Los secuestros de Julio Iglesias y su conexión con Pablo Escobar

Paco Delgado /  Cope.es

Casi 40 años hace ya que el cantante Julio Iglesias decidió instalar su residencia habitual en la ciudad de Miami, en el estado de Florida, en Estados Unidos. Y todo ello a raíz de 20 días de lo más agónicos para el artista, que dieron comienzo en el mes de diciembre de 1981 después de que la banda terrorista ETA secuestrase a su padre, Julio Iglesias Puga, en un centro sanitario de O’Donell, en Madrid.

Pero no sería el único episodio que la voz de ‘Me olvidé de vivir’ sufriría en las carnes de su familia a lo largo de su vida.

De hecho, la marcha al este de territorio estadounidense pudo haber desembocado en un episodio mucho más difícil y traumático que el propio secuestro de su padre. Un incidente que vio la luz recientemente y que le relaciona directamente con el jefe del conocido como Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria.

Foto de la familia Iglesias con Julio, Isabel Preysler, Chábeli, Julio Jr y Enrique
Foto de la familia Iglesias con Julio, Isabel Preysler, Chábeli, Julio Jr y Enrique

Los 20 días del secuestro de Julio Iglesias Puga

El 29 de diciembre de 1987 Isabel Preysler llama a Julio Iglesias para avisarle de que su padre ha desaparecido. Así arranca casi un mes de desesperación en los que España se paralizó. Carlos Iglesias atendía a los medios desde Madrid, así como las llamadas de decenas de bandas de criminales que se hacían pasar por los secuestradores. Ninguno de ellos pudo probar que tenían retenido al ginecólogo de 66 años.

Unos días en los que Iglesias Puga tiró de ingenio para sobrevivir. Pedía mucha agua, intentaba dormir el máximo tiempo posible, se racionaba cuidadosamente la comida y trataba de no mirar nunca a las armas, así como andaba varios kilómetros en la habitación cada día para mantenerse activo. Incluso convenció a sus captores para que le comprasen ropa con las 10.000 pesetas que tenía en el bolsillo.

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Tras 20 días de cautiverio por ETA, el propio presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, fue quien comunicó al cantante la liberación de su padre. Pero la sorpresa llegó en el juicio, cuando Puga no reconoció a los acusados, a pesar de que los conocía de incluso antes del asalto. Posteriormente cambió su versión, pero manteniendo que algunos de ellos eran “chicos adorables” y que le habían “servido amablemente”.

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No obstante, la experiencia fue demasiado traumática para el artista, que tomó una drástica decisión para que situaciones como la ocurrida con su padre no volvieran a pasar. Contrató como mánager en Estados Unidos y Sudamérica a Joaquín Domingo Martorell, el mismo policía que consiguió liberar a su padre. Así, Iglesias también se llevó a sus tres hijos a vivir con él a Florida.

Momento del reencuentro entre Julio Iglesias y su padre tras el secuestro
Momento del reencuentro entre Julio Iglesias y su padre tras el secuestro

Nuevo objetivo: Chábeli Iglesias

Apenas 6 años después del secuestro de Iglesias Puga, tuvo lugar en España otro de los raptos más mediáticos del siglo XX y que abriría una puerta a cómo los medios de comunicación hablarían de las desapariciones en los años posteriores: el de Mélodie Nakachian en Estepona. Una operación comandada por un criminal francés de nombre Jean Louis Camerini, fugado de la cárcel de Toulouse y que retuvo junto a su banda durante 10 días a la niña de 5 años, hija de un magnate libanés del cemento y de una cantante coreana venida a menos.

El mismo Camerini intentó un nuevo golpe sólo un año después en Ibiza, a las puertas del lujoso hotel Pike’s. El plan era llevarse a la pequeña Chábeli Iglesias y subirla a un yate llamado Kristin of Kent y trasladarla hasta Barcelona, donde la retendrían en varios pisos francos que ya tenían preparados. No obstante, la policía consiguió frustrar el ataque y la hija de Julio Iglesias dejó de correr peligro, tal y como contó recientemente en el programa de TVE, ‘Lazos de Sangre’, su hermano Julio.

La conexión con Pablo Escobar

Como hemos mencionado antes, tras el secuestro de Iglesias Puga en 1981, sólo tres años después el cantante se llevó a Chábeli, Enrique y Julio a vivir con él a Florida, en Estados Unidos, para mantenerles seguros de nuevos ataques de la banda terrorista ETA. No obstante, y a pesar de haber contratado a un policía como a su representante personal, trasladarse a Miami les iba a convertir, aún más, en un objetivo para las mafias.

Julio Iglesias junto a su hija Chábeli, en una foto de archivo
Julio Iglesias junto a su hija Chábeli, en una foto de archivo

Como relataría en “Pablo Escobar, mi padre”, Juan Pablo Escobar detalla un meditado plan del jefe del Cartel de Medellín para secuestrar a varias personas a cambio de fondos para financiar su operación de drogas. Una de ellas era, nada más y nada menos, que Chábeli Iglesias, a la que pretendían secuestrar en Miami para llevarla hasta Colombia, donde pedirían el dinero del rescate.

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“Según me contaron los muchachos tiempo después, mi padre organizó dos grupos para raptar en Miami a Chabeli Iglesias, hija del cantante español Julio Iglesias, y en Nueva York a uno de los hijos del magnate industrial Julio Mario Santodomingo”, detalla el hijo del reconocido criminal colombiano. “La idea era traer a los secuestrados a Colombia en un vuelo privado desde Miami, pero el plan nunca se consumó”, aclara. Eso sí, no aclara si el plan falló, si fue frustrado por el equipo de seguridad de Martorell en Florida, o si sencillamente Escobar lo desestimó.

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