Search Results For: luis carlos galan

El hijo oculto de Luis Carlos Galán

por DIEGO OLIVARES JIMÉNEZ
Luis Alfonso recuerda haberse enterado del asesinato de su papá, Luis Carlos Galán, en la madrugada del 19 de agosto: nueve horas después de ocurrido. Estaba en casa de sus abuelos maternos, en Facatativá, cuando entró la llamada de su mamá. Tenía 19 años y la noticia lo derrumbó. (más…)

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Condenan al general Maza Márquez por el crimen de Luis Carlos Galán en Colombia

Semana.com /
1. El exdirector del DAS fue hallado culpable y condenado a 30 años de prisión por el asesinato que ordenó el cartel de Medellín al mando de Pablo Escobar. El general Maza Márquez fue detenido en 2013. Su sentencia se ha conocido este jueves.

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Magnicidio de Galán: Familia advierte sobre intervención del Cartel de Cali

Marzo 11, 2013 6:27 am
–La familia de Luis Carlos Galán Sarmiento celebró la decisión de la fiscalía de reactivar el proceso por el magnicidio del líder político y sobre todo el giro que tomó la investigación al dictar orden de captura contra el entonces comandante de la Policía de Soacha, mayor retirado Luis Felipe Montilla Barbosa y el Jefe de la Oficina de Orden Público del DAS, Antonio González Henríquez como coautores de homicidio agravado. (más…)

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El sacrificio y la impunidad en el caso Galán

EL ESPECTADOR.COM
La realidad detrás de la ficción: ‘Escobar, el patrón del mal’
Hacia las 8:45 de la noche del viernes 18 de agosto de 1989, segundos después de subir a una tarima situada en la plaza central del municipio de Soacha (Cundinamarca), fue asesinado el entonces precandidato presidencial por el Partido Liberal, Luis Carlos Galán (más…)

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Miguel Maza Márquez: «Yo no cambié la escolta de Luis C. Galán»

Elespectador.com Judicial |18 Ago 2012 –  El proceso contra Maza vuelve y juega
El general (r) Miguel Maza Márquez, único investigado por el magnicidio de Luis Carlos Galán, se defiende y ataca. Se cumplieron 23 años del asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán. Además del excongresista Alberto Santofimio, hoy condenado, el único investigado es el exdirector del DAS general (r) Miguel Maza Márquez. La base de la acusación: debilitó la escolta para facilitar el magnicidio. No obstante, el pasado enero la Corte Suprema de Justicia anuló el proceso porque después de dos años y medio de detención, le reconoció a Maza que tenía fuero y sólo el fiscal en propiedad podía investigarlo. (más…)

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El crimen de Galán: magnicidio que marcó a Colombia

 Por:  Noticiascaracol.com

El mayor Luis Felipe Montilla recuerda que pidió refuerzos al entonces coronel Argemiro Serna, pero se los negó. Dice que hubo un plan para ocultar evidencia. (más…)

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Detalles del magnicidio de Guillermo Cano Isaza

  • Casos: Guillermo Cano Isaza

foto_493Cómo y dónde fue asesinado:
Dos sicarios esperaron a que Guillermo Cano hiciera un giro en “U” en la Avenida del Espectador, Bogotá, poco después de las 19:00 hs. Uno de los maleantes se acercó rápidamente a la camioneta familiar que conducía Cano y le disparó en ocho ocasiones al pecho con una ametralladora. Evitando el pesado tráfico prenavideño, los sicarios se escaparon en una motocicleta, identificada con la placa Fax:84.

Posibles móviles:
El capo del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, consideraba a El Espectador y a Guillermo Cano como sus principales enemigos, debido a las constantes denuncias contra el narcotráfico y a la posición favorable que el diario tenía sobre la extradición de narcotraficantes a los Estados Unidos.

Presuntos autores / o implicados:
En un fallo en octubre de 1995, nueve años después del asesinato, María Ofelia Saldarriaga, Pablo Enrique Zamora, Carlos Martínez Hernández y Luis Carlos Molina Yepes fueron encontrados culpables de conspiración para cometer el crimen y sentenciados a 16 años y 8 meses de cárcel.

Sin embargo , en otra sentencia del 30 de julio de 1996, el Tribunal Superior de Bogotá revocó aquel fallo, absolviéndolos de cargos en el crimen, a excepción de Molina Yepes, quien fue el único condenado y recién capturado el 18 de feb re ro de 1997. Con anterioridad habían sido considerados autores intelectuales: Pablo Escobar Gaviria, Evaristo Porrás, Gonzalo Rodríguez Gacha y, también, Luis Carlos Molina Yepes, altos capos del Cartel de Medellín.

Consecuencias violentas:
Varios jueces y empleados judiciales fueron sobornados. Un magistradro, el padre de una jueza y el abogado de la familia Cano fueron asesinados. Otro magistrado, cuatro periodistas, dos hijos de Guillermo Cano, tuvieron que abandonar el país después de continuas amenazas de muerte. La distribución del diario en Medellín fue reiteradamente saboteada. El gerente general y el jefe de distribución de esa oficina fueron asesinados. Un atentado con explosivos destruyó gran parte de la sede central de El Espectador. Delincuentes incendiaron la casa de veraneo de la familia Cano, cerca de la ciudad de Cartagena. También fue asesinado el principal sospechoso que disparó contra Guillermo Cano y otros integrantes de la banda Los Priscos que el Cartel de Medellín contrató para cometer el crimen.

Irregularidades del proceso judicial:
Jueces destituidos por soborno y deliberada negligencia durante el proceso indagatorio no fueron investigados. Magistrados, empleados judiciales y jurados fueron amenazados. El caso fue atendido durante varios años en diversos juzga dos. Nuevas pistas no fueron investigadas. Luis Carlos Molina Yepes, uno de los autores intelectuales y sentenciado, se fugó después de que la policía le permitiera salir del penal para comprar cigarrillos. El Cartel de Medellín se infiltró en el Poder Judicial comprando jueces y apoderándose de vital información para su defensa.

SINOPSIS

El asesinato de Guillermo Cano Isaza, director de El Espectador de Colombia, victimado por narcotraficantes en 1986, estremeció los cimientos de la sociedad colombiana. Los capos de las drogas ya habían asesinado al ministro de Justicia,al presidente de la Corte Suprema de Justicia y al director de la Policía Nacional, pero el asesinato de un propietario de un diario nacional, en un país donde los periodistas suelen tener el mismo peso que los expresidentes, rompió todas las reglas.

Para Pablo Escobar Gaviria y el Cartel de Medellín, El Espectador era su enemigo número uno. Cano había tomado una postura enérgica contra las drogas y apoyaba firmemente la extradición de los narcotraficantes colombianos. Pensaba que las instituciones colombianas no eran suficientemente severas al juzgar y condenar a los poderosos capos de las drogas.

Escobar y sus cómplices celebraban sus victorias en Medellín, sede del cartel, y en Leticia, ciudad fronteriza entre Colombia y Ecuador. Leticia era el paso principal de la pasta de cocaína de Perú y Bolivia.

La investigación del asesinato duró nueve años. El equipo de abogados de Escobar logró impedir que se cambiara el caso a un sistema especial de justicia “sin rostro”. Esta maniobra legal le permitió a Escobar enterarse de quiénes eran los jueces. A algunos magistrados se les obligó a aceptar sobornos y otros fueron asesinados por rechazarlos. Uno de los jueces se exilió; otra sufrió el asesinato de su padre por ignorar las amenazas para abandonar la investigación y un tercero, un juez del Tribunal Superior de Bogotá, fue asesinado poco después de rubricar una orden de captura contra Escobar.

Para el periódico, el asesinato fue sólo el inicio de una ominosa campaña de Escobar y su gente. Como el diario insistió en la información provocativa e incisiva sobre los narcos, las amenazas de muerte a sus reporteros y editorialistas continuaron. Los dos hijos de Guillermo Cano, Juan Guillermo y Fernando, quienes compartían los principales puestos de mando del periódico, recibían muchas amenazas y estuvieron saliendo del país por largos períodos, durante los tres años posteriores al asesinato.

Otros cuatro reporteros también tuvieron que abandonar el país por amenazas de muerte. La distribución del periódico fue saboteada en Medellín y en otras áreas, mientras que en esa ciudad su oficina fue cerrada tras los asesinatos del director de distribución y del gerente general. Entre 1989 y 1990, el periódico se entregaba en Medellín con protección militar.

La circulación sucumbió en esa ciudad por las amenazas que recibían los distribuidores del periódico por parte de Escobar y su gente. Los peores golpes se asestaron en 1989 cuando Héctor Giraldo Gálvez, abogado de la familia Cano y encargado de supervisar la investigación del crimen, fue asesinado. Ese mismo año, Escobar ejecutó lo que según él sería el tiro de gracia contra el periódico — explotó una bomba en sus instalaciones.

El proceso judicial, que comenzó en 1991, concluyó en un tribunal común, el 22 de agosto de 1995. Cuatro personas fueron declaradas culpables de homicidio doloso. Tres fueron encarceladas. El cuarto cómplice acusado, Luis Carlos Molina Yepes, velado empresario, exconfidente de Escobar y quien manejó las cuentas bancarias de las cuales se obtuvo el dinero para pagar a los asesinos de Guillermo Cano, permaneció prófugo hasta su captura el 18 de febrero de 1997. Dos narcotraficantes que fueron los principales autores intelectuales, Gonzalo Rodríguez Gacha y Escobar — fueron abatidos en 1989 y 1993, respectivamente. Otros como Evaristo Porrás están purgando una sentencia por enriquecimiento ilícito.

La defensa apeló la sentencia de la corte en 1995. El 30 de julio de 1996, en una decisión inesperada, el Tribunal Superior de Bogotá revocó la sentencia y declaró que los tres prisioneros eran inocentes. La corte confirmó la sentencia contra Molina Yepes.

EL CRIMEN

El asesinato de Guillermo Cano ocurrió cuando explotó la furia de Escobar contra el periódico colombiano. Hacia 1986, “El Padrino”, como Cano llamaba irónicamente al capo de las drogas en sus artículos, había amasado una fortuna y se había convertido en el narcotraficante más poderoso del mundo. El Cartel de Medellín manejaba el 70 por ciento del tráfico de cocaína hacia los Estados Unidos y Europa; sus ganancias eran fabulosas. Tenía una corte de simpatizantes en Medellín, donde construyó viviendas y canchas de fútbol para la gente pobre. Pero su dominio se veía amenazado por el tratado de extradición entre Colombia y Estados Unidos.

Escobar percibió que la opinión pública era un importante instrumento para eliminar el tratado. Así pues, invirtió grandes sumas de dinero para exponer al tratado como violatorio de la soberanía de Colombia. Mientras el cartel hacía campaña para abolir el tratado de extradición, Cano hacía denuncias que contradecían las ideas de los narcos. Semana tras semana sus artículos criticabana quienes querían eliminar el tratado. Sus conceptos se sustentaban con los artículos de periodistas investigativos de El Espectador que expresaban lo vulnerable que era el sistema judicial de Colombia ante la presión de los narcotraficantes.

Algunos colegas de Cano pensaban que estaba obsesionado con el tráfico de drogas. Pero en retrospectiva, sus reporteros y otros periodistas coinciden ahora en que “profetizó″ sobre el inicio de la era del tráfico ilegal de drogas y del peligro que representaba para la democracia colombiana. “Tenía un sentido maravilloso de lo que es noticia”, comenta Luis de Castro, editor de asuntos judiciales de El Espectador, quien trabajó con Guillermo Cano va-rios años. Los periodistas todavía recuerdan su sentido del humor y su memoria fotográfica.

Luis Gabriel Cano, su hermano mayor y quien asumió la presidencia del periódico después de su muerte, afirma que su hermano jamás habló sobre las amenazas. “Guillermo mantuvo su lucha contra el narcotráfico sin importarle nada”, apuntó.

El cabello canoso y la actitud calmada de Luis Gabriel Cano recuerdan a su hermano. “Guillermo sentía que si no los deteníamos, las bandas de narcos querrían dirigir el gobierno, que es lo que estamos viviendo ahora”, declaró en su espaciosa oficina. Es la misma que fue semidestruida por un bombazo en 1989, y la que refleja gran parte de la historia del periódico, fundado en 1887.

Cano inició su lucha contra las bandas de narcotraficantes a principios de la década del ochenta. Su primer golpe periodístico contra el imperio de Escobar fue un artículo publicado en 1983 que detallaba el primer arresto del capo en relación con estupefacientes. En 1976 Escobar fue detenido por esconder cocaína en los neumáticos de un auto robado, cuando era apenas un desconocido robacoches. En el periódico se recuerda cariñosamente este incidente que ilustra la astucia y el instinto periodístico de su antiguo jefe.

Cano recordó la cara de Escobar cuando vio al capo en la ceremonia de apertura del congreso en 1983. “Yo he visto esa cara en algún lado”, le comentó a uno de sus editores. El mismo se metió en el archivo del periódico a buscar la fotografía. Volvió a publicar la historia y la fotografía en la primera plana de El Espectador. Esto truncó la ambición de Escobar de formar parte del congreso y convirtió a Cano en uno de sus peores enemigos.

Hacia 1986, El Espectador había tomado la delantera en los medios colombianos en cuanto a ataques contra los carteles de las drogas. El periódico entero se dedicaba a analizar minuciosamente, exponer e investigar el tráfico de drogas y sus tentáculos dentro de la sociedad colombiana. Cano, de 61 años, atacaba a diario a los narcotraficantes en el editorial, en las páginas de noticias y en su columna “Libreta de Apuntes”. Recibió el Premio Nacional de Periodismo de Colombia en 1986, por sus artículos contra el narcotráfico y en apoyo al tratado de extradición.

El 16 de diciembre de 1986, fue entrevistado por un integrante del Círculo de Periodistas de Bogotá sobre los peligros del periodismo. “El problema en nuestro negocio es que nunca se sabe si volveremos por la noche a casa”, comentó.

Al día siguiente, el miércoles 17 de diciembre de 1986, fue asesinado.

Ese día, Cano salió del periódico poco después de las 19:00 hs.. Subió a su camioneta familiar Subaru roja, estacionada en las instalaciones del periódico. Al llegar a la Ave. del Espectador, una amplia calle frente a las oficinas del periódico, el tráfico prenavideño era pesado. Los autobuses iban pegados a los paragolpes de los automóviles, en medio del smog. Cano entró a la avenida rumbo al sur y se metió al carril izquierdo para dar vuelta en U y entrar al otro carril hacia el norte.

Al reducir la velocidad del auto para efectuar el giro, uno de los dos jóvenes que esperaban en una motocicleta estacionada en lugar prohibido, en medio de la avenida, se acercó furtivamente a pie al lento Subaru. Cuando estuvo cerca, el joven abrió un estuche negro, sacó una ametralladora pequeña, una MAC-10, arma favorita de los sicarios del Cartel de Medellín, según reconoce la policía. Rápidamente disparó ocho tiros al pecho de Cano. Al tratar de escapar, herido de muerte, pisó el acelerador, se lanzó directamente en sentido contrario y se estrelló contra un poste de luz. Los testigos declararon a la policía que los asesinos huyeron en una motocicleta con una placa muy distintiva: FAX 84.

Nadie dudó que su muerte había sido ordenada por los narcotraficantes. La lista de muertos ya era larga: más de 50 jueces, el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla; el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Hernando Baquero Borda y el jefe de la Policía Antinarcóticos, Jaime Ramírez Gómez. Todas esas víctimas fueron funcionarios del gobierno que tomaron decisiones judiciales importantes contra el Cartel de Medellín en casos legales y de extradición.

Los narcos también habían matado a varios periodistas del interior por escribir artículos específicos sobre operaciones de estupefacientes. Pero el asesinato de Cano abrió una herida mucho mayor en la democracia de Colombia. Su homicidio fue un escalofriante mensaje a la sociedad colombiana de parte de los narcos: “si nos atacan, nos vengamos”. Este sería el preludio de los asesinatos de tres candidatos presidenciales y otros periodistas marcados por el Cartel de Medellín.

Al día siguiente del asesinato, una procesión fúnebre encabezada por el presidente Virgilio Barco, y a la que acudieron miles de colombianos que ondeaban pañuelos, acompañó el cuerpo de Cano al cementerio Jardines del Recuerdo, en la periferia de Bogotá. El Círculo de Periodistas de Bogotá le pidió a los medios de comunicación no informar ese día, lo que representó que por primera vez se dispusiera un bloqueo info rm at ivo en memoria de un periodista asesinado. Su muerte ocupó las primeras planas de todos los diarios colombianos y de los principales periódicos del mundo.

Como respuesta al asesinato, el presidente Barco ordenó el “estado de sitio”. Asimismo, restituyó una ley que requería un permiso especial para motociclistas y prohibía la venta de moticicletas de gran cilindrada. Fue una aceptación tácita de que la motocicleta se había convertido en un instrumento mortal de los narcos.

Mientras la mayor parte de Colombia estaba en duelo, el crimen de Cano produjo euforia en Medellín, sede extraoficial del cartel. La policía reportó fiestas en las comunas, o vecindarios pobres, donde vivían los sicarios del cartel. Los grandes jefes también estaban de buen humor. La policía supo a través de informantes que una reunión en la casa de Escobar, en el lujoso edificio El Mónaco, a donde habían asistido miembros importantes del Cartel de Medellín, era para festejar el asesinato. Hubo otra fiesta en Leticia, ciudad fronteriza aproxi-madamente a 650 Kms. al sur de Bogotá, donde Evaristo Porrás y sus secuaces también estuvieron de humor festivo. Porrás controlaba el principal puerto de entrada de cocaína proveniente de Perú y Bolivia.

Después de ese asesinato y de otros actos de violencia en 1986, los colombianos al parecer querían olvidar de que h abía un tráfico ilegal de drogas en expansión. Así pues, 1987 y 1988 fueron años difíciles para El Espectador, que continuaba su ataque frontal contra los narcotraficantes. La unidad de periodismo investigativo del periódico seguía activa, pero las amenazas de muerte a sus empleados se multiplicaron. En los tres años que siguieron al homicidio de Cano, cuatro reporteros se vieron obligados a exiliarse. La publicidad disminuyó mientras los narcos amenazaban a las compañías que se anunciaban en el diario.

La campaña de desesta bilización culminó en 1989 con el bombazo en las oficinas del periódico. Los 135 kilos de dinamita explotaron la mañana del sábado 3 de septiembre de 1989. Eran pasadas las 6:30 hs., un poco antes de la entrada del personal sabatino. La explosión voló el techo del edificio, destruyó su entrada principal y afectó gravemente la producción del periódico. La bomba estaba escondida en una furgoneta que había sido estacionada minutos antes de que estallara frente a la entrada principal del periódico. Ese mismo día, seis sujetos armados entraron a una exclusiva isla privada en el área de Rosario, en Cartagena e incendiarion la casa de veraneo de la familia Cano.

LA INVESTIGACION

La guerra iniciada por el Cartel de Medellín y Escobar contra Colombia cobró mucha mayor importancia en la investigación del homicidio. Los investigadores descubrieron que el crimen había sido ordenado por Escobar, Evaristo Porrás, el capo que controlaba Leticia y Rodríguez Gacha, también cabecilla del Cartel de Medellín. Lo ejecutaron Los Priscos, la banda de sicarios preferida por Escobar e implicada en todo asesinato y bombazo importante que él ordenó entre 1984 y 1990. La banda fue desmantelada en 1990.

Las personas acusadas de ser los autores materiales del crimen fueron: María Ofelia Saldarriaga, madre del gatillero; Pablo Enrique Zamora, conductor de la motocicleta; Castor Emilio Montoya Peláez, intermediario en la contratación de los sicarios; Carlos Martínez, quien vendió la motocicleta; Raúl Mejía y Molina Yepes. Una investigación posterior reveló que Raúl Mejía era un hombre que

había fallecido, cuyo nombre había sido usado ilegalmente por los asesinos. Con excepción de Molina Yepes y Montoya, los demás purgaron condenas en Medellín y Bogotá. Si bien las autoridades colombianas afirmaban que no podían dar con el para dero de Molina Yepes y se sospechaba que éste habría pagado sobornos dentro del sistema judicial. Finalmente la policía lo capturó el 18 de febrero de 1997 en un restaurante de Bogotá. Montoya nunca fue encarcelado ya que no se logró su captura dentro del margen de tiempo establecido por la justicia.

Escobar tuvo mucha influencia sobre la investigación debido a que Cano fue asesinado dos años antes de instituirse en Colombia el sistema de justicia “sin rostro” que protege la identidad de los jueces, testigos e investigadores del tribunal. Cuando el gobierno quiso traspasar la investigación del caso Cano a ese sistema, Escobar se valió de su equipo de costosos abogados para mantenerlo en el sistema judicial ordinario. Apenas cometido el asesinato, la investigación se envió al Tribunal de Instrucción Criminal No. 60, donde un juez anónimo empezó a recibir amenazas de muerte, prácticamente de inmediato.

Atemorizado, pidió a sus superiores que trasladaran el caso a otro juzgado. Entonces, el juez Andrés Enrique Montañez del Tribunal No. 71 inició valientemente la investigación.

Entretanto, la policía de Medellín y Bogotá empezó a recibir una andanada de claves y nuevas pistas. A los seis meses del asesinato, en junio de 1987, se recibió la pista que empezó a desenmarañar el misterio del crimen: allanar la casa de Edison Harvey Hill Muñoz, en Medellín, delincuente identificado como entrenador de los sicarios del cartel. Cuando llegó la policía a la casa de Hill Muñoz, empezó un tiroteo que acabó con su vida. En su casa la policía encontró la motocicleta con la placa FAX 84.

En el bajo mundo colombiano ya había rumores de que la policía andaba cerca de los asesinos de Cano. Cuando la policía aumentó la presión, los jefes de la banda de asesinos decidieron tratar de borrar algunos rastros. La primera orden fue matar a Alvaro García Saldarriaga, el pistolero de 23 años sobre quien los testigos dieron señas a la policía.

Alvaro García fue encontrado muerto a la orilla de un río el 25 de mayo de 1987. Su cuerpo fue reclamado por su madre, María Ofelia, una mujer analfabeta de unos 50 años.

En seis meses, el juez y los investigadores del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) establecieron que el asesinato de Cano era parte de una conspiración realizada por Escobar y sus secuaces. El juez Montañez giró órdenes de arresto contra Escobar; Porrás; Gilberto Ignacio Rodríguez, exgobernador del Departamento Amazonas; su novia, Dulcinea Cormo Galindo, quien vivía en Leticia; un doctor de nombre Héctor Villegas y varios otros maleantes de la banda Los Priscos.

Inmediatamente después de la orden, el juez Montañez decidió tomar largas vacaciones. El caso se reasignó temporalmente al juez Eduardo Triana.

Dulcinea Cormo Villegas y Porrás fueron desvinculados de la investigaciín por falta de pruebas. El DAS decidió que Luis Eduardo Osorio Guizado, alias La Guagua, o rata almizclera, era el jefe de los sicarios.

A fines de julio la policía capturó a una sorpresiva sospechosa. María Ofelia Saldarriaga, madre del pistolero ultimado, fue señalada como cómplice. Por una corazonada, la policía intervino su teléfono al enterarse que recientemente había depositado $15.000 (al cambio vigente en 1986) en su cuenta bancaria. Una noche llamó a Pablo Enrique Zamora Rodríguez, alias El Rolo, el sujeto que llevó a cabo el asesinato junto con su hijo. Le dijo que dispusiera de la motocicleta.

El cartel continuó su nociva campaña contra El Espectador. El 12 de abril de 1987, volaron la escultura de Cano, erigida poco antes en un parque de Medellín. Miembros del cartel advirtieron a los distribuidores del periódico en Medellín que dejaran de repartir el diario o de lo contrario serían atacados.

Los procesos legales siguieron hasta agosto de 1987 cuando el terror llegó a los tribunales. El 1 de agosto, la policía se involucró en un sorpresivo tiroteo a dos cuadras de la casa del juez encargado del caso Cano. En el encontronazo resultó muerto José Roberto Frisco Lopera, el miembro más temido de la banda Los Priscos. En un cateo posterior en su cuarto del céntrico hotel, Nueva Granada, la policía encontró granadas, ametralladoras y mapas de la zona donde vivía el juez Triana. La campaña de intimidación también se dirigió a empleados de la sala tribunalicia. Recibían llamadas ofreciéndoles $20.000 dólares por información, o “Te arrepentirás”. El 2 de agosto, el juez Triana emitió valientemente una orden de arresto contra Saldarriaga y El Rolo, ampliando el período de encarcelamiento. Pero el 5 de agosto, agobiado por amenazas, se fue a Europa.

Hacia el 15 de agosto, el caso se turnó nuevamente al juez Montañez, quien había regresado a Colombia. Lo rechazó argumentando que se había salido de su jurisdicción y lo envió al Tribunal Superior. Sin saberlo las autoridades, los emisarios del cartel ya habían comprado al juez Montañez, como se demostraría en dictámenes subsecuentes. El Tribunal Superior rechazó el caso y le ordenaron aceptarlo de vuelta. El juez se rehusó.

El caso no estaba entonces en un tribunal permanente. Las investigaciones continuaron a cargo de diferentes jueces. Rubén Darío Mejía y Alejandro Naranjo Rubián, dos de los mejores abogados defensores de Escobar presentaron documentos legales para liberar a Saldarriaga y El Rolo.

Finalmente, el juez Montañez fue obligado a retomar el caso. En diciembre de 1987, días antes del primer aniversario del asesinato, el juez procesó a El Rolo, María Ofelia Saldarriaga y a otros miembros de Los Priscos. Asimismo, señaló a Carlos Martínez Hernández, Antonio Ochoa y a Raúl Mejía como signatarios de las cuentas bancarias utilizadas para pagarles a los asesinos.

Pero el juez Montañez también desechó los cargos contra los autores intelectuales: Escobar, Porrás y Rodríguez Gacha.

Las autoridades todavía no sospechaban del juez. A mediados de diciembre, dictó sentencia en otro caso de primera plana. Ignorando regulaciones especiales, liberó al narcotraficante Jorge Luis Ochoa, quien purgaba una condena de 36 meses por contrabando de toros de lidia. Ochoa había sido extraditado de España a Colombia en una sospechosa maniobra legal tras el pedido de extradición de Estados Unidos. Estaba bajo sospecha por operaciones de contrabando de drogas por Nicaragua y por asesinato en 1986 de Barry Seal, un informante norteamericano asesinado por narcotraficantes en Louisiana.

El gobierno colombiano estaba presionado a mantener a Ochoa en la cárcel y cualquier decisión legal tenía que ser aprobada primero por el director nacional de Prisiones. Montañez ignoró todas las advertencias del caso. Tras su dictamen fue destituido y la policía emitió una orden de arresto en su contra. Se descubrieron pagos del cartel en sus cuentas bancarias. Además, se inició una investigación administrativa sobre el juez. Sin embargo, jamás fue arrestado y la investigación se interrumpió sin explicaciones poco después de iniciada.

Un mes más tarde se transfirió el caso a la magistrada Consuelo Sánchez Durán, directora del Tribunal de Investigaciones No. 87. Inmediatamente giró una orden de aprehensión contra Molina Yepes, empresario y conocido por el lavado de dinero. Molina Yepes usaba sus negocios de delicatessens y sus agencias de cambio en Medellín como pantallas de Escobar. El DAS llevó a Molina Yepes a un centro de detención temporal en Medellín, para interrogarlo.

El tribunal se enteró por el acusado Carlos Martínez Hernández, de la forma en que Molina Yepes manejaba las cuentas que se utilizaban para pagar los asesinatos. Por ejemplo, para abrir una cuenta, Martínez Hernández, depositó un millón de dólares en la sucursal del Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI) en Medellín. La cuenta estaba a nombre de Guillermo Martínez e incluía una segunda firma autorizada, un tal Raúl Mejía. Los investigadores supieron después que tanto Martínez como Mejía eran nombres de dos personas muertas, cuyas identidades eran usadas por Molina Yepes para desviar las investigaciones. El cheque de María Ofelia Saldarriaga salió de esa cuenta.

Los extraños incidentes continuaron. Durante la detención temporal de Molina Yepes en las oficinas centrales del DAS, se le permitió ir sólo a comprar cigarros. Se fugó. El director de la oficina del DAS en Medellín fue suspendido e investigado en torno a la fuga. Un año más tarde lo reintalaron en su antigua posición. Nunca fueron sometidos cargos en su contra.

La investigación del caso Cano era una de las que ponía en peligro al sistema legal colombiano. Más de 200 jueces y empleados del tribunal habían sido asesinados, varios miles fueron amenazados y el cartel se infiltró hasta el corazón del sistema judicial. El gobierno colombiano empezaba a considerar un nuevo sistema con métodos que protegieran a sus empleados judiciales. Tuvieron que ser asesinados más miembros del Poder Judicial para que aflorara un nuevo sistema.

Entre marzo y agosto de 1988, la jueza Consuelo Sánchez Durán, reconstruyó el caso legal contra los asesinos intelectuales de Cano: Escobar, Rodríguez Gacha, Porrás y Molina Yepes. Su investigación sobre la banda Los Priscos produjo más evidencias incriminatorias contra los autores intelectuales. Al señalar a la banda como al grupo más importante de ejecutores, concluyó que también eran responsables del asesinato, en 1984, del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, y del crimen, en 1985, del coronel Jaime Ramírez, director de la Policía Antinarcóticos.

Fue en esa época que el grupo armado del cartel, Los Extraditables, empezó a emitir mensajes públicos cada vez que iba a haber un carro-bomba o un asesinato. También apuntaba a funcionarios públicos que intentaban frenar las actividades del narcotráfico. La magistrada Sánchez Durán recibió esta advertencia: “Si implicas a Pablo Escobar en el asesinato de Guillermo Cano, lo lamentarás”. Y enseguida el lema: “Preferimos una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos”.

Sánchez Durán ignoró el aviso y giró una orden para iniciar pro cedimientos de sentencia contra Escobar, entre otros. El juicio debía empezar en la fecha del segundo aniversario del asesinato de Cano, el 17 de diciembre de 1988. Entretanto, el presidente Barco implantó un “estado de emergencia” e instituyó “la justicia de orden público”, o sistema de justicia “sin rostro”, poniendo fin a los juicios ante jurado y para mantener en secreto la identidad de investigadores, jueces y fiscales en casos de drogas y terrorismo.

Sin embargo, el caso Cano siguió bajo el sistema judicial ordinario. La jueza Sánchez Durán fue asignada para iniciar el juicio a Escobar, pero una supuesta enfermedad de uno de los defensores obligó a posponer el juicio hasta enero de 1989.

Los acontecimientos de 1989 empañaron todo progreso legal. Escobar y Los Extraditables iniciaron una campaña masiva de violencia. Las autoridades descubrieron una estre cha relación entre grupos para militares anticomunistas y el Cartel de Medellín, incluso con mercenarios israelíes e ingleses que habían capacitado a los sicarios del cartel en técnicas de explosivos. Una ola de carros-bomba y asesinatos dejaron un saldo de tres candidatos presidenciales y más de mil colombianos muertos .

Escobar no olvidó a la familia Cano. En marzo sobrevino un duro golpe cuando los gatilleros del cartel mataron a Héctor Giraldo Gálvez, abogado de la familia Cano y respetado columnista. Fue baleado cerca de su domicilio, en el elegante barrio de Chico, en Bogotá. La jueza Sánchez Durán trató de empezar un juicio ante jurado en mayo, pero la policía anunció que había descubierto planes del cartel para aterrorizar al jurado. El juicio fue pospuesto. El equipo de la defensa le pidió al tribunal enjuiciar por separado a Escobar y a los otros presuntos autores intelectuales, de los demás asesinos. La jueza Sánchez Durán, rechazó la solicitud y refirió el asunto al Tribunal Superior de Bogotá.

El 16 de agosto, el magistrado del Tribunal Superior, Carlos Valencia, avaló la decisión de la jueza Durán de enjuiciar juntos a todos los acusados. El juez Valencia firmó la orden y desechó todas las apelaciones de la defensa. Poco después de salir hacia su casa, los ejecutores del cartel lo asesinaron mientras esperaba un autobús en el centro de Bogotá. Sólo una persona sabía que había firmado la orden; de alguna manera el cartel había infiltrado el sistema.

Al día siguiente, Escobar ordenó la muerte del candidato a la presidencia por el Partido Liberal, Luis Carlos Galán. Le dispararon el 17 de agosto en una reunión pública de campaña. El presidente Barco ordenó una lucha masiva contra el narcotráfico e implantó un sistema de tribunal más estricto para proteger la identidad de los jueces.

La decisión llegó demasiado tarde para el caso Cano. A fines de 1989, el tribunal combinó el proceso del caso Cano con el del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Hernando Vaquero Borda, también asesinado por Escobar, en junio de 1986.

El proceso judicial de estos dos casos se interrumpió por más de un año debido a que Colombia se hundió en una seria crisis de orden público. El enfurecido Escobar le había declarado la guerra al país.

Finalmente, el 21 de noviembre de 1990, el tribunal quiso reiniciar el proceso. Las amenazas al jurado detuvieron la decisión. El fiscal estatal se movilizó para transferir el caso a los jueces anónimos. Pero el equipo defensor de Escobar luchó y ganó esa moción. El caso se transfirió al Tribunal Superior No. 29.

Durante los siguientes cinco años, el caso no avanzaba debido a apelaciones y contraapelaciones. En julio de 1991, Escobar se entregó y se pasó el caso a Medellín. Tres meses después, regresó a Bogotá, cuando el nuevo fiscal general, Gustavo de Greiff, decidió que todas las causas contra Escobar debían procesarse en Bogotá.

Un año después, en 1992, Escobar se escapó de la prisión. Estuvo fugitivo varios meses y finalmente fue localizado por un equipo especial de la Policía Antinarcóticos de Colombia con la ayuda de agentes de inteligencia de Estados Unidos. Fue abatido cuando trataba de escapar.

En agosto de 1995, se inició el juicio de nuevo. Todos los autores intelectuales, con excepción de Molina Yepes, fueron abatidos o purgan largas sentencias por otros crímenes.

El 6 de octubre de 1995, el tribunal declaró culpables de conspiración para cometer un crimen a María Ofelia Saldarriaga, Pablo Enrique Zamora, Luis Carlos Molina Yepes y Carlos Martínez Hernández. Todos fueron sentenciados a 16 años y 8 meses de prisión.

Un año más tarde, el 30 de julio de 1996, el Tribunal Superior de Bogotá revocó la sentencia de 1995 y determinó que Saldarriaga, Zamora y Martínez eran inocentes.

La sentencia contra Molina Yepes fue ratificada. Según los jueces, Molina Yepes debió ser juzgado como autor intelectual del asesinato.

CRONOLOGIA: GUILLERMO CANO ISAZA

Dic. 17, 1986:
Guillermo Cano Isaza es asesinado.

Abril, 1987:
El caso es enviado al Tribunal de Instrucción Criminal No. 60. El juez recibe amenazas de muerte. La investigación pasa al juez Andrés Enrique Montañez, director del Tribunal de Instrucción Criminal No. 71.

Abril 12:
Miembros del cartel vuelan un busto de Cano erigido en un parque público de Medellín.

Mayo 25:
En la ciudad de Cali, la policía encuentra el cuerpo de Alvaro García Saldarriaga, el pistolero que mató a Cano.

Junio 1987:
Edison Harvey Hill Muñoz, alias el Moquis, es asesinado cuando la policía antinarcóticos trata de catear su casa. La policía encuentra la motocicielta usada para matar a Cano. Hill Muñoz es identificado como entrenador de matones.

Julio 9:
Primeras denuncias contra Pablo Escobar, Gilberto Rodríguez, Evaristo Porrás y otros miembros de la banda de narcos Los Priscos. El juez Montañez se va de vacaciones y el juez Eduardo Triana es asignado al caso temporalmente, como suplente.

Julio 27:
María Ofelia Saldarriaga, madre del pistolero, es arrestada por la policía. Saldarriaga habría comprado la motocicleta.

Julio 30:
Las autoridades intervienen el teléfono de Saldarriaga y oyen que llama al segundo matón, Pablo Enrique Zamora, alias El Rolo. Hablan de la motocicleta. Ese día, más tarde, la policía captura a El Rolo cuando trata de escapar por la ciudad costera de Barranquilla.

Julio 3l:
Saldarriaga niega toda conexión al crimen. La policía la interroga respecto al dinero depositado en su cuenta. Dice que su hijo Alvaro García Saldarriaga habría dado los $15.000 (al cambio vigente en 1986).

Agosto 3:
El juez Triana ordena la encarcelación de Saldarriaga y El Rolo.

Agosto 5:
El Juez Triana huye a Europa.

Agosto 15:
El Juez Montañez, reasignado al caso Cano, lo rechaza argumentando que no es de su jurisdicción. Lo manda de regreso al Tribunal Superior.

Sept. 21:
El Tribunal Superior dictamina que no hay bases para apelar las órdenes de arresto de Saldarriaga y El Rolo. El magistrado Carlos Eduardo Valencia también establece que la decisión del juez Montañez respecto a cambiar la jurisdicción es inadmisible. El caso se reasigna a la sala de Montañez, pero el juez ignora la decisión superior del tribunal. El caso se queda sin tribunal permanente.

Sept. 25:
Un juez temporal del Tribunal No. 85 gira órdenes de aprehensión contra Castor Emilio Montoya, identificado como vigía en el asesinato de Cano. Montoya es exonerado posteriormente debido a que los testigos que al principio lo señalaron no lo recuerdan a la hora del juicio, nueve años después.

Diciembre:
El juez Montañez expide un auto de acusación contra Zamora, alias El Rolo, Montoya, alias Quimilio, y otros miembros de Los Priscos. El juez Montañez rechaza el caso contra Escobar, Porrás y Rodríguez Gacha.

Dic. 13:
El juez Montañez, acepta un recurso de habeas corpus del narcotraficante Jorge Luis Ochoa y ordena su liberación de una cárcel de Bogotá, donde purga una sentencia de 36 meses.

Enero 8, 1988:
El juez Montañez es destituido y se da orden de aprehensión en su contra cuando surge información vinculándolo con pagos de los narcotraficantes. La Oficina del Fiscal General investiga al juez, pero se interrumpe sin explicaciones.

Feb. 27:
El caso Cano se transfiere a la jueza Consuelo Sánchez Durán, directora del Tribunal de Instrucción Criminal No. 87. Ella expide una orden de aprehensión contra Molina Yepes.

Marzo 4:
Molina Yepes se fuga.

Marzo 6:
Se expide nueva orden de aprehensión en contra de Molina Yepes.

Marzo 15:
Molina Yepes apela la orden de captura.

Abril 7:
La jueza Sánchez Durán determina que Escobar y Rodríguez Gacha, Porrás y Molina Yepes planearon el asesinato de Cano. La defensa apela el fallo de la jueza.

Mayo 26:
El juez Valencia ratifica la orden de inicio del juicio de Escobar, Porrás, Rodríguez Gacha y Molina Yepes.

Junio 16:
La jueza Sánchez Durán decide suspender el juicio e investigar más a Los Priscos.

Julio 19:
La jueza Sánchez Durán concluye la investigación a Los Priscos, encontrando más pruebas circunstanciales que implican a Escobar, Rodríguez Gacha, Porrás, Héctor Villegas y Molina Yepes en el asesinato de Cano.

Julio 24:
La jueza Sánchez Durán dictamina que Los Priscos fueron el brazo ejecutor del Cartel de Medellín. Cita pruebas que los vincula a una lista de asesinatos de personajes que culminó con el crimen de Cano.

Julio 30:
Los Extraditables, el grupo militar del Cartel de Medellín, emite un comunicado advirtiéndole a Sánchez Durán que no implique a Escobar.

Agosto 24:
La jueza Sánchez Durán emite la denuncia.

Noviembre:
El presidente Virgilio Barco ordena estado de emergencia e implanta el sistema “justicia de orden público”. Se acaban los juicios ante jurado y se oculta la identidad de investigadores, jueces y fiscales. El caso Cano se queda en el sistema de justicia ordinario porque ya había empezado.

Dic. 16:
El juicio debió empezar en esta fecha, segundo aniversario del asesinato de Cano. La defensa lo pospone por enfermedad.

Marzo 29, 1989:
Héctor Giraldo Gálvez, abogado de la familia Cano, es asesinado en Bogotá.

Mayo 16:
El Tribunal Superior No. 29 de Bogotá abre el juicio, pero lo pospone porque no se presentan dos abogados de la defensa.

Mayo 19:
En carta pública, el director del DAS le avisa al fiscal federal que el cartel trata de sabotear el juicio, que ha identificado a los miembros del jurado. El tribunal pospone el juicio y busca mayor seguridad para el jurado. Anuncia el juicio para el el 7 de junio.

Junio 7:
Comienza el juicio público, pero se suspende por quejas del jurado sobre amenazas de muerte. El juez ordena que se juzgue al mismo tiempo a todos los acusados, autores intelectuales y materiales, y no por separado como quiere la defensa.

Agosto 16:
El juez Valencia rechaza una apelación de la defensa respecto a la orden de la jueza Sánchez Durán. Horas más tarde es asesinado mientras esperaba un autobús en el centro de Bogotá.

Agosto:
El presidente Barco amplía el estado de emergencia. Se implanta el sistema de justicia “sin rostro” que es más hermético que el anterior, “justicia de orden público”.

Sept. 2:
Explota una bomba de 135 Kgs. fuera de las instalaciones de El Espectador. Escobar acepta la responsabilidad.

Sept. 7:
El Tribunal Superior de Bogotá integra los casos de Guillermo Cano y del magistrado del Tribunal Supremo, Hernando Vaquero Borda. Ambos involucran a los mismos acusados. El tribunal trata de cambiar el caso al sistema de justicia “sin rostro”, pero la defensa se opone.

Nov. 21, 1990:
Se inicia de nuevo el juicio sobre el caso Cano. El retraso de 14 meses se debe a la campaña de terror del Cartel de Medellín, que incluye carros-bomba y asesinatos. El juicio sigue bajo el sistema ante jurado con protección especial. El juicio termina sin veredicto porque a la jueza Sánchez Durán le preocupa la seguridad del jurado. La fiscalía gana una solicitud de cambiar el caso al sistema de justicia “sin rostro” (que funciona sin jurado).

Mayo 1991:
La defensa apela y gana una moción para regresar el caso al sistema ordinario. El caso regresa al Tribunal Superior No. 29.

Julio:
Escobar se entrega al gobierno colombiano y el tribunal de circuito de Medellín solicita al tribunal de Bogotá cambiar el caso a su jurisdicción.

Octubre:
Una nueva Constitución crea una oficina de fiscal general. Gustavo de Greiff, primer fiscal general, ordena traer a Bogotá todos los casos contra Escobar.

Agosto 22, 1995:
El caso Cano va a juicio, finalmente.

Octubre 6:
María Ofelia Saldarriaga, Pablo Enrique Zamora, Luis Carlos Molina Yepes y Carlos Martínez Hernández son encontrados culpables de conspiración para cometer un crimen. Son sentenciados a 16 años y 8 meses de cárcel. Las condenas son apeladas.

Julio 30, 1996:
El Tribunal Superior de Bogotá revoca las sentencias anteriores y ordena la liberación de Saldarriaga, Zamora y Martínez. Se mantiene la condena contra Molina Yepes, quien está prófugo.

Febrero 18, 1997:
Molina Yepes es capturado por la policía mientras almorzaba en un restaurante en Bogotá.
Fuente:
http://www1.sipiapa.org/casosimpunidad

Originalmente publicado en13 June, 2019 @ 1:04 pm

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pinina

Alias Pinina John Jairo Arias Tascón


Jhon Jairo Arias Tascón, alias Pinina es un producto más de esa fábrica incesante de pobres que es América Latina, concretamente Colombia. Nacido en 1961 se inició a muy temprana edad en su carrera delictiva como un malhechor de poca monta.

La mayoría de ellos va superando etapas asociándose con otros “productos” como el que se reúnen para emprender nuevos proyectos cada vez más ambiciosos, hasta que se encuentran con la policía que los combaten o con alguna víctima debidamente entrenada para enfrentar situaciones como esas.

En ambos casos, la probabilidad de que alguien ponga fin a su vida es elevada. La tercera posibilidad es que salga airoso de la incursión y se apreste a subir al siguiente escalón.

Pinina medía 1.64 metros de altura, era una persona seria, alegre y que quería mucho a su familia. Tenía una inteligencia impresionante, el mismo Popeye dijo que de no haber muerto se hubiera convertido en el segundo Pablo Escobar. Al igual que su patrón era hincha del independiente de Medellín.

¿Por Qué a Jhon Jairo Arias Tascón le Decían Pinina?

Le decían así porque su voz recordaba al personaje de una novela representada por la actriz argentina Andrea del Boca, razón por la cual hablaba muy poco; lo que le daba un aire misterioso que contribuyó a crearle la imagen de alguien muy discreto.

Era muy contradictorio que alguien de contextura frágil y voz poco varonil, características que causaban gracia entre amigos resultara un sujeto frío, calculador y casi infalible a la hora de tramar alguna cita anticipada con la muerte de una víctima seleccionada previamente o eventos que causaran muertes de forma masiva. Había que pensarlo para armar un chiste acerca del Pinina, las consecuencias podían ser mortales.

Una vez ubicado y entrevistado el talentoso Jhon Jairo, fue reclutado por el magnate para que empezara a prestar servicios en tal vez la organización criminal más célebre que haya conocido la historia de la humanidad.

El señor Arias Tascón, además de un ladrón habilidoso y un inescrupuloso artesano del asesinato; conocía plenamente los recovecos y la fauna que pululaba por los barrios bajos de Medellín por lo que se le encomendó la tarea de reclutar jóvenes con el fin de conformar un ejército particular que sirviera a los fines que la Junta Directiva del Cartel se trazara en su visión del negocio.

¿Cómo se Inició Pinina en el Cartel de Medellín?

Nunca pensó que robarse el reproductor de un vehículo estacionado en las adyacencias del Cementerio de San Pedro, en Medellín, Colombia sería su pasaporte para iniciar una fulgurante carrera delictiva que lo colocaría de quinto en el orden de importancia en la jerarquía del omnipotente Cartel de Medellín.

El reproductor en cuestión estaba debidamente instalado en el auto que usaba un tal Pablo Escobar Gaviria para sus desplazamientos por la ciudad que le servía como base de operaciones. El Patrón, envió a uno de sus colaboradores a ubicar al arrojado responsable de tamaña acción; pero no con la intención de castigarlo; sino para sumarlo a su equipo de agentes, pues le pareció harto ingenioso el método utilizado para sustraer el aparato.

Pinina adquiere responsabilidades elevadas

Los trabajos encomendados a Pinina iban creciendo en complejidad debido al status de los personajes que sus jefes requerían fueran borrados de la lista de habitantes del planeta Tierra. Su primer trabajo de este tenor fue el asesinato del Ministro de Justicia en funciones, un destacado abogado que había manifestado su intención de iniciar una guerra frontal contra las organizaciones dedicadas a esos oscuros fines de nombre Rodrigo Lara Bonilla.

ministro rodrigo lara b
Rodrigo Lara Bonilla

Para ello, coordinó acciones con sus socios en el crimen Byron de Jesús Velásquez e Iván Darío Guizao Álvarez consiguiendo el objetivo y pasando inmediatamente a otras operaciones en el marco de la guerra que los muchachos de la ciudad capital del Departamento de Antioquia le declararon a la sociedad colombiana. Una vez iniciados los actos de guerra, no parecían tener fin.

La lista de Pinina

Al mencionado asesinato de Rodrigo Lara Bonilla, le siguió el de Guillermo Cano Isaza quien en ese momento ejercía el cargo de Director del diario “El Espectador”, luego le sobrevino una explosión de un artefacto explosivo en la sede del mismo diario, después el asesinato del Coronel Jaime Ramírez Gómez, seguido por el secuestro y muerte del Procurador Carlos Mauro Hoyos.

A ese hecho se le sumó el asesinato del Gobernador de Antioquia Antonio Roldán Betancur, para luego continuar  con el del Coronel Valdemar Franklin, posteriormente acaeció el atentado al edificio sede del Departamento Administrativo de Seguridad que causo la muerte de 52 personas, en las investigaciones su nombre fue mencionado entre los responsables de la voladura del avión de Avianca que cubría la ruta entre Bogotá y Cali en el que debía embarcar el entonces candidato presidencial César Gaviria Trujillo y que causó la muerte de 110 personas.

El magistrado Hernando Baquero Borda siguió en el turno de la fila de atentados, para luego continuar con otro candidato presidencial como lo era Luis Carlos Galán. Como si fuera poco, se le suman todas las actuaciones contra los archirrivales del Cartel de Cali.

¿Cómo Murió Pinina?

En junio de 1990, la empleada doméstica de Pinina, que era esposa de uno de los miembros del bloque de búsqueda, atraída por la recompensa que se ofrecía por la captura de este, decidió dar la información de su paradero. De inmediato la policía Nacional de Colombia arma un operativo para su captura.

Arias Tascón se encontraba en un apartamento ubicado en la urbanización El Poblado de la ciudad de Medellín en compañía de su esposa y de su hija con apenas seis meses de vida. Pinina intenta escapar saltando por la ventana ubicada en el tercer piso del edificio para caer en la planta baja y de allí evadirse saliendo por el sótano del mismo.

En la arriesgada maniobra, se lesiona el cráneo, se fractura un tobillo y sufre una severa contusión en su brazo derecho. A pesar de sus graves heridas, logra alcanzar el vehículo que usaba para sus desplazamientos pero observa que el estacionamiento estaba lleno de policías que seguían su huella.

Como pudo subió al primer piso, donde otro grupo de agentes del orden público lo identificaron, le dieron la voz de alto a lo que Jhon Jairo respondió disparándoles, luego de lo cual se desató un intenso tiroteo que culminó con el abatimiento del activamente solicitado.

La Venganza de Pablo Escobar por la Muerte de Pinina

Pocas horas después del deceso Escobar en venganza, manda a colocar un carro-bomba en las puertas de la Comisaría de la Policía del sector donde fue ubicado, causando graves daños en las adyacencias cuya reposición se estimaba en unos mil millones de pesos y que dejó cuatro muertos y noventa heridos. También ordenó que aumentara el asesinato de policías.

Pinina y la Televisión

Pinina, al igual que muchos de los miembros del Cartel de Medellín, aparece en distintas series de televisión:

  • En Escobar, El Patrón del Mal aparece bajo el nombre de John Mario Ortiz, alias “El Chili” y el actor que lo representa se llama Anderson Ballesteros.
  • En la serie “Bloque de Búsqueda” aparece bajo el seudónimo de “Pinocho” y el actor que le da vida a su papel es Sebastián Boscán.

Originalmente publicado en6 September, 2019 @ 5:15 pm

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pabloescobargav

Escobar: 17 años de historia criminal

Por: El Tiempo  02 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.
De narco a benefactor y congresista 16 de junio de 1976: Pablo Escobar es detenido en Itaguí junto a su primo Gustavo de Jesús Gaviria y tres personas más. Transportaban 39 kilos de cocaína en la llanta de un vehículo que provenía de la frontera con Ecuador.

Por primera vez, la prensa tiene noticia de él y se registra la información oficial del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). 10 de septiembre de 1976: Un juez de Pasto revoca el auto de detención proferido contra Escobar, tras su captura en Itaguí.

26 de noviembre de 1976: El Tribunal Superior de Medellín deja sin piso la decisión del juez nariñense y ordena la recaptura de Escobar.

30 de marzo de 1977: Son asesinados los agentes del DAS Luis Fernando Vasco Urquijo y Gilberto de Jesús Hernández Patiño, que un año atrás actuaron en la operación contra Escobar.

Enero 1977 Diciembre 1980: Pablo Escobar crea Civismo en marcha y después Medellín sin tugurios . Así incursiona en la política mediante la construcción de centros deportivos y el apoyo a obras de beneficio en favor de las clases marginadas de Envigado y la capital de Antioquia.

25 de agosto de 1981: El jefe del DAS en Medellín, mayor (r) Carlos Gustavo Monroy Arenas, es asesinado en Medellín. El funcionario ordenó la captura de Escobar en Itagí en 1976.

…. que había ordenado la detención del capo en Itagí en 1976, El DAS y un juez sindicaron a Pablo Escobar del crimen pero el respectivo expediente prescribió.

12 de noviembre de 1981: El M-19 secuestra en la Universidad de Antioquia a Martha Nieves Ochoa.

2 de diciembre de 1981: Desde un avión lanzan volantes sobre el Estadio Pascual Guerrero de Cali. Nace el movimiento Muerte a Secuestradores (MAS).

2 de febrero de 1982: Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo, descalifica la lista del Movimiento de Renovación Liberal de Antioquia, que incluye en el primer renglón de suplencia a Pablo Escobar. El titular es el representante Jairo Ortega.

No podemos aceptar vinculación de personas cuyas actividades están en contradicción con nuestras tesis de restauración moral y política del país. Si usted no acepta estas condiciones, yo no podría permitir que la lista de su movimiento tenga vinculación alguna con mi candidatura presidencial , sostiene Galán en carta a Ortega.

La batalla final la daría a mediados de 1983 el entonces ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, al acusar a Escobar ante la Cámara de narcotráfico y vinculación con el MAS.

1982 Elecciones: Pablo Escobar es elegido representante suplente a la Cámara por el movimiento Alternativa Popular que dirige Alberto Santofimio Botero y que en Antioquia es conocido como Movimiento de Renovación Liberal.

7 de Junio de 1983: El juez Décimo Superior de Medellín le pide a la Cámara de Representantes que levante la inmunidad de Escobar, por su posible vinculación en el asesinato de los dos agentes secretos que lo capturaron.

19 de agosto de 1983: El representante a la Cámara Pablo Escobar inicia proceso jurídico contra el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, que lo acusó públicamente de narcotráfico y vinculaciones con el MAS.

7 de septiembre de 1983: Estados Unidos cancela la visa de turista que había expedido a nombre de Escobar y lo señala como un poderoso narcotraficante cuya red ha sido identificada ya por la Drugs Enforcement Administration (DEA).

23 de septiembre de 1983: El juez Décimo Superior de Medellín profiere auto de detención contra Escobar y su primo Gustavo Gaviria Rivero. Se les acusa de la muerte de dos agentes de Seguridad y Control.

18 de octubre de 1983: El Juzgado 11 Superior de Medellín dicta orden de captura contra Escobar por el crimen de los agentes del DAS.

26 de octubre de 1983: La plenaria de la Cámara de Representantes levanta la inmunidad parlamentaria de Escobar.

17 de noviembre de 1983: El Inderena le impone a Escobar una multa de 450.000 pesos por la importación ilegal de animales para su zoológico en la Hacienda Napolés. Después, el Tribunal Superior de Aduanas ordena el remate de 85 animales.

20 de enero de 1984: Escobar anuncia su retiro de la política y de las filas del movimiento de Renovación Liberal. Intertítulo.

Tranquilandia, Villacoca y Lara 8 de marzo de 1984: La Policía Antinarcóticos descubre los complejos de Tranquilandia y Villacoca en las selvas del Yarí (Caquetá). Escobar, los hermanos Ochoa y José Gonzalo Rodríguez Gacha El Mexicano , son señalados como propietarios.

30 de abril de 1984: En el norte de Bogotá asesinan al ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, que acababa de ordenar el decomiso de 55 aeronaves y estaba listo a salir del país. El presidente Belisario Betancur declara la guerra frontal a la mafia y el restablecimiento de la extradición.

junio de 1984: Los jefes del Cartel de Medellín se reúnen en Panamá con el procurador Carlos Jiménez Gómez y con el ex presidente Alfonso López. Escobar, el clan Ochoa y Gonzalo Rodríguez Gacha proponen desmontar el negocio y repatriar capitales. Meses antes se habían reunido con el jefe del Ministerio Público en Bogotá.

19 de julio de 1984: El juez federal Herbert Shapiro dicta orden de captura contra Escobar, Jorge Ochoa y Federico Vaughan. Empieza a gestarse la solicitud de extradición contra el narcotraficante.

26 de julio de 1984: El Tribunal Superior de Aduanas expide orden de captura contra el capo por la importación de casi un centenar de animales para la hacienda Nápoles.

13 de agosto de 1984: Aduciendo fines de extradicon, el ministro de Justicia, Enrique Parejo González, le pide a la Cámara de Representantes que adelante los trámites para levantarle la inmunidad parlamentaria a Escobar.

19 de septiembre de 1984: La plenaria de la Cámara aprueba despojarlo de su fuero por petición del Tribunal Superior de Aduanas de Medellín, que procesa a Escobar por contrabando de animales.

26 de octubre de 1984: El juez Primero Superior de Bogotá, Tulio Manuel Castro Gil, le dicta auto de llamamiento a juicio por el asesinato de Lara Bonilla.

15 de noviembre de 1984: Escobar logra eludir la primera gran operación policial para capturarlo. El capo huye de su finca Los Arboles en La Ceja, Antioquia.

Extradición, Priscos y muerte 4 de enero de 1985: Los hermanos Said Alberto y Nayid Pabón Jatter, Hernán Botero Moreno y Marco Fidel Cadavid, se convierten en los primeros colombianos extraditados a Estados Unidos: 22 de enero de 1985: Escobar es declarado reo ausente. Se oficializa la orden de captura ante la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).

23 de julio de 1985: Asesinan en Bogotá al juez Tulio Manuel Castro Gil, que había dictado auto de detención contra Escobar por el caso Lara. Sindicados: Los Priscos como autores materiales. Escobar, como autor intelectual.

30 de julio de 1986: Es asesinado el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Hernando Baquero Borda, quien tramita los procesos de extradición de varios de los 130 narcotraficantes colombianos identificados en el marco de la operación estadounidense Pez Espada. Las autoridades señalan a Los Priscos , brazo militar del Cartel de Medellín.

15 de julio de 1986: El Tribunal de Aduanas absuelve al capo dentro del proceso por contrabando de animales.

30 de octubre de 1986: Es muerto en Medellín el juez Gustavo Zuluaga Serna, que tres años atras había dictado auto de detención contra Escobar por la muerte de los dos agentes del DAS. La Policía acusa a Escobar.

17 de noviembre de 1986: Sicarios asesinan al coronel Jaime Ramírez Gómez, oficial que dirigió las operaciones en Tranquilandia y Villacoca. Sindicado: Cartel de Medellín, del que Escobar es uno de sus máximos jefes.

17 de diciembre de 1986: Sicarios motorizados asesinan al director de El Espectador, Guillermo Cano Isaza, que había denunciado el poder criminal del narcotráfico. La Policía, la Dijin y el DAS sindican a Escobar.

13 de enero de 1987: Cuando sale de su casa en Budapest (Hungría), un sicario le dispara al ex ministro de justicia Enrique Perejo González. Cinco impactos de bala hacen blanco en el cuerpo de Parejo, entonces embajador de Colombia ante el gobierno húngaro.

Perejo fue el primer ministro de justicia que autorizó la extradición de narcotraficantes.

4 de febrero de 1987: Carlos Ledher Rivas es capturado, extraditado y entregado a un juez de La Florida, por tráfico de drogas. Lehder es el más importante enlace del cartel extraditado en toda la historia de la lucha contra el narcotráfico.

22 de julio de 1987: El ministro de justicia, José Manuel Arias Carrizoza, deja sin vigencia las órdenes de captura contra Escobar, con base en una providencia de la Corte que una semana antes declaró la inexequibilidad de la ley 68 de 1986, o Tratado de Extradición.

4 de diciembre de 1987: En una lujosa oficina de la Avenida Las Vegas, zona limítrofe entre Medellín y Envigado, es asesinado Rafael Cardona Salazar, considerado uno de los capos al servicio del cartel.

Al lado de Fabio Ochoa Vásquez y Escobar, es sindicado de la muerte del piloto e informante de la DEA, Barry Seal, en Baton Rouge (EE.UU).

5 de enero de 1988: El Gobierno acude a decretos de Estado de Sitio, establece la extradición por vía administrativa y dicta autos de detención con fines de extradición contra Escobar, José Gonzalo Rodríguez Gacha y los hermanos Juan David, Jorge Luis y Fabio Ochoa Vásquez.

11 de enero de 1988: Se inicia la más prolongada guerra entre el Cartel de Medellín y el Cartel de Cali, después de que la organización del Valle activa un carrobomba frente al edificio Mónaco, lugar de residencia de la familia de Escobar. En respuesta, terroristas destruyen cinco sedes de Drogas La Rebaja, propiedad de Gilberto Rodríguez Orejuela.

Enero de 1988 a mayo 4 de 1990: se producen 85 atentados terroristas contra drogas La Rebaja en Pereira, Cali, Bogotá y Medellín. Mueren 27 personas. Sindicado: el cartel de Medellín.

16 de enero de 1988: Secuestran al candidato a la Alcaldía de Bogotá, Andrés Pastrana Arango. Sindicado: el cartel de Medellín.

25 de enero de 1988: Durante un intento de secuestro es asesinado el procurador General de la Nación, Carlos Mauro Hoyos. Simultáneamente es liberado Pastrana. La IV Brigada entrega una grabación en la que Escobar ordena asesinar al jefe del Ministerio Público y deshacerse del cuerpo.

14 de marzo de 1989: El magistrado del Tribunal Superior de Bogotá, Carlos Ernesto Valencia García, ratifica el auto de llamamiento a juicio contra Escobar como autor intelectual de la muerte del director de El Espectador.

16 de marzo de 1989: Sicarios asesinan en Bogotá al magistrado Carlos Ernesto Valencia, que había ratificado llamamiento a juicio contra Escobar por el crimen de Guillermo Cano. La Policía sindica a Pablo Escobar.

22 de marzo de 1988: En medio de 2.000 soldados, helicópteros y tanques, Escobar escapa a un cerco militar realizado en la finca El Bizcocho, en el barrio El Poblado de Medellín.

29 de marzo de 1989: Dos sicarios asesinan al abogado y periodista Héctor Giraldo Gálvez, apoderado de la parte civil en la investigación por el asesinato de Cano Isaza. Sindicados por la Policía: Los Priscos y Escobar.

16 de mayo de 1989: Es dinamitada la sede del Noticiero Mundo Visión, propiedad del periodista Jorge Enrique Pulido. La Policía responsabiliza al cartel de Medellín.

30 de mayo de 1989: Primer atentado contra el director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), general Miguel Maza Márquez. Ocurrió en la carrera séptima, al norte de Bogotá. Siete muertos deja la explosión de un carro bomba. Maza sale ileso. El DAS sindica a Escobar y a Rodríguez Gacha.

22 de junio de 1989: Dos helicópteros artillados transportan escuadrones de mercenarios cuyo objetivo es asaltar la hacienda Nápoles y asesinar a Escobar y a El Mexicano . La operación se suspende por el accidente de una de las naves. El ataque, según las autoridades, es financiado por el cartel de Cali y es dirigido por los ingleses David Tomkins y Peter Mc Aleese, que ingresaron por primera vez al país al servicio de El Mexicano .

28 de julio de 1989: Una poderosa carga de dinamita mata al gobernador de Antioquia, Antonio Roldán Betancur.

28 de julio de 1989: Sicarios asesinan a la jueza tercera de Orden Público de Medellín, María Helena Díaz, que vinculó a Escobar como autor intelectual de las masacres de campesinos de Urabá. Los Extraditables , en un comunicado público de agosto de 1989, reconocen el crimen.

15 de agosto de 1989: El Tribunal Superior de Orden Público revoca el auto de detención contra Escobar por las masacres de Urabá.

Magnicidios y bombas 18 de agosto de 1989: Es asesinado en Soacha (Cundinamarca), el candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento, quien ocho años atrás había ordenado expulsar a Escobar del movimiento político Nuevo Liberalismo. El crimen, según el DAS fue ordenado por Escobar y Rodríguez Gacha.

Ese mismo día es asesinado en una calle de Medellín el coronel Valdemar Franklin Quintero, comandante de la Policía Antioquia. Sindicado: Pablo Escobar. En un comunicado público Los Extraditables reconocen la autoría de ese crimen.

2 de septiembre de 1989: Terroristas hacen estallar un camión bomba en El Espectador. Un muerto. Sindicado: cartel de Medellín.

21 de septiembre de 1989: Atentados terroristas a nueve sedes políticas en el sector de Teusaquillo. Sindicados: Los Extraditables .

25 de septiembre de 1989: El Juzgado 62 de Instrucción Criminal de Rionegro absuelve a Escobar por el secuestro de Pastrana y el asesinato de Carlos Mauro Hoyos. Hoy la investigación continúa.

25 de septiembre de 1989: Bomba en el Hotel Hilton de Cartagena. Mueren dos médicos. Cinco acciones similares ocurren en los tres meses siguientes. Sindicados: Los Extraditables .

Septiembrediciembre de 1989: Cien bombas de dinamita estallan en supermercados, entidades bancarias, colegios e instalaciones eléctricas y telefónicas. La Policía sindica a Los Extraditables.

17 de octubre de 1989: Carrobomba contra las instalaciones del diario Vanguardia Liberal de Bucaramanga. Dos muertos. La Policía sindica a Los Extraditables .

7 de octubre de 1989: Se conocen detalles de un posible acercamiento para un diálogo entre Pablo Escobar y el Gobierno del presidente Virgilio Barco, a través de Guido Parra, el ex ministro Joaquín Vallejo y Germán Montoya, secretario privado de la Presidencia.

9 de noviembre de 1989: Dos semanas después de un ataque de sicarios, muere el periodista Jorge Enrique Pulido. Sindicado: Escobar. El DAS enseña grabaciones en las que un sicario habla con el capo acerca de ese crimen.

21 de noviembre de 1989: El DAS, la Policía y el Ejército lanzan una vasta operación para capturar a Escobar cerca a Doradal (Antioquia). El capo logra romper el cerco.

27 de noviembre de 1989: Terroristas hacen estallar un avión de Avianca en vuelo y mueren 107 personas. DAS y Policía señalan a Escobar y a El Mexicano .

6 de diciembre de 1989: Atentado al DAS en Bogotá. 70 muertos y 500 heridos. DAS sindica a Escobar y El Mexicano .

17 de diciembre de 1989Las autoridades localizan y enfrentan a Gonzalo Rodríguez Gacha, El Mexicano , su hijo Freddy y a cinco sicarios de la organización. Todos mueren en inmediaciones de La Lucha, jurisdicción de Coveñas.

20 de diciembre de 1989: Es secuestrado en Bogotá Diego Montoya Escobar, hijo de Germán Montoya, secretario general de la Presidencia. La acción se la atribuyen Los Extraditables .

7 de enero de 1990: Atentado contra la sede de Probolsa, entidad de propiedad de la familia Montoya. Sindicados: Los Extraditables .

17 de enero de 1990: Después de la muerte de El Mexicano , Los Extraditables anuncian una tregua unilateral en la guerra con el Gobierno. Reconocen el triunfo de las instituciones.

22 de marzo de 1990: Asesinan al dirigente de izquierda Bernardo Jaramillo Ossa. El DAS acusa a Escobar, pero el capo rechaza la sindicación, argumentando que era amigo del político y que él había mediado ante El Mexicano para evitar que éste ordenara asesinarlo dentro de su guerra contra las organizaciones de izquierda.

29 de marzo de 1990: El Gobierno declara a Envigado zona de emergencia y de operaciones militares. El comandante de la IV Bigada, general Harold Bedoya Pizarro, revela que el municipio es centro de operaciones de la mafia y denuncia la complicidad de las autoridades civiles. La Policía captura a 25 miembros del grupo Seguridad y Control, organización criminal creada por el Consejo Municipal y manipulada por Escobar.

30 de marzo de 1990: Los Extraditables anuncian que se reanuda la guerra ante presuntos excesos de los organismos secretos de la Policía Nacional.

11 de abril de 1990: Terroristas al servicio de Los Extraditables vuelan una patrulla del Cuerpo Elite de la Policía en Medellín. Doce agentes mueren y cien resultan heridos. La Policía sindica a Los Extraditables .

25 de abril de 1990: Nueve personas mueren y 35 quedan heridas en la explosión de un carro bomba contra patrullas del Cuerpo Elite en Medellín. La Policía acusa a Los Extraditables .

26 de abril de 1990: Asesinan, en el interior de un avión de Avianca, al líder del M-19, Carlos Pizarro Leongomez. La Policía y DAS señalan a Escobar, quien a través de un comunicado niega su participación en el crimen.

Abril-julio de 1990: Se eleva a 250 el número de miembros de la Policía asesinados en Medellín por orden del cartel.

12 de mayo de 1990: Carros bomba en los barrios Quirigua y Niza: cinco niños y 21 adultos mureren y 180 resultan heridos. Acciones similares ocurren el 21 y 26 del mismo mes en el norte de Bogotá. En Cali, otro carro bomba estalla y mata a nueve personas. Sindicados: Los Extraditables .

24 de mayo de 1990: Un carrobomba estalla en el Hotel Intercontinental de Medellín. Doce personas pierden la vida. Sindicados por la Policía: Los Extraditables .

14 de junio de 1990: El Cuepo Elite da muerte al quinto hombre del cartel de Medellín, John Jairo Arias Tascon, Pinina .

13 de agosto de 1990: Agentes del DAS desmantelan en Envigado un centro de operaciones del cartel desde donde se les pagaba a los sicarios por el asesinato de policías.

Secuestros y negociación, la otra estrategia 30 de agosto de 1990: Secuestran a los periodistas Juan Vitta, Hero Buss, Richard Becerra, Azucena Liévano, Diana Turbay de Uribe y Orlando Acevedo. Sindicados: Los Extraditables .

5 de septiembre de 1990: El presidente César Gaviria anuncia un cambio radical en la lucha contra los narcotraficantes y los paramilitares. Mediante el decreto 2047 el Ejecutivo establece la garantía de no extradición y de rebajas de pena en favor de los delincuentes que se entreguen a la justicia y confiesen sus delitos.

18 de Septiembre de 1990: Jaime Eduardo Rueda Rocha, uno de los principales implicados en el asesinato de Luis Carlos Galán, se evade de la cárcel La Picota.

19 de septiembre de 1990: Secuestran en Bogotá al jefe de redacción de EL TIEMPO, Francisco Santos Calderón y asesinan a su conductor Oromacio Ibañez. También es secuestrada Marina Montoya de Pérez, hermana del ex secretario de la Presidencia Germán Montoya. La Policía sindica a Los Extraditables . La organización reconoce el hecho en un comunicado.

25 de septiembre de 1990: Masacran a 19 personas cerca de Cali. La Policía sindica a Brances Alexander Muñoz Mosquera, Tyson , sicario al servicio de Escobar.

8 de octubre de 1990: El ministro de Justicia, Jaime Giraldo Angel, atiende solicitudes públicas de los abogados de Escobar e inicia el proceso de modificación del decreto 2047. Así, por ejemplo, se extiende la garantía de no extradición a quienes se entreguen y solo confiesen uno de sus delitos.

9 de octubre de 1990: Carlos Mejía Sanint se convierte en el primer narcotraficante que se somete a la justicia en virtud del decreto 2047. Su entrega se produce en Manizales.

7 de noviembre de 1990: Son secuestradas en Bogotá Beatriz Villamizar de Guerrero y Maruja Pachón de Villamizar. Los plagiarios asesinan a Angel María Roa, conductor. Sindicados: Los Extraditables , organización que reconoce el secuestro.

26 de noviembre de 1990: Fabio Ochoa, el menor del clan de los Ochoa, eleva consultas ante el Ministerio de Justicia en torno al decreto 2047.

17 de diciembre de 1990: El Gobierno complementa otra vez el 2047 mediante el decreto 3030 y establece acumulación jurídica de penas, sitios especiales de reclusión y reafirma las plenas garantías de no extradición.

18 de diciembre de 1990: Fabio Ochoa Vásquez, el menor del clan Ochoa, se acoge a los decretos de rebaja de penas expedidos por el presidente Gaviria.

7 de enero de 1991: Dandeny Muñoz Mosquera, La Quica , sindicado por las autoridades de dirigir el asesinato de medio centenar de policías y la colocación de una decena de carros-bomba, es capturado por el Ejército en la zona rural del municipio de San Rafael, al oriente de Antioquia.

La Quica y su hermano Tyson habían protagonizado, el 2 de agosto de 1988, una espectacular fuga de la cárcel de Bellavista, en Bello.

15 de enero de 1991: Jorge Luis Ochoa Vásquez, considerado el segundo hombre del cartel de Medellín, se entrega a la justicia en la iglesia del municipio de Caldas (Antioquia).

24 de enero de 1991: Sicarios al servicio de Los Extraditables , asesinan a Marina Montoya de Pérez.

25 de enero de 1991: Muere la directora de la revista Hoy x Hoy, Diana Turbay de Uribe, durante una operación de rescate.

16 de febrero de 1991: El mayor de los hermanos Ochoa, Juan David Ochoa Vásquez, se acoge a los decretos de rebaja de penas expedidos por el Gobierno.

16 de febrero de 1991: Un atentado terrorista en la Plaza de Toros La Macarena de Medellín arroja un saldo de 25 víctimas mortales. La Policía señala a sicarios al servicio del cartel de Medellín.

Entrega y fuga 31 de marzo de 1991: El ex ministro de Justicia Enrique Low Murtra, es asesinado cuando sale de dictar clases en la Universidad de la Salle, donde, además, se desempeña como Decano de Economía.

25 de mayo de 1991: La Policía suspende las operaciones para capturar a Escobar con el propósito de facilitar su anunciada entrega a la Justicia. Así lo afirma el ministro del ramo, Jaime Giraldo Angel, que advierte que La Catedral no será custodiada por el Ejército sino por la guardia de prisiones.

22 de mayo de 1991: El gobierno selecciona el centro de rehabilitación de drogadictos que se construía en Envigado (La Catedral), al sur de Medellín, como sitio de reclusión de Pablo Escobar.

19 de marzo de 1991: El ministro de Justicia Jaime Giraldo Angel, anuncia que el Estado garantizará la no extradición de Escobar y el respeto de su vida si se entrega.

2 de junio de 1991: El sacerdote Rafael García Herreros anuncia que Escobar se entregará a la Justicia junto con otros cien narcotraficantes y extraditables. Al mismo tiempo, anticipa que hombres de confianza del cartel de Medellín se entregarían primero para revisar el penal de Envigado.

14 de junio de 1991: La Justicia de Orden Público dicta auto de detención contra Escobar por la presunta autoría material del asesinato de Luis Carlos Galán.

19 de junio de 1991: La extradición, el único instrumento que desde 1983 se había convertido en la principal amenaza para los cabecillas del narcotráfico, cae en la Asamblea Nacional Constituyente bajo el peso de dos argumentos: ejercicio de la soberanía y fortalecimiento de la justicia en Colombia. El resultado final: la abolición de la extradición por 51 votos afirmativos contra 13 negativos y cinco abstenciones.

19 de junio de 1991: A las 3:45 de la tarde, Pablo Escobar se entrega a la justicia en compañía de Carlos Aguilar, El Mugre y Otoniel de Jesús González, Otto . Dos horas antes se había sometido John Jairo Velásquez Vásquez, Popeye .

Participan como garantes de la entrega el sacerdote Rafael García Herreros, artífice de la rendición; el procurador General de la Nación, Carlos Gustavo Arrieta; el procurador delegado para la Defensa de los Derechos Humanos, Jaime Córdoba Triviño; el director de Instrucción Criminal, Carlos Eduardo Mejía, y el dirigente liberal Alberto Villamizar.

21 de junio de 1991: Roberto Escobar Gaviria, hermano de Pablo Escobar, se entrega a las autoridades. En los días siguientes se entregan otros nueve hombres del cartel.

22 de junio de 1991: Pablo Escobar le dice, en una carta, a EL TIEMPO que no administrará tras las rejas la parte del mercado de la cocaína que controlaba el cartel de Medellín. Tampoco tendrá postores ni testáferros en las calles.

30 de junio de 1991: El arquero René Higuita, burlando normas de control militar, ingresa a La Catedral a visitar a Escobar. Días después, sale del Ejército el coronel Augusto Bahamón, el oficial que autorizó la entrada del futbolista.

3 de julio de 1992: Escobar ordena una sangrienta purga en el cartel de Medellín. Son asesinados Francisco Mario y Fernando Galeano, William y Gerardo Moncada y los hermanos Alvarez Lopera. Cerca medio centenar de personas son asesinadas en la retaliación como consecuencia de juicios sumarios realizados por Escobar en La Catedral.

21 de julio de 1992El Fiscal General de la Nación le revela al Presidente las actividades de Escobar en prisión y exige su traslado inmediato. Ese mismo día, en el marco de un consejo extraordinario de seguridad, el Gobierno decide el traslado de Escobar.

22 de julio de 1992 : Escobar y nueve de sus lugartenientes abandonan la cárcel La Catedral después de que una controvertida operación civil y militar intenta trasladarlos a otro sitio de reclusión.

Una vez confirmada la fuga, Victoria Henao de Escobar, esposa del jefe del cartel de Medellín, hace público un comunicado en el que le pide al presidente Gaviria que reflexione para que la paz continúe siendo una realidad y no una nostalgia .

23 de julio de 1992: Escobar envía una nota con su firma y huella en la que se muestra dispuesto a regresar a prisión, pero condiciona su entrega a que se le permita volver a La Catedral. Esta vez, bajo el control externo de Fuerzas Especiales de las Naciones Unidas .

25 de julio de 1992: El diario El Colombiano publica una entrevista con Roberto Escobar, hermano del jefe del Cartel de Medellín, que sostiene que la fuga se produjo ante la creencia de que la movilización militar sobre la cárcel hacía parte de un complot para matarlos.

Sabemos dijo que no era orden del Presidente matarnos, pero los mandos medios sí están interesados en hacerlo . Esa misma noche, Escobar se comunica con tres periodistas y les da a conocer las condiciones que rodearían su nuevo sometimiento a la justicia.

El jefe del Cartel pide que el Gobierno le permita regresar a la cárcel de Envigado y que se mantengan invariables las garantías que permitieron su primera entrega.

30 de julio de 1992: El abogado de Escobar, Santiago Uribe, solicita tutela para que sean protegidos los derechos fundamentales de Escobar.

Recompensas, y juicios 7 de agosto de 1992: El presidente César Gaviria anuncia que la captura del prófugo es un deber del Gobierno y de todos los colombianos . Además, dice que la política de sometimiento a la justicia sigue vigente.

11 de agosto de 1992: El Gobierno ofrece mil millones de pesos a las personas que suministren información sobre el paradero del jefe del cartel de Medellín y sus lugartenientes.

13 de agostos de 1992: El ministro de Justicia, Andrés González, consulta al fiscal General, Gustavo de Greiff, sobre los alcances de los decretos de sometimiento a la justicia y le pide precisar los efectos que la fuga tendría sobre los beneficios contemplados.

14 de agosto de 1992: La Fiscalía le responde al Ministro. Escobar y sus lugartenientes pueden intentar un nuevo proceso de sometimiento a la Justicia y conservar las rebajas de penas por confesión de sus delitos. Gobierno de Estados Unidos ofrece dos millones de dólares a la persona que suministre información que conduzca al arresto del capo.

18 de agosto de 1992: El Ministro de Justicia anuncia ante la Comisión Accidental del Senado, que investiga los hechos de La Catedral, que el Gobierno no aceptará la solicitud de Escobar de fijar un sitio único de reclusión, que el ejecutivo se reserva la elección de los centros carcelarios y que no admitirá privilegios o concesiones en materia penitenciaria.

2 de septiembre de 1992: La Fiscalía dicta auto de detención contra los prófugos de La Catedral. La determinación se basa en los cargos por fuga de presos, secuestro extorsivo y porte ilegal de armas.

Escobar, en una entrevista de 124 preguntas al diario Nuevo Siglo, reitera que estaría dispuesto a entregarse a la justicia si el Gobierno le garantiza su reclusión en una cárcel de Antioquia y medidas especiales para su seguridad personal. Señala que está dispuesto a ir a la celda más humilde de cualquier cárcel de Antioquia , con la condición de que no se le traslade.

13 de septiembre de 1992: Gustavo De Greiff anuncia que si Escobar se somete de nuevo a la Justicia será recluido en el penal de máxima seguridad de Itagí, pues no hay otra cárcel que llene los requisitos de seguridad .

15 de septiembre de 1992: Se reinicia la entrega de los hombres de Escobar. Jorge Eduardo Avendaño, El Tato , uno de los hombre que salió con el capo de La Catedral, se presenta en Envigado ante un fiscal regional.

17 de septiembre de 1992: Trasciende el contenido de una carta en la que Escobar amenaza al coronel Luis Eduardo Montenegro, director de la Dijin. En la misiva sostiene que está enterado que un oficial de esa unidad planea secuestrar a su padre. En tono amenazante, Escobar advierte: si se presentan desapariciones de mis seres queridos no tendré contemplaciones con las familias de quienes sean responsables de estos hechos. Yo no actuaré sin pruebas, pero recuerde que también tengo amigos en la Dijin .

19 de septiembre 1992: Durante el entierro de la juez Miriam Rocio Vélez en Medellín, que conducía la investigación por el asesinato del director de El Espectador, Guillermo Cano, el Ministro de Justicia y el Fiscal General recuerdan que la política de sometimiento sigue vigente.

24 de septiembre de 1992: El obispo de Pereira, monseñor Dario Castrillón Hoyos, revela que sostuvo una reunión con Escobar a petición de personalidades colombianas preocupadas por la amenaza de un gran baño de sangre en el país y que eso se evitó afortunadamente, creo, con ese encuentro .

29 de septiembre de 1992: El abogado del capo, Santiago Uribe, denuncia el allanamiento de su vivienda por parte de las autoridades judiciales y de Policía y la pérdida de los documentos relacionados con la defensa de su cliente. Uribe eleva con éxito una tutela para obtener la devolución de cuanto le ha sido retenido.

Durante el allanamiento las autoridades descubrieron que el abogado tenía en su poder una carta supuestamente enviada por Escobar, en la que se muestra satisfecho por el crimen de la jueza Miriam Rocio Vélez. Además, Uribe tenía nueve casetes con conversaciones de la funcionaria.

En una carta de Escobar a su abogado decía: no tengo conocimiento de lo de Myrry (sic), creo que nos hicieron un favor porque ella estaba aspirando al tribunal y con esas pretensiones habría sido muy difícil que actuara en derecho .

Reentrega, carrosbomba y dolor 8 de octubre de 1992: El hermano de Pablo Escobar, Roberto Escobar El Osito y dos de su lugartenientes más próximos se someten de nuevo a la justicia: Jairo Velásquez Vásquez, Popeye , y Otoniel González Franco, Otto .

11 de octubre de 1992: La madre de Escobar, Hermilda Gaviria de Escobar, entrega a la prensa un comunicado en el que confirma la entrega de su hijo, pero sin afanes . Sostiene que su hijo Pablo está tranquilo y seguro y está estudiando la mejor forma de entregarse .

13 de octubre de 1992: Con el sometimiento a la justicia de Gustavo González Flórez, aumenta la expectativa de una virtual entrega de Escobar.

15 de octubre de 1992: Juan Carlos Aguilar Gallego, El Mugre , se convierte en el séptimo de los prófugos de La Catedral en volver a someterse a la justicia.

16 de octubre de 1992: Dos hombres, que acompañaban a El Mugre en el momento de su reentrega, son acribillados en Medellín muy cerca de las dependencias del DAS. La Policía los identifica como Juan Carlos Díez Montoya y William Alonso Trujillo Ospina.

26 de octubre de 1992: La Fiscalía Regional de Antioquia emplaza públicamente a Escobar para que se presente en ese despacho a declarar, en un proceso por delitos de homicidio con fines terroristas y concierto para delinquir.

28 de octubre de 1992: Brances Alexander Muñoz Mosquera, Tyson , uno de los hombres más buscados del cartel de Medellín, es abatido durante una operación de los organismos de seguridad.

5 de noviembre de 1992: La Fiscalía profiere las primeras resoluciones de acusación contra dos miembros del cartel de Medellín. Los afectados con la medida son Otoniel de Jesús González Franco, Otto y Enrique Urquijo Gaviria.

10 de noviembre de 1992: Unidades del Bloque de Búsqueda detienen al abogado Roberto Uribe, durante una operación realizada en el centro de Medellín. Simultáneamente, las tropas retienen al también abogado Feisal Buitrago y a tres familiares del capo. Todos son liberados al día siguiente.

3 de diciembre de 1992: A cinco cuadras del estadio Atanasio Girardot de Medellín, un carrobomba explota y mata a diez agentes y a tres civiles. 17 ciudadanos y dos agentes resultan heridos. El hecho se atribuye a retaliación del Cartel por la muerte de Johny Edison Rivera Acosta, El Palomo , uno de los hombres de confianza de Escobar.

17 de diciembre de 1992: La Fiscalía General de la Nación emplaza a Escobar, a Mario Alberto Castaño Molina El Chopo y a Alzate Urquijo, Arete , por el homicidio de los hermanos Moncada y Galeano.

19 de diciembre de 1992: Un grupo de veinte hombres hace estallar varias cargas de dinamita camuflada entre cantinas de leche frente a la residencia del capitán Fernando Posada Hoyos, jefe de inteligencia de la Sijin en Medellín. Posteriormente, hombres armados irrumpen en la residencia y rematan a tiros al oficial. Pablo Escobar participa personalmente en el ataque.

30 de diciembre de 1992: La Fiscalía llama a juicio a Escobar como autor intelectual del asesinato de Luis Carlos Galán. Los cargos contra el jefe del Cartel de Medellín son homicidio, lesiones personales con fines terroristas y concierto para delinquir.

A la vez, se ordena poner en libertad de Luis Alfredo Jubiz Hazbum, Pedro Telmo Zambrano, Norberto Murillo, Alfredo González, Héctor Manuel Cepeda y Jesús Humberto Laverde, detenidos durante cerca de tres años en la Cárcel La Picota como partícipes en el maginicidio.

En Medellín las autoridades capturan a John Jairo Posada Valencia, Titi , miembro del cartel y uno de los hombres más cercanos a Escobar.

El Titi decide colaborar con las autoridades y entre la información que facilita se encuentran indicios que apuntan a señalar a miembros del cartel de Medellín como los autores de los asesinatos de los dirigentes de izquierda Bernardo Jarramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez.

Posada confesó, además, que él y Chopo recibieron órdenes de Escobar para asesinar uniformados en Medellín y que participó en el crimen del general Valdemar Franklin Quintero, muerto por sicarios el 18 de agosto de 1989.

12 de enero de 1993: Escobar plantea nuevas condiciones para someterse a la justicia, a tiempo que amenaza con ejecutar ataques terroristas si no se cumplen sus exigencias. El capo exige el retiro de los comandantes de Policía de Envigado e Itagí y una guardia de prisiones integrada por miembros de la Fuerza Aérea, la Armada Nacional o un organismo internacional. En un comunicado, el capo descarta la cárcel de máxima seguridad de Itagí como sitio de reclusión y amenaza con secuestrar miembros del cuerpo diplomático, con instalar carrosbomba en la Fiscalía General de la Nación y atentar contra Inravisión, Impuestos Nacionales y las instalaciones de EL TIEMPO.

17 de enero de 1993: Escobar anuncia la creación del grupo armado Antioquia Rebelde y denuncia presuntos atropellos, asesinatos y torturas por parte del bloque de búsqueda.

21 de enero de 1993: Explotan dos carros-bomba en Bogotá. El primero en la calle 72 con carrera 7a., y el segundo, en la calle l00 con carrera 33.

30 de enero de 1993: Un carrobomba con 100 kilos de dinamita explota en la carrera 9a. entre las calles 15 y l6, pleno centro de Bogotá. El saldo: 25 personas muertas y 70 heridos.

Los pepes y las bajas 31 de enero de 1993: Aparecen los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar), y anuncian una guerra a muerte contra el delincuente. En su primera acción, dinamitan la casa campestre de la madre del jefe del cartel de Medellín en el Peñol (Antioquia). También se atribuyen el estallido de dos carros-bomba en el Poblado, cerca a residencias de los familiares del capo.

1 de febrero de 1993: Los Pepes asesinan a un obrero y dejan sobre su cadáver un mensaje que señala: Por trabajar para el narcoterrorista mata niños Pablo Escobar. Por Colombia, Los Pepes . Fue su primer ajusticiamiento.

3 de febrero de 1993: El Gobierno anuncia que las personas que estén condenadas y que colaboren con información para capturar a Escobar y de otros jefes del narcotráfico y el terrorismo, la Fiscalía les arreglará su situación jurídica. Así mismo, el Gobierno aumenta a 5.000 millones de pesos la recompensa por informes sobre el capo.

4 de febrero de 1993: En Medellín fue abatido Leonardo Rivera, Leo , jefe de sicarios del Cartel y por quien el Gobierno ofrecía l00 millones de pesos.

11 de febrero de 1993: Los Pepes asesinaron a Rodrigo Arrieta Polanía, hermano de Boliqueso , quien era considerado el sucesor de Tyson .

17 de febrero de 1993: Los Pepes quemaron la colección de vehículos antiguos de Escobar. Las pérdidas se calcularon en 3.000 millones de pesos. Esta misma organización asesinó a El canoso , lugarteniente del Arete .

18 de febrero de 1993: Carlos Alzate Urquijo, El Arete , uno de los hombres más cercanos a Escobar, se entregó a funcionarios de la Fiscalía. Unidades del Bloque de Búsqueda detuvieron en Medellín a los hermanos Diego y Jorge Londono White, requeridos por la Fiscalía General de la Nación.

19 de febrero de 1993: Por la falta de la firma de Pablo Escobar, sus dos hijos Juan Pablo y Manuela, menores de edad, no pudieron viajar a Estados Unidos, donde pretendían huir de la presión del grupo Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes).

20 de febrero de 1993: La Embajada de Estados Unidos les canceló a los dos hijos de Pablo Escobar Gaviria las visas para viajar a ese país.

23 de febrero de 1993: El Bloque de Búsqueda desarrolló una gran operación militar en Envigado, La Estrella, Itagí y algunas zonas del norte del departamento de Caldas tendiente a dar con el paradero del jefe del Cartel de Medellín.

25 de febrero de 1993: Se entregó en la Fiscalia Regional de Antioquia de uno de los jefes militares del Cartel de Medellín, Irhan Giovanni Lopera Zabala, conocido dentro de la organización como Pasarela , La Modelo o Giovanni .

De otra parte, Oscar Iván Rave Corrales, un sicario, y quien posteriormente se suicidó, ingresó a la Alcaldía de Envigado presuntamente a matar Jorge Mesa Ramírez, alcalde de esa localidad.

27 de febrero de 1993: Una finca del sector de Llano Grande, en la que se encontraba Diego Londono White, fue incendiada por hombres armados, en una acción similar a las que realizan el grupo Perseguidos por Pablo Escobar, Pepes . Unos cincuenta hombres llegaron en 15 vehículos a la finca La Corona, situada en zona rural del muncipio de Rionegro, oriente antioqueno.

17 de marzo de 1993: Pablo Escobar modificó sus peticiones para someterse de nuevo a la justicia. Siete solicitudes fueron entregadas por uno de los abogados del capo al fiscal Gustavo de Greiff y al procurador Carlos Gustavo Arrieta.

Las exigencias del capo buscan la protección de su familia por parte del Ejército; garantizar la protección de su familia en Antioquia; su seguridad y bienestar personales dentro de la cárcel de Itagí (Antioquia); que el Gobierno autorice los desplazamientos de sus parientes en dos vehículos blindados, de su propiedad; que le permitan tener una nevera en la cárcel; que le faciliten un teléfono para hacer tres llamadas a la semana, monitoreadas por un miembro de algun organismo de seguridad; que pavimenten uno de los patios del penal; que abran la cocina de la centro de reclusión para evitar un envenenamiento, y que la vigilancia externa quede a cargo del Ejército.

Sobre las exigencias del jefe mafioso De Greiff dijo que no se trata de solicitudes sino de observaciones en materia carcelaria que se pueden solucionar. El procurador Arrieta señaló que las peticiones de Escobar son simples formalidades y agregó que, prácticamente, se trata de las mismas condiciones planteadas en el pasado.

25 de febrero de 1993: Bajo la sospecha de haber borrado de las pantallas de la oficina de migración del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) los nombres de los hijos de Escobar que pretendían salir del país hacia Miami, la dirección de ese organismo dispuso la destitución de cinco funcionarios del organismo.

27 de febrero de 1993: Cincuenta hombre del grupo de los Pepes incendiaron la finca La Corona, situada en zona rural del muncipio de Rionegro, oriente antioqueño. Los individuos preguntaron por el administrador, Diego Londono White, quien alcanzó a huir.

1 de marzo de 1993: Luis Guillermo Londono White, fue asesinado por los Pepes. Londoño era hermano del dirigente Diego Londono White, ex gerente del Tren Metropolitano de Medellín y quien escapó a un atentado de los Pepes .

2 de marzo de 1993: Las autoridades dieron muerte a Hernán Dario Henao, HH , jefe de seguridad de Pablo Escobar. Entre tanto, William Cárdenas Calle, Lenguas , acusado de dos atentados en Bogotá con carros cargados con dinamita, se entregó a la Justicia.

Henao, era primo de la esposa del jefe del Cartel de Medellín, María Victoria Henao.

2 de marzo de 1993: Pablo Escobar ofreció rendirse si Estados Unidos brindaba protección a su familia, informó el diario The New York Times.

Si Estados Unidos garantiza la protección a mi familia, estoy preparado para aceptar el encarcelamiento , le dijo el capo al periódico en una entrevistas escrita.

El diario dijo que las respuestas de Escobar, enviadas por facsimil, fueron formuladas en una carta de tres páginas. En cada una de ellas estaba impresa la huella digital del narcotraficante, y la última estaba firmada.

Dos días después el Gobierno de Estados Unidos dijo que era inaceptable la oferta del jefe del Cartel de Medellín de someterse a la justicia colombiana si las autoridades de ese país garantizan la seguridad de su familia.

3 de marzo de 1993: Fue detenido en Cúcuta Hugo Jaramillo Buitrago, Mantequillo , hombre del Cartel de Medellín, quien pretendía ingresar a Venezuela. Jaramillo, según investigaciones preliminares, estaba encargado de las finanzas del Cartel en el nororiente del país.

4 de marzo de 1993: Los Pepes secuestraron y asesinaron al abogado Raúl Zapata Vergara. En un panfleto encontrado encima del cadáver decía: por inescrupuloso defensor del Cartel. Abogados de Escobar: Santiago Uribe, Salomon Lozano Cifuentes, William González y Gilberto Gómez. Luis Angel y Claudia de Procuraduría. Pepes .

Los funcionarios de la Procuraduría mencionados en el mensaje trabajaban en la Oficina Permanente para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, e intervinieron, a solicitud de la familia del capo durante el desarrollo del intento de salida de los hijos de Escobar del país.

9 de marzo de 1993: La Iglesia Católica se ofreció a servir de mediadora en una nueva entrega de Escobar. Aseguró que se requieren algunas condiciones especiales que garanticen la seriedad del proceso y la voluntad de paz, así como el apoyo del Gobierno.

La intención sobre la mediación la dio a conocer monseñor Héctor Gutiérrez Pabón, obispo auxiliar de Cali, quien, a nombre del Episcopado, ratificó las afirmaciones de monseñor Dario Castrillón, arzobispo de Bucaramanga. El prelado anunció que había recibido una carta de los familiares del capo y que estaba interesado en participar en este proceso.

17 de marzo de 1993: Pablo Escobar modificó sus peticiones para someterse de nuevo a la Justicia. Siete solicitudes fueron entregadas por uno de sus abogados al fiscal Gustavo de Greiff y al procurador Carlos Gustavo Arrieta.

El delincuente solicitó que el Ejército cuide a su familia, que se concentraria en un mismo lugar; que el Gobierno autorice los desplazamientos de sus parientes en dos vehículos blindados, de su propiedad; que le permitan tener una nevera en la cárcel; que le faciliten un teléfono para hacer tres llamadas a la semana, monitoreadas por un miembro de algún organismo de seguridad; que pavimenten uno de los patios de la cárcel; que abran la cocina del penal para que los alimentos sean elaborados en su interior, evitando un posible envenenamiento; y que la vigilancia externa quede a cargo del Ejército.

Al comentar los requerimientos del fugitivo, De Greiff dijo que no se trata de solicitudes sino de observaciones en materia carcelaria que se pueden ser solucionadas.

19 de marzo de 1993 : En un céntrico edificio de Medellín el Bloque de Busqueda dio muerte a Mario Alberto Castaño Molina, El Chopo , quien se había convertido en el jefe del ala militar de la organización narcoterrorista tras la muerte de Brances Muñoz Mosquera, Tayson .

31 de marzo de 1993 : Los secuestradores de Lisandro Ospina Bayara, retenido por hombres del cartel de Medellín desde el 4 de diciembre de 1992, decidieron asesinarlo al verse descubiertos por la Policía.

Ospina recibió dos impactos de bala de uno de sus captores cuando un comando de 15 hombres intentó rescatarlo de una residencia del barrio Normandía de Bogotá. Las autoridades sindicaron a Escobar del hecho.

13 de abril de 1993 : La Fiscalía profirió dos nuevas órdenes de captura contra Pablo Escobar, por su posible participación en el secuestro y asesinato de Lisandro Ospina Baraya y la ejecución de cinco atentados terroristas en Bogotá durante 1993.

16 de abril de 1993 : El Gobierno ofreció una recompensa de mil millones de pesos por información que conduzca a la captura de quienes lideran la organización Pepes y dijo que sus integrantes serán sometidos a la Justicia.

16 de abril de 1993 : Después de haber sido sacados de su vivienda por los Pepes, el abogado antioqueno Guido Parra Montoya y su hijo Guido Andrés Parra Sierra aparecieron asesinados en un sector despoblado de Envigado.

Los crímenes son una retaliación de los Pepes, que horas antes habían anunciado en un comunicado la reactivacion de los ataques contra Escobar, sus familiares y las personas de su organización, tras la explosión del carrobomba del jueves en Bogota.

24 de abril de 1993 : Los Pepes anunciaron la disolución total de la organización. Hemos decidido disolver y poner fin a nuestra organización y, de esta manera, contribuir con las autoridades, quienes finalmente serán las que sometan a la justicia a Pablo Escobar , señala un comunicado emitido por los Pepes.

3 de mayo de 1993 : El jefe del cartel de Medellín denunció con nombres propios a los presuntos cabecillas de los Pepes y los responsabilizó de los atentados que han costado la vida a importantes figuras de la vida nacional y anunció que esta dispuesto a someterse a la Justicia si se le garantiza su seguridad.

En una carta de Escobar al Fiscal dice que los máximos dirigentes de los Pepes son Fidel Castaño Gil, Carlos Castaño Gil, José Santacruz Londoño, Helmer Herrera Buitrago y los hermanos Rodríguez Orejuela, quienes trabajarían en compañía de algunos oficiales de la Policía y el DAS.

17 de mayo de 1993 : Nicolás Escobar Urquijo, hijo de Roberto y sobrino de Pablo Escobar, fue retenido durante cinco horas por los Pepes.

1 de junio de 1993 : Santiago Uribe Ortiz, José Salomón Lozano Cifuentes y Reynaldo Suárez, apoderados de Escobar, renunciaron ante la Fiscalía a defender a su cliente alegando falta de garantías para el debido proceso, ante las reiteradas amenazas de muerte.

3 de junio de 1993 : Fue asesinado Carlos Arturo Henao Vallejo, cuñado de Pablo Escobar, por los Pepes.

3 de junio de 1993 : La Procuraduría y la Fiscalía advirtieron que no se puede recurrir a la delincuencia para combatir la criminalidad , e instaron a la sociedad a no tolerar o cohonestar los crímenes cometidos por quienes en forma ilícita combaten a los criminales.

En concepto del Procurador, Carlos Gustavo Arrieta, y el Fiscal, Gustavo De Greiff, los grupos de justicia privada no pueden asumir la responsabilidad que constitucionalmente corresponde a la Fuerza Pública. El pronunciamiento se produjo en respuesta a un presunto comunicado de los Pepes, en el que anuncían la reanudación de la guerra contra Escobar y acusan a la Fiscalía y a la Procuraduría de dar un trato privilegiado al narcotraficante.

4 de junio de 1993 : René Higuita, el portero de la selección Colombia y arquero títular del Atlético Nacional, medio en un secuestro y ahora esta tras las rejas. Bajo el cargo de negociar la liberación de la hija de un socio de Escobar, fue encarcelado por orden de la Fiscalía.

De acuerdo con las indagaciones, el jugador habría servido de mediador para liberar a una hija de Luis Carlos Molina Yepes, considerado como un importante lavador de dinero para el cartel, secuestrada el 30 de abril de 1993 en Medellín.

13 de junio de 1993 : John Jairo Velásquez Vásquez, Popeye , uno de los principales lugartenientes del cartel de Medellín, fue trasladado sorpresivamente de la Cárcel de Máxima Seguridad de Itagí a Bogotá, luego de que fuera encontrado en su poder un buscapersonas.

15 de junio de 1993 : Por los delitos de narcotráfico, concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito, un juez regional de Medellín condenó a ocho años de prisión, sin beneficio de excarcelación, al confeso narcotraficante Jorge Luis Ochoa Vásquez, quien había negociado su pena el pasado 28 de mayo con la Fiscalía, en audiencia especial. El condenado deberá purgar una pena efectiva de cinco años y medio, por pena cumplida.

24 de junio de 1993 : En forma sorpresiva y por primera vez desde que asumió el cargo, el Fiscal visitó la Penitenciaria Nacional de Itagí, al sur de Medellín. En su visita diálogo con los 17 hombres de confianza de Pablo Escobar.

8 de julio de 1993 : Un mes después de haber renunciado a defender al profugo Pablo Escobar, fue asesinado en pleno centro de Medellín el abogado José Salomón Lozano Cifuentes. El jurista fue baleado cuando salía de su oficina.

12 de julio de 1993 : La Fiscalía ordenó en forma oficial la libertad de Roberto Escobar Gaviria dentro de los procesos que se le siguen por concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito. Sin embargo, Osito seguirá recluido en Itagí para responder por los hechos de 22 de julio, que concluyeron con la fuga de su hermano y de ocho de sus lugartenientes de La Catedral.

14 de julio de 1993: Siete abogados que llevaban los procesos de defensa de los lugartenientes de Pablo Escobar, recluidos en la cárcel de máxima seguridad de Itagí y La Modelo de Bogotá, decidieron renunciar ante la Fiscalía y los juzgados donde se llevan los casos, alegando falta de garantías y amenazas de muerte.

28 de agosto de 1993 : Terremoto , el mejor reproductor equino del país, avaluado en un millón de dólares y propiedad de Roberto Escobar Gaviria, apareció castrado. Junto al animal fue encontrado un letrero presuntamente escrito por los Pepes que decía: Lo devolvemos al terrible Roberto Escobar y su hermano .

28 de agosto de 1993 : Una abierta confrontación quedó al descubierto entre Jorge Luis Ochoa Vásquez y Fidel Castaño Gil, al conocerse una carta en la que Castaño le recuerda hechos concretos de violencia en que ha estado involucrado y le dice que deje de regar la pólvora y esperar que cualquiera otro la prenda, mientras ustedes se ubican detras de la barrera .

La carta es la respuesta a una misiva dirigida, hace unos días, por uno de los tres hermanos Ochoa a Gilberto Rodríguez y Fidel Castaño. En la primera misiva, fechada el 28 de julio de 1993 desde la cárcel de Itagí, se le pedía a Rodríguez y a Castaño no continuar con la guerra que sostienen con el cartel de Medellín.

17 de septiembre de 1993 : La Fiscalía vínculo, mediante orden de captura, al prófugo Pablo Escobar, a la investigación que adelanta por el crimen de la jueza sin rostro de Medellín Miryam Rocio Vélez Pérez.

La Jueza Sexta de Orden Público fue baleada por cuatro sicarios el 18 de septiembre de 1992 junto a sus tres escoltas cuando salía de su residencia.

22 de septiembre de 1993: El fiscal Gustavo De Greiff confirmó que los familiares del prófugo Pablo Escobar se encuentran bajo protección de la Fiscalía, y negó que se este adelantando algún tipo de negociación para una posible reentrega del capo.

El Fiscal dijo que se esta protegiendo a unas personas y algunos testigos, no sólo de la familia de Escobar sino a varias personas en esta y en otras ciudades, porque se ha hecho una evaluación sobre los peligros que puedan correr y dentro de una de las funciones de la Fiscalía se ha hado esa protección .

24 de septiembre de 1993: Roberto Escobar, Osito , señaló al presunto narcotraficante José Santacruz Londoño como el autor de la muerte del gobernador de Antioquia, Antonio Roldan Betancur. En carta enviada a la Fiscalía, Escobar desvirtuo las versiones de los tres testigos que afirmaron que el crimen de Roldan fue una equivocación de los terroristas porque confundieron el vehículo en que se desplazaba el funcionario con el del asesinado coronel Valdemar Franklin Quintero porque eran iguales.

Toda Colombia sabe que el coronel citado no llevaba escoltas ni Mercedes blindados ni motos, y según sus propias palabras no usaba escoltas para no sacrificar a sus policías; además utilizaba una ruta completamente diferente , dijo Escobar.

Originalmente publicado en11 September, 2019 @ 12:18 pm

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El horror de Pablo Escobar (1981-1990)

Por: Redaccion El Tiempo –27 de octubre 2010 , 12:00 a.m.

El narcotraficante más poderoso ha sembrado el miedo y la muerte en Colombia. En menos de cinco años, Pablo Escobar se convierte en el criminal más temido de Colombia. Nació en Rionegro (Antioquia) el 1˚ de diciembre de 1949, hijo de una maestra y un celador.

Fue asaltante, secuestrador y ladrón de carros; pero se convirtió en ‘El Patrón’ cuando descubrió -alrededor de 1975- cómo hacer del tráfico de la cocaína uno de los negocios más rentables del mundo.

El dinero llega por toneladas y le permite fundar el Cartel de Medellín, para controlar el negocio. Edifica barrios en los tugurios con dinero de la droga y consigue fama de benefactor.

Obtiene en 1982 una curul en el Congreso como representante suplente a la Cámara por Antioquia. Su llegada al Parlamento hace que se indague de dónde viene tanto dinero.

La Justicia ordena su captura por narcotráfico y el Congreso levanta su inmunidad parlamentaria.

Tras un período en la clandestinidad, en 1984 crea el grupo de ‘los Extraditables’ para luchar contra la extradición. Así comienza la época del sicariato, los magnicidios y las bombas. Los colombianos viven la angustia y el terror. 

289 atentados, hicieron ‘los Extraditables’ según EL TIEMPO, en los últimos tres meses de 1989.

El prontuario del terror

1984 (30 de abril)
Asesinato de Rodrigo Lara Bonilla

Dos sicarios en moto asesinaron al Ministro de Justicia a las 7:30 de la noche en el norte de Bogotá. Rodrigo Lara fue el primero que denunció a Escobar por sus actividades ilícitas.

1986 (17 de diciembre)
Asesinato de Guillermo Cano

Escobar le cobró a Cano, director de El Espectador, los duros editoriales que desde 1983 había escrito contra él.

Cano fue pieza clave para desmontar la imagen de Escobar como un hombre honorable. Fue asesinado por dos sicarios cerca de las instalaciones de ese periódico.

1987 (13 de enero)
Atentado a Enrique Parejo en Hungría

Tras reemplazar a Lara Bonilla en el Minjusticia, Parejo fue enviado como embajador a Hungría para protegerlo de los ‘narcos’. Pero la mafia lo alcanzó hasta la puerta de su casa en Budapest.

1988 (18 de enero)
Secuestro a Andrés Pastrana

Siete días de incertidumbre vivió el país entre el momento en el que Pastrana fue sacado de su sede de campaña por la Alcaldía de Bogotá y el instante en el que fue liberado por sus captores en Medellín, gracias a la presión policial.

(25 de enero)
Asesinato de Carlos Mauro Hoyos

El mismo día y a menos de 10 kilómetros de distancia del lugar en el que Pastrana era liberado, el procurador general de la Nación Carlos Mauro Hoyos fue asesinado cuando 10 hombres armados con ametralladoras intentaban secuestrarlo.

1989 (18 de agosto)
Asesinato de Luis Carlos Galán

Galán era el candidato más firme para ganar la Presidencia y había prometido una lucha frontal contra los ‘narcos’, tal como lo había hecho desde el Nuevo Liberalismo.

Azuzado por el senador Alberto Santofimio ¿según testigos¿, Escobar ordenó la muerte del candidato. Cayó en una horrible noche en la plaza central de Soacha (Cundinamarca).

(18 de agosto)
Asesinato de Valdemar Franklin Quintero

El coronel Quintero no llevaba guardaespaldas. Sabía que la mafia lo iba a matar por su lucha contra los ‘narcos’ y no quiso exponer otras vidas. El mismo día de la muerte de Galán, a las 6:18 a.m., Quintero fue abordado por sicarios en Medellín.

(2 de septiembre)
Bomba a El Espectador

En una estación de gasolina contigua al edificio de El Espectador, ‘Los Extraditables’ hicieron estallar un automóvil con 100 kg. de explosivos. La edición del día siguiente fue escrita y armada sobre los escombros. «Y seguimos adelante», decía el titular.

(27 de noviembre)
Bomba en el avión de Avianca

César Gaviria sucedió a Galán, pero Escobar no estaba dispuesto a permitirlo y puso una bomba en el Boeing 727 de Avianca que el candidato iba a abordar con rumbo a Cali. Gaviria no abordó la aeronave; el avión explotó y murieron 110 personas.

(6 de diciembre)
Bomba del DAS

Quinientos kg de dinamita explotaron a las 7:33 a.m. al lado del edificio del DAS, en el centro de Bogotá. El atentado, dirigido contra el coronel Miguel Maza Márquez, entonces director del DAS, dejó un saldo trágico de más de 50 muertos y cerca de 600 heridos y un cráter de cerca de cuatro metros de profundidad.

1990: Secuestros: presión a no extradición

30 de agosto, Diana Turbay

Le dijeron que se iba a entrevistar con un alto mando del Eln. Pero dos semanas después se supo que había sido secuestrada por Pablo Escobar. El 25 de enero de 1991 murió en una clínica de Medellín, al ser alcanzada por dos disparos en medio del rescate.
7 septiembre

Maruja Pachón

Su secuestro se produjo cerca de su casa, en Bogotá, cuando fue interceptada por delincuentes. Fue liberada horas antes que Francisco Santos, también gracias a la gestión del padre García Herreros.

19 septiembre, Francisco Santos

El jefe de redacción de EL TIEMPO fue secuestrado por hombres armados cuando salía del periódico. Con su secuestro, ‘los Extraditables’ presionaron la aprobación de la no extradición en la Constituyente de 1991. Fue liberado.

19 septiembre, Marina Montoya

Hermana de Germán Montoya, secretario general de la Presidencia, la sacaron de un restaurante en Bogotá. La entregaron, ya sin vida, en un lote baldío el 24 de enero de 1991.  ‘Los Extraditables’ la ejecutaron, según ellos, en «defensa» de sus «derechos humanos».

Originalmente publicado en13 September, 2019 @ 6:08 pm

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Las otras víctimas de Pablo Escobar: los héroes olvidados

Publicado por semana.com el | 7/21/2012 12:00:00 AM
La narcoguerra de Pablo Escobar no solo cobró la vida de importantes figuras públicas, sino la de personajes que también lucharon, pero pocos recuerdan. Ahora que reviven en la serie del Canal Caracol, SEMANA les rinde un homenaje. (más…)

Originalmente publicado en17 September, 2019 @ 12:49 pm

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