Sí, lo sabemos: la segunda temporada de Narcos ha sido corta pero intensa, y ahora ya no sabemos qué hacer. Pablo se ha convertido en el antihéroe, en ese villano protagonista al que se le acaba cogiendo cariño aunque no nos guste lo que hace, aunque sea vil, despiadado y se le haya ido la olla más de una vez.


Vamos a echar de menos al colombiano más malhablado, inexpresivo y tranquilo de la televisión (y, a su manera, de la historia), aunque nos ha dejado un buen legado. Y es que, si estás pensando en tener tu propio negocio, hay unas lecciones que Escobar nos ha dejado como regalo y que no está de más aprender, aunque en la práxis optemos por vías más pacíficas que las suyas.

1. Mantén cerca a tus enemigos.
El mítico “keep your friends close and your enemies closer”. Nunca sabes cuándo vas a necesitarlos, y cuando lo hagas, dales lo que buscan. Siempre ha quedado muy bien decir que estás al margen de tus haters pero, a la hora de la verdad, nunca sabes a quién puedes necesitar.
Pablo Escobar enemigos

2. Desconectar es importante.
El trabajo puede ser muy estresante (sobre todo si el gobierno te busca y tus poderosos enemigos te odian) así que, de vez en cuando, permítete momentos de tranquilidad en alguna de tus fincas escondidas y rodeadas de campo colombiano. No puedes ser el patrón de nada sin una buena hacienda.

Pablo Escobar campo

3. Eso incluye a tu familia.
Como ya hemos dicho, el trabajo no lo es todo, y no debería ser lo más importante. Cuida de los tuyos y vive para ellos, teniendo en cuenta que tus arriesgados movimientos también les afectan directamente. Deja que tus trabajadores carguen con la faena dura y dedica tu tiempo a bailar el tango.