Cuando el hermano de Escobar quiso correr el Tour de Francia


Dijeron de él que se parecía a un “osito” y con ese apodo se quedó. Ahora el único tour que hace es el que trata de rentabilizar la fama de su hermano

“Se entregó hermano de Pablo”, decía el titular del diario del sábado 22 de junio de 1991. Dos imágenes nos muestran a un ciclista en acción que, por equipamiento y postura podría perfectamente ser un profesional de las dos ruedas. Pero no, Roberto Escobar Gaviría era sobre todo el hermano del en ese momento hombre más buscado de Colombia, Pablo Escobar.

A Roberto la bici le tenía arrebatado desde bien pequeño. Con unos 10 años vio junto a su hermano una prueba de la Clásica El Colombiano en la que Fausto Coppi -dos veces ganador del Tour y 5 del Giro- claudica ante los escaladores locales, especialmente el antioqueño Ramón Hoyos. Desde ese día, Roberto Escobar quiso ser ciclista.

En bici ganó su apodo, el que usó siempre la policía para referirse a él. Concretamente llegando a meta totalmente cubierto de barro, todo marrón y casi irreconocible: parece un osito, dijo el locutor.

Había comenzado a pedalear, patrocinado por marcas como Droguerías Aliadas o una tienda de electrónica, Mora Hermanos. Aunque su biografía es confusa, y la leyenda le atribuye pruebas ganadas que no lo fueron, sí parece que llegó a las 37 victorias sobre la bici.

Lea también:   La muerte de Gustavo de Jesús Gaviria segundo hombre del cartel de Medellin

1975 será un año clave. Ahí Roberto decide abrir un taller de bicis en la localidad de Manizales. El nombre estaba cantado. Eso sí, la “t” se dobla para conseguir un efecto de postureo primitivo: Ositto suena a italiano, patria de campeones ciclistas.

De rojo y negro, con publicidad del partido de su hermano Pablo, Renovación Liberal, y con la dirección deportiva de una figura nacional como Rubén Darío Gómez, intentaron consolidar el equipo con el objetivo puesto en la meca del ciclismo mundial: correr el Tour de Francia.
[osi.jpg]

No lo consiguió. La oportunidad fue en realidad moviéndose en un camino paralelo, en apariencia mucho menos oscuro que el de los Escobar. Mientras el Cartel de Medellín afianzaba su negocio, el presidente de la federación colombiana Miguel Ángel Bermúdez, cuyo coincidía con el de Roberto Escobar: llevar un equipo colombiano a correr a Europa. Primero fue el Tour del Avenir en el 80 y después, ya en el 83, el Tour. El equipo se llamaba Pilas Varta, posteriormente Café de Colombia. En el 84 Lucho Herrera ganaba la primera etapa de un colombiano en el Tour, ni más ni menos que la del Alpe d’Huez. Junto a Fabio Parra forma la dupla de grandes predecesores colombianos del actual Nairo Quintana.

Lea también:   Los bienes "iconos" del narcotráfico: entre el abandono y el uso estatal

El sueño de la Grande Boucle se esfumó para Roberto Escobar, que acabaría viendo cómo su mote de Osito era utilizado por la policía colombiana y la CIA para ofrecer diez millones de dólares por su captura o la de su hermano. Tras el asesinato del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla había entrado en el cártel. Acabó entregándose y, ya en la cárcel, recibió un paquete bomba que le dejó ciego de un ojo.

Su presente es un tour organizado por una de las casas en las que su hermano construyó su imperio. Es el único tour de verdad que ha habido en la vida de Roberto El Osito Escobar.

19 Enero 2018 06:00