Declaran al hipopótamo especie invasora en Colombia

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible incluyó hoy al hipopótamo (Hipopotamus amphibius) en el listado de especies exóticas invasoras de Colombia. Con esta declaratoria, el Minambiente y las entidades del Sistema Nacional Ambiental (SINA) ahora podrán definir las medidas de prevención, control y manejo de esta especie en el país.

“Este es un paso importante para avanzar en un plan de acción inmediato con el fin de atender la situación generada por la presencia de los hipopótamos en Colombia, que han ocasionado impactos en nuestros ecosistemas y especies claves. Desde hoy iniciaremos un trabajo fuerte de coordinación y acción con las entidades del SINA, expertos y comunidades. Nuestra prioridad es la protección de la vida humada y la conservación de la biodiversidad”, dijo el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa.

Este acto administrativo modifica el artículo primero de la Resolución 848 del 23 de mayo de 2008, en el sentido de que adiciona el Hipopotamus amphibius al listado de especies exóticas invasoras del cual también hacen parte el caracol gigante africano, la rana toro, el pez león y el retamo espinoso y liso, entre otras.

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hipopotamo Pablo Escobar Colombia Napoles

De acuerdo con el doctor Momahed Harum, encargado de la Administración Nacional de Áreas de Conservación de Mozambique, “esta especie está asociada a ataques humanos”, y manifestó que “un encuentro nocturno de una persona con este animal es siempre fatal”. Agregó que, a pesar de su peso, tienen la capacidad de correr a una velocidad aproximada de entre 30 y 40 kilómetros por hora, que es la velocidad a la que puede correr el humano.

Para Hernando García, director del Instituto Alexander von Humboldt, “este es un claro ejemplo de lo que el país construye a partir del trabajo conjunto entre la academia, el SINA y la sociedad civil”. Agregó que la participación del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, el Instituto Humboldt y el Ministerio de Ambiente para construir una política pública y un diálogo social informado “es un paso muy importante para que Colombia reconozca el problema y avance en la construcción de una ruta de manejo de esta especie”.

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Además, la resolución cita la prohibición de la comercialización, movilización, fomento, tenencia, reproducción, propagación, con cualquier propósito, de la especie Hipopotamus amphibius.

La declaratoria se da luego de conocerse el análisis de riesgo de invasión para Colombia hecho por el Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, la recomendación del Comité Técnico Nacional de Especies Introducidas y/o Trasplantadas Invasoras y las sugerencias de académicos, expertos y exministros del sector.

Vale la pena contar que el hipopótamo común es nativo de África subsahariana, donde habita una amplia gama de ecosistemas de humedales y sabanas adyacentes a ríos. Pasa el día refugiado en el agua y emerge en la noche a pastizales aledaños para alimentarse de plantas.

La especie ha sido introducida en diferentes países en condiciones de cautiverio, principalmente a zoológicos. En Colombia fueron introducidas tres parejas como parte de la colección privada de Pablo Escobar Gaviria, propietario de la Hacienda Nápoles (Puerto Triunfo, Doradal, Antioquia) en 1985, de donde escaparon de su confinamiento, dispersándose a lo largo del Magdalena Medio por su propia cuenta.

El potencial invasor de Hipopotamus amphibius está dado principalmente por su capacidad de persistir en condiciones adversas, como por ejemplo las sequías, en su área de distribución nativa. El hipopótamo también es una especie longeva, vive alrededor de 40 años en estado silvestre y hasta 50 años en cautividad, alcanzando su madurez sexual a los siete años en el caso de los machos y cinco en las hembras.

Su gran tamaño, su alto consumo de vegetación y la ausencia de depredadores naturales no solo dificultan su manejo y control, sino que le brindan el potencial para alterar las condiciones fisicoquímicas y biológicas del medio (es decir, compactación del suelo, cambio en las dinámicas de aguas lénticas y lóticas por apertura de canales entre el cauce principal del río y las ciénagas, y eutrofización de cuerpos de agua por el gran aporte orgánico que representan sus excrementos), así como el desplazamiento de especies nativas por competencia y transformación del hábitat.

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