al departamento de Antioquia (Colombia)


Día 08/07/2014 – 13.57h
hipopotamos-colombia--644x362Desde que el capo de la droga Pablo Escobar introdujera la especie en el país en 1980, su población ha ido en aumento, destruyendo cultivos y atacando a pescadores. Cincuenta hipopótamos ponen en jaque al departamento de Antioquia (Colombia)

La eutanasia y esterilización constituyen alternativas caras y poco respaldadas por los ciudadanos
Colombia se enfrenta a un problema de conservación ambiental. En concreto, el departamento de Antioquia, situado al noroeste del país. Numerosas comunidades locales del área han expresado a las autoridades su preocupación con respecto al grupo de entre 30 y 50 hipopótamos que campa a sus anchas por el municipio de Puerto Triunfo, la Hacienda Nápoles y el río Magdalena.

Los hipopótamos ya han atacado a pescadores, han destruido cultivos y cercas y su presencia impide el uso humano de ríos y ciénagas, informa Webconserva. La organización ecologista ha alertado de que son animales extremadamente agresivos, «por lo que siempre deben ser considerados peligrosos y capaces de infligir heridas mortales».


«Desde 2005 intentamos buscarles un sitio de reubicación, pero nadie nos recibe fuera ni dentro del país», explica a la BBC Carlos Valderrama, veterinario de Webconserva. «Su manejo y mantenimiento en zoos es complicado y costoso. Y hay riesgo para los operarios que se vayan a encargar de su captura, cuyo éxito no puede asegurarse al 100%».

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Otras medidas que se están contemplando para atajar la descontrolada reproducción de los hipopótamos de Antioquia pasan por la esterilización y la eutanasia. La agresividad y el gran peso del hipopótamo vuelven a jugar en su contra, convirtiendo la primera opción en una apuesta nada económica y muy comprometedora. Además, el hipopótamo es un animal sensible a la anestesia: puede sufrir un colapso respiratorio, huir y morir ahogado en el río, explica el veterinario.

Valderrama tampoco considera viable la eutanasia; menos, aún, después de que en 2009 se persiguiera y abatiera a un ejemplar conocido como «Pepe», cuyo fallecimiento causó gran pesar e indiganción en toda Colombia (no solo entre los ciudadanos de perfil ambientalista), recuerda la cadena británica.

Otra solución sería la de organizar una campaña de captación de fondos que aseguraran la construcción y el mantenimiento de un refugio para estos hipopótamos, hijos de aquellos cuatro que en su día, allá por la década de 1980, llegaron a la Hacienda Nápoles, propiedad, entonces, del capo de la droga Pablo Escobar. Junto a los tres primeras hembras y el primer macho de hipopótamo vivían otras exóticas especies desconocidas en Sudamérica, como jirafas y elefantes. Tras la muerte del jefe del cartel de Medellín, hace más de veinte años, la Dirección Nacional de Estupefacientes colombiana incautó los bienes de Escobar y entregó los animales a otros zoológicos. Sin embargo, los hipopótamos no fueron trasladados y permanecieron allí, a su suerte. Que ha sido muy buena: no sufren estrés por alimento, por clima o por depredadores.

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Las especies exóticas suponen la segunda causa más grande de pérdida de diversidad biológica, subrayan desde Webconserva.