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El General Naranjo


Bogotá, 17 de abril_ RAM_
El General Naranjo, es una serie de ficción de Fox Telecolombia, basada en el libro ‘El General de las mil batallas’ del periodista Julio Sánchez Cristo sobre la vida del general Oscar Naranjo y su lucha por más de 35 años contra el narcotráfico, el paramilitarismo y la guerrilla, llegó a pantalla de Caracol Televisión las 9:30 p. m. (más…)

Originalmente publicado en26 agosto, 2020 @ 7:28 am

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La historia negra del fútbol nacional:

Futbolred.com

Los vínculos entre el fútbol y el narcotráfico no son nuevos, se remontan a finales de los 70’s con el interés en la pelota de los nacientes capos como Pablo Escobar.
La situación de Santa Fe con dineros ilegales vuelve a despertar uno de los capítulos más oscuros en el balompié colombiano. El rojazo no es el primer club que tiene este lunar, ni el último…

La operación Cuenca del Pacífico dejó un señalamiento inesperado. En medio de la captura de sospechosos y de la confiscación de varios millones de dólares, salió el nombre de Independiente Santa Fe como beneficiario del dinero del narcotráfico.

La situación, por supuesto, ha generado todo tipo de reacciones. En el club piden que los investiguen para aclarar todo, algunos hinchas asumen que todo es cierto y se muestran decepcionados, otros ven con temor que su equipo puede terminar en la ‘Lista Clinton’ con todos los problemas financieros que eso puede implicar y, lo más curioso, muchos seguidores de otros equipos señalan ahora a sus rivales y los acusan de «mafiosos» recordando los años recientes de bonanza cuando el rojazo llegó a ser denominado por un sector de la prensa como el «Ferrari».

Lo cierto es que en el fútbol colombiano casi nadie puede tirar la primera piedra al hablar de vínculos con el narcotráfico, pues esto ha sido el mayor lunar de nuestro campeonato profesional en los últimos 30 años.

América en ‘Lista Clinton’, Millonarios bajo la égida de la Dirección Nacional de Estupefacientes, los ex dirigentes del Medellín que fueron capturados hace poco, el asesinato del manager general de Envigado, los vínculos de los paramilitares con el Pereira… es una historia negra que el mundo del fútbol trata de ignorar en parte por vergüenza y en parte porque esa relación entre mafia y clubes es la que tiene a la gran mayoría de estos últimos en la peor crisis económica de su historia.

Por eso, porque no ha sido sólo un pecado de Santa Fe, América, Millonarios o Medellín, para hablar de los casos más famosos, Futbolred le cuenta eso que nadie más quiere contar: cómo empezó esta oscura historia entre el fútbol y el narcotráfico que en los últimos años se trasladó también al paramilitarismo.

¿Cómo entraron los narcos al fútbol?

El 21 octubre de 1983 el entonces Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla le dijo a todos los medios nacionales e internacionales que «los equipos de fútbol profesional en poder de personas vinculadas al narcotráfico son Atlético Nacional, Millonarios, Santa Fe, Deportivo Independiente Medellín, América y Deportivo Pereira».

Era la primer vez que alguien hacía una denuncia pública con nombres propios de lo que todos murmuraban desde hacía años: que dineros sucios estaban entrando al fútbol de la mano de personajes que habían aparecido repentinamente en las élites regionales con cantidades de plata que no podían tener una justificación legal. Era la primera vez, además, que el gobierno hacía algo en contra de los narcotraficantes a quienes no había logrado atacar en otros frentes. El fútbol era su punto débil.

El problema había aparecido a mediados de los 70’s. Los primeros narcotraficantes en Colombia fueron los marimberos de la Guajira y Santa Marta, que a finales de los 60’s empezaron a dominar las rutas de tráfico de marihuana ganando increíbles sumas de dinero. Sin embargo, con los 70’s y la popularización de la cocaína, el negocio se expandió dejando aún más ganancias.

Estos narcotraficantes, nuevos ricos, fueron vistos con complacencia pues, ante la crisis económica de la administración López Michelsen en el 75, con un estancamiento de la agricultura, un descenso en la construcción, la transformación del país de exportador a importador de petróleo, los altos índices de desempleo, la inflación y los paros que se sucedían unos a otros, estos personajes eran los únicos con la capacidad económica de generar empleo e inversiones.

Sin embargo, la tradicional elite colombiana no los recibía con agrado en su círculo social pues, a fin de cuentas, a pesar de tener mucho dinero los nuevos ricos, o «mágicos» como se les empezó a llamar, provenían de clases humildes y, en el mejor de los casos, de una clase media con apenas intento de estudios universitarios.

Así que, a pesar de crear y comprar empresas y propiedades que los distinguieran como una clase empresarial e inversionista, y que sobre todo ocultaran sus actividades ilícitas y justificaran sus fortunas, los nuevos ricos necesitaron un medio de unirse e integrarse a la elite y la solución para esto fue el fútbol.

Las elites regionales habían tenido una transformación en cuanto al fútbol desde los años 10 pues pasaron de ser los practicantes del deporte a ser los dirigentes deportivos. El prestigio nacional que había adquirido un personaje como Alfonso Senior al ser el gestor de El Dorado, además de los buenos resultados económicos que presentó este periodo para la dirigencia, hizo que muchos personajes de sociedad seguidores de un equipo se vincularan con dinero a su club favorito durante los 60 y comienzo de los 70, con el fin de ser parte y responsables de las victorias del cuadro.

El mejor ejemplo de esto fue el Santa Fe campeón de 1975, cuya junta directiva contaba con tradicionales hinchas del equipo pertenecientes a la elite bogotana como los periodistas Guillermo Cortés y Daniel Samper Pizano y con el empresario Fabio Pardo como vicepresidente, pero, en general, todos los clubes colombianos a mediados de los 70 contaban entre sus socios a distinguidos industriales y empresarios.

Pero la crisis económica de esos años empezó a cambiar las cosas. El fútbol profesional, como espectáculo, necesita de estrellas para resultar atractivo al público y esas estrellas acostumbraban a cobrar en dólares, algo que se volvió insostenible para los equipos que recibían devaluados pesos por taquillas y empezaron a funcionar al debe.

La crisis en el Once Caldas a comienzos de los 70, por ejemplo, llegó a tal punto que ni siquiera el ingreso de socios capitalistas pertenecientes a las más respetadas familias de Manizales pudieron hacer atractivo a un equipo que no entraba nunca a los hexagonales finales y que, por tanto, no llamaba la atención masiva de público por lo que en 1972 tuvo que venderle el patrocinio de su camiseta a la Industria Licorera de Caldas y pasaría a llamarse por muchos años el Cristal Caldas, en alusión al aguardiente de su patrocinador.

La llegada del patrocinio de la empresa privada fue un aliciente al que no muchos clubes se quisieron unir en un comienzo, sobre todo los históricamente grandes que veían en esto una muestra de debilidad, pero que con el tiempo se volvió obligatorio para hacer buenas contrataciones y, por tanto, buenas campañas que era lo que el público exigía.

La Dimayor trató de darle un respiro económico a los clubes reglamentando la alineación titular de máximo cuatro extranjeros por equipo, buscando así reducir los gastos de sus socios, pero el dominio extranjero era histórico e inmediatamente surgió la regla empezaron a aparecer las nacionalizaciones de jugadores argentinos, uruguayos, paraguayos y brasileños que, a pesar de aparecer como colombianos en las planillas, firmaban y cobraban sus contratos con tarifas de extranjeros y en dólares.

El resultado de todo esto fue que al finalizar los 70 y empezar los 80, los equipos grandes del país enteraron en crisis y, en medio de esa búsqueda de fondos, aparecieron los «mágicos» que, en su búsqueda de aceptación y apoyo social, se convirtieron en los redentores económicos del fútbol colombiano.

Cada capo con su equipo

En 1977 Gilberto Rodríguez Orejuela, que junto a su hermano Miguel y un amigo llamado José Santacruz Londoño había establecido una sólida ruta de tráfico de cocaína hacia EE.UU. y ya era respetado como gran empresario vallecaucano, siendo propietario de múltiples empresas como Drogas La Rebaja y el Grupo Radial Colombiano, buscó comprar acciones del Deportivo Cali, el mejor equipo de los últimos quince años, en cuya junta accionaria se podría codear con muchos miembros de la alta sociedad caleña.

La estructura de la Asociación Deportivo Cali, que impide socios mayoritarios, prohibía que Rodríguez Orejuela controlara el club como era su intención y, además, el presidente de la institución, Alex Gorayeb, se opuso desde un comienzo a que un hombre de fortuna desconocida entrara a formar parte de los accionistas del equipo.

Miguel Rodríguez, en cambio, era uno más de los sufridos seguidores del América de Cali, el equipo popular del Valle que nunca había conseguido un campeonato y, a diferencia de Gilberto, él no estaba dispuesto a que la elite ignorara quién era el hombre más rico del departamento.

En 1979 el equipo sale campeón de la mano del director técnico Gabriel Ochoa Uribe y con un gran esfuerzo económico de la junta directiva, que contrató a los paraguayos Gerardo González Aquino y Juan Manuel Bataglia. El gasto del primer título de los «diablos rojos» hizo necesaria la presencia de nuevos accionistas y, de esta forma, el 4 de enero de 1980 Miguel Rodríguez Orejuela pasó a ser el accionista mayoritario y, prácticamente, el dueño del club.

En Medellín las cosas se presentaron de igual forma pues, mientras un nuevo benefactor altruista llamado Pablo Escobar Gaviria inauguraba canchas de fútbol y repartía mercados en los barrios más pobres de la ciudad con un programa político llamado «Medellín sin tugurios», muchos de sus socios en la mafia organizada del departamento de Antioquia se hacían dueños de Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín.

Pablo Correa y Héctor Mesa se hicieron con el mayor paquete accionario del DIM al comenzar los 80 y ambos serían hallados abaleados un par de años después en lo que las autoridades consideraron «vendettas» entre mafiosos. El mecenazgo del equipo pasó entonces a manos de Darío Ocampo, un nuevo rico que, según el libro La Coca Nostra, entre sus propiedades contaba con Villa Salsa, una finca con cinco discotecas de diferentes tipos de música cada una.

La familia Botero Moreno era la tradicional propietaria del Atlético Nacional desde 1962, y era a la vez dueña de varias casas de cambio. Pero extrañamente su capital creció de gran forma durante los 70, cuando estos establecimientos supuestamente entraron en crisis, llegando a tener el capital suficiente para comprar el Hotel Nutibara de Medellín, el más lujosos de la ciudad y uno de los más exclusivos del país, por lo que se les empezó a vincular con el lavado de dólares del grupo de mafiosos de Antioquia.

A comienzos de los 80 un lugarteniente de Pablo Escobar que actuaba en el Magdalena Medio, el cual se había formado en la delincuencia al contrabandear esmeraldas y asesinar rivales y tenía un especial gusto por la cultura mexicana y el fútbol, entraba a dominar la tercera parte de las acciones del club de sus amores: Millonarios.

Se trataba de Gonzalo Rodríguez Gacha, un campesino de Pacho Cundinamarca que, gracias al narcotráfico, las esmeraldas y a la imposición violenta sobre sus enemigos se había convertido en uno de los hombres más ricos del país y que, por su gusto por las rancheras, los caballos y la cultura popular «manita», fue conocido como «El Mexicano».

Millonarios estaba en una gran crisis deportiva y financiera al comenzar 1982. Reflejó de lo primero era que desde el título de 1978 el equipo no participaba en ninguna final, y de lo segundo que, al comenzar el año, por cada peso que le ingresaba a Millos se gastaba 1.75 en el mantenimiento de la nómina, por lo que se necesitaba con urgencia una capitalización.

De esta forma entraron como socios mayoritarios Gonzalo Rodríguez Gacha y Edmer Tamayo Marín, con sus respectivas familias, y, la silla que alguna vez había ocupado un caballero adusto y formal como Alfonso Senior, pasó a ser de un tipo de camisa abierta hasta el ombligo, botas texanas y sombrero vaquero con plumas de colores que estaba comprando todas las tierras posibles en el Magdalena Medio, y que invitaba a sus amigos a su finca en Pacho a comer marrano muerto a balazos.

En Santa Fe pronto los nuevos inversionistas desplazaron a los tradicionales socios que se veían incapaces de soportar toda la carga económica. Guillermo «la chiva» Cortés denunció que dineros sucios estaban entrando al equipo y se retiró del mismo cuando el dominio pasó a manos del Grupo Inverca de Cali cuyos principales accionistas eran Fernando Carrillo y, posteriormente, Phanor Arizabaleta, miembro de la cúpula del grupo de Cali.

El Deportivo Pereira, un equipo tradicionalmente chico, pasó a ser propiedad exclusiva del excéntrico multimillonario Octavio Piedrahita a quien se vinculaba sin pruebas con el grupo de Pablo Escobar y, sorprendentemente, en 1982 el equipo matecaña quedó de cuarto en el campeonato. Piedrahita luego sería presidente de Nacional y luego sería asesinado en la guerra de carteles.

El negocio del lavado de activos en un equipo de fútbol

La situación cambiaria y las ventajas que ofrecía la «ventanilla siniestra», término con el que se denominó la forma por la que ingresó el dinero ilegal al país con la bonanza cafetera de los 70’s, hicieron que los equipos de fútbol dejaran de registrar sus pagos en dólares a los extranjeros pues esto les representaría pérdidas y que, en los clubes como América y Millonarios en los que la cabeza visible era un narcotraficante, el equipo fuera utilizado para lavar dólares.

Esto se hacía de una forma bastante simple: las transacciones con los equipos extranjeros de donde salían las figuras se hacían en dólares pero se registraban en pesos en el Banco de la República y, además, los contratos con estos jugadores extranjeros eran falsos pues, al tener que establecerse en pesos, se firmaban por una cantidad menor a la que el futbolista en realidad recibía.

El mejor ejemplo de esto es el contrato de Julio César Falcioni, arquero del América campeón de 1982, que aparecía por 85.000 pesos cuando en realidad se le pagaban dos millones. Esto transformó el funcionamiento de los clubes, pues los dueños de los pases o derechos de los jugadores dejaron de ser los equipos, en prejuicio para su patrimonio, y pasaron a ser los socios.

De ahí que, cuando los socios se esfumaron o murieron, el respectivo equipo entrara en la crisis absoluta como le pasó a Millonarios tras la muerte de «El Mexicano».

El siniestro matrimonio fútbol-narcos

Estos son algunos de los momentos más vergonzosos de la historia del fútbol colombiano y su relación con el dinero ilegal:

– El primero de diciembre de 1981 una avioneta sobrevoló el estadio Pascual Guerrero de Cali anunciando la creación del grupo Muerte A Secuestradores, MAS. Ese día jugaron el primer partido de la final del fútbol colombiano América y Nacional mientras los espectadores veían cómo del cielo caían papeles con un comunicado que decía que 223 capos aportaron 9 millones de dólares y 2000 hombres armados para combatir el secuestro y que «van a ejecutarse tanto los delincuentes comunes como los grupos guerrilleros… De no ser localizados los autores directos recaerá la acción sobre sus compañeros en la cárcel y sobre sus familiares más cercanos». Fue el primer paso para los grupos paramilitares en Colombia.

– La acusación formal de Lara Bonilla de que el narcotráfico estaba infiltrado en clubes como Atlético Nacional, Millonarios, Santa Fe, Deportivo Independiente Medellín, América y Deportivo Pereira, hizo que Gonzalo Rodríguez Gacha desapareciera de los registros de accionistas de Millonarios y todas sus acciones pasaron a manos de terceros. Miguel Rodríguez Orejuela apareció como el dueño de sólo el 9% del América. Así nació oficialmente el testaferrato en Colombia.

– El primer extraditado por narcotráfico en la historia de Colombia fue Hernán Botero, presidente del Atlético Nacional, y, en un polémico acto de protesta por esta decisión del gobierno la Dimayor ordenó suspender la fecha del 15 de noviembre de ese 1984. La extradición de Botero llevaría a los capos a formar un grupo armado que le declaró la guerra al estado llamado «Los Extraditables», el cual sumió al país en el terror. El logo de esta organización era la imagen de Botero encadenado.

– El campeonato de 1989 tuvo que ser cancelado por las presiones de la mafia. Las apuestas ilegales condujeron al asesinato del árbitro Álvaro Ortega y la Dimayor suspendió el torneo en noviembre de ese año.

– La lista de dirigentes del fútbol asesinados por sus vínculos con el narcotráfico o sindicados de tenerlos es larguísima; desde Hernán Botero (Nacional, primer extraditado), pasando por Eduardo Dávila (Unión Magdalena, sindicado de tráfico de marihuana) e Ignacio Aguirre, alias ‘El Coronel’ (Tolima, asesinado en los 80’s), hasta César Villegas (acusado de ser el testaferro de Phanor Arizabaleta en Santa Fe y asesinado en 2002) y Juan José Bellini (presidente de la Federación y ex dirigente del América vinculado con el Proceso 8.000 por sus nexos con el Cartel de Cali).

– En los últimos tiempos Eduardo Méndez (Santa Fe) fue extraditado, Gustavo Upegui (Envigado) fue asesinado por el jefe de la «Oficina de Envigado», alias Don Berna; doce ex dirigentes del Medellín terminaron en la cárcel, así como al Pereira se le relacionó con Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’.

– La directora de la Unidad Antinarcóticos de la Fiscalía, Ana Margarita Durán, señaló esta semana, tras la Operación Cuenca del Pacífico, que «tenemos que mirar la responsabilidad individual y no podemos hablar del equipo en general, ni de los socios. Pero sí hay por lo menos evidencia clara y elementos probatorios que encaminan a que, efectivamente, este club deportivo (Independiente Santa Fe) sí recibió dinero por parte del narcotráfico».

¿Cuándo se acabará esta maldición? Sólo cuando Coldeportes tome cartas en el asunto y ponga a marchar de verdad a los clubes profesionales.

Redacción Futbolred.com

Originalmente publicado en19 agosto, 2020 @ 3:44 pm

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Los zares jugaban picaditos con los astros

Salomón, ex arquero de Atlético, participó de esos encuentros cuando militaba en Millonarios
EL PASADO. Ricardo Salomón cuando jugaba en Millonarios. |
Ricardo Salomón sabía perfectamente lo que viviría apenas pisó el suelo colombiano. (más…)

Originalmente publicado en16 agosto, 2020 @ 6:40 am

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Pablo Escobar: La hora final

eltiempo.com- Fecha de publicación28 de febrero de 1993
La Entrega o la muerte. Son las únicas opciones que, en palabras de expertos, le quedan a Pablo Escobar Gaviria, el jefe del Cartel de Medellín. Por qué? Porque en los últimos 220 días la estructura criminal controlada por Escobar se ha derrumbado poco a poco, como un castillo de naipes.

Ese paulatino desmoronamiento de la enorme estructura montada por el capo a lo largo de la última década es a juicio de investigadores de la Fiscalía General de la Nación y el Bloque de Búsqueda el resultado de múltiples factores que terminaron por minar el poder del Cartel.

En los últimos ocho meses, después de su fuga de La Catedral, los frentes que manipulaba Escobar en materia jurídica, política y militar han sufrido serios reveses.

No era así antes de su precipitada evasión. Durante los 406 días de reclusión, Escobar se encargó de reorganizar el Cartel, debilitado militarmente en la guerra contra el Gobierno de Virgilio Barco.

La organización había sufrido la pérdida de José Gonzalo Rodríguez Gacha, El Mexicano ; Gustavo de Jesús Gaviria Rivero primo de Escobar; Jhon Arias Tascón, Pinina , y David Ricardo Prisco Lopera, dos de los hombres más importantes del Cartel en la ejecución de acciones criminales.

Expertos consultados por EL TIEMPO indican que desde el interior del penal de Envigado, Escobar reorganizó por completo su maquinaria: Las finanzas eran manejadas por las familias Moncada y Galeano; el ala terrorista en receso ante un eventual ataque a su prisión estaba en manos de Brances Muñoz Mosquera Tyson ; el frente jurídico, a cargo de un pool de prestigiosos abogados; y el político, manipulado por algunos dirigentes que le debían favores pasados.

Además, dicen los investigadores, desde su cómoda oficina en la cárcel, Escobar logró articular un complejo sistema de comunicaciones con el exterior, compuesto por una emisora de frecuencias VHF, un sistema de buscapersonas para mensajes cifrados, ocho teléfonos móviles y la línea telefónica de la prisión.

Las tropas que ocuparon la prisión al día siguiente de su fuga hallaron plenas pruebas de ello: registros de llamadas hechas desde La Catedral a ciudades como Boston, Miami, Masachusetss y Nueva York (Estados Unidos) y Madrid (España).

Es decir, y lo comprueban los recibos, diariamente Escobar activaba sus enlaces con sus socios en el mercado negro de las drogas de EE.UU. y Europa.

El control total del penal llevó a Escobar, según afirman fuentes del Bloque de Búsqueda, a incurrir en un exceso de confianza que a la postre desencadenaría los hechos que condujeron a la fuga del capo y sus lugartenientes. La limpieza de casa Ocurrió en los primeros días de julio de 1992.

Fernando Galeano Berrío, uno de los socios y jefe financiero del Cartel, se reunió con su hermano Mario y los hermanos Julio y Gerardo Moncada y les informó que habían desaparecido diez millones de dólares (7.200 millones de pesos), producto de las operaciones de narcotráfico del mes de junio.

El dinero desapareció de una caleta oculta en una residencia del barrio San Pío de Itagí.

Sin titubeos, Galeano sindicó del robo a un hombre conocido como Titi , identificado seis meses después como Jhon Jairo Posada Valencia, luego de su captura por las autoridades en el barrio El Poblado de Medellín.

Titi era solo uno de los pistoleros que desde la calle controlaba los trabajitos de los sicarios y se encargaba de cobrar las cuentas del Patrón .

En esa reunión con sus socios, Galeano les dijo que dos días después se reuniría con Escobar en la cárcel para aclarar lo ocurrido.

El 3 de julio reveló para ese entonces un delator Fernando Galeano fue hasta La Catedral para hablar con Escobar con la presencia de Titi .

Después de la masiva evasión, la Fiscalía General de la Nación halló pruebas contundentes que indican que ese día Galeano fue asesinado y luego sepultado en una fosa al lado de su conductor, un hombre conocido como El Capi .

De acuerdo con las pruebas recopiladas por fiscales regionales, Escobar ordenó el robo del dinero y la eliminación de Galeano porque consideró que sus socios lo habían dejado solo en su lucha contra la extradición y se habían adueñado del negocio después de su entrega.

Lo que ocurrió después fue una persecución a los gerentes financieros del Cartel, en una purga dirigida por Arete , Tyson , El Zarco , Chopo y Comanche , los hombres de confianza de Escobar.

Y la estrategia utilizada fue la de secuestrar a los contadores de los Moncada y los Galeano, para obligarlos a llamar a sus jefes y luego culminar el trabajo.

Las autoridades saben que esa purga interna produjo, entre el 1 y el 8 de julio de 1992, la muerte de cincuenta hombres, entre contadores y traficantes. Fueron salvajemente torturados para obtener la información financiera que ellos conocían.

Por otra parte, decenas de propiedades de los socios de Escobar pasaron a manos de testaferros de la organización.

Lo que Escobar no calculó en concepto de los expertos fue que en adelante se iba a desatar una guerra que en los ocho meses siguientes le costaría la vida a sus principales hombres y colocaría a su familia en el blanco de sus enemigos. Palabra de mujer Luego de la fuga de La Catedral, el delincuente se desplazó al municipio de Caldas, justamente detrás de los terrenos de la cárcel. Allí, el grupo de fugitivos se dividió en dos. Escobar tomó un rumbo y su hermano Roberto se fue al lado contrario.

Dos días después, tras abandonar la finca donde estaban refugiados, Escobar envió el primer mensaje planteando algunas exigencias para regresar a prisión: la misma cárcel y vigilancia de fuerzas especiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Pero lo que el narcotraficante no sabía era que para ese entonces mediados y finales de julio sus enemigos, entre éstos los pesos pesados del narcotráfico en el Valle, empezaban a poner en marcha una estrategia para provocar la guerra.

Así, el 5 de agosto, en una acción de provocación atribuida al Cartel de Cali, estalló un carro-bomba en el centro comercial Monterrey de Medellín.

Al mismo tiempo, una mujer asumió la responsabilidad de emprender la guerra, a nombre de las familias Moncada y Galeano, contra Escobar.

El Gobierno, en la otra orilla, dio paso a la creación del Bloque de Búsqueda, un organismo integrado por la Policía y las Fuerzas Especiales del Ejército, que recibió la única misión de localizar a Escobar y sus hombres.

Escobar, no obstante, intentó por diversos medios condicionar su entrega. Primero fue en una comunicación telefónica con tres periodistas. Luego con el gerente del metro de Medellín y recientemente a través de tres políticos antioqueños con la mediación del Procurador Regional de Antioquia.

Pero el Gobierno fue aún más inflexible ante el condicionamiento que Escobar quería darle a una nueva entrega. Y respondió con contundencia.

El 12 de agosto, por primera vez en la historia de la lucha contra las drogas, el Estado ofreció mil millones de pesos por la información que permitiera localizar a Escobar.

Sumultáneamente, el presidente estadounidense, George Bush, que se alistaba para las elecciones de diciembre, se vinculó a la campaña con dos millones de dólares.

El sistema de delación empezó a arrojar resultados más pronto de lo que el mismo Gobierno se imaginaba. Viaje a la capital Entre tanto, Escobar acudió de nuevo al sacerdote eudista Rafael García Herreros, el hombre que había intervenido en la primera entrega y a través de él planteó un nuevo sometimiento.

Los siguientes pasos indicaron que la estrategia marchaba en esa dirección: Jorge Eduardo Avendaño Arango, Tato , se entregó en la Fiscalía Regional de Antioquia, el martes 15 de septiembre.

No obstante, la presión del Bloque de Búsqueda sobre la organización se intensificó hasta tal punto que el capo decidió plantear la guerra.

Me han informado que por orden suya se están haciendo seguimientos a dos muchachas (novias) que tienen relación con nosotros (…) Si se presentan desapariciones de mis seres queridos no tendré contemplaciones , le dijo en una carta al director de la Dijin, general Luis Enrique Montenegro Rincón.

La búsqueda se intensificó. Entre julio y septiembre el Bloque de Búsqueda realizó 700 operaciones en sectores urbanos y rurales de Envigado y el Valle de Aburrá.

Solo en El Poblado se efectuaron 112 allanamientos, entre ellos el exclusivo hotel Poblado Plaza.

El rastreo, con base en los delatores, se realizó en predios de Segovia, Cimitarra, Puerto Parra, Puerto Boyacá, Puerto Triunfo, Doradal, El Retiro, La Estrella, Envigado, El Trianón y La Paz.

Escobar optó entonces por intensificar la presión sobre el Gobierno mediante una campaña de amenazas terroristas.

El 26 de septiembre, un informe de inteligencia dijo: una fuente que tiene acceso a las actividades del Cartel de Medellín afirma que hace 15 días llegaron a Santafe de Bogotá varios grupos de sicarios, contratados por Pablo Escobar, con el fin de cumplir planes terroristas de trascendencia nacional en la capital de la República . Los otros capos En Medellín, las retaliaciones de Escobar cubrieron a los agentes del servicio de inteligencia de la Policía, encargados de manejar el engranaje del sistema de delaciones implantado por el Gobierno.

Un informe reveló entonces que Escobar ha fijado el precio de cinco millones de pesos para el sicario que asesine a un agente y una cifra que se puede duplicar y hasta triplicar si el asesinado es de una jerarquía superior .

El desarrollo de ese plan, según informes de las autoridades, corría por cuenta de Luis Carlos Molina Yepes, José Fernando Posada Fierro y Gustavo Upegui, conocidos hombres del Cartel.

Los hechos sucedían de manera casi simultánea. En el plano jurídico, el Estado, a través de la Fiscalía Regional de Medellín, se encargó de poner la primera piedra de la que sería la avanzada legal contra la organización.

Así, fue dictado auto de detención contra Escobar y sus nueve lugartenientes por los delitos de fuga de presos y secuestro extorsivo.

A finales de septiembre el sistema de delaciones obtuvo el primer resultado concreto. Un informante reveló el lugar donde permanecía uno de los principales hombres de la guardia personal de la familia del capo.

Sergio Alfonso Ramírez Ortiz, conocido en el bajo mundo del Cartel como El Pájaro , disparó contra el sargento Eder Ariza Lancheros, durante el allanamiento al edificio Mompox, en El Poblado de Medellín.

Usted nos responde por lo que le pase a él , le dijo telefónicamente Juan Pablo, hijo de Escobar, al procurador Regional de Antioquia.

En adelante, señaló un informe de inteligencia, Escobar empezaba a ser vulnerable porque El Pájaro sabía con certeza de los movimientos de Escobar y su familia.

Desde que se produjo la captura dijo un informe fechado el 30 de septiembre distintos informantes manifestaron a las unidades de inteligencia que la preocupación por la seguridad de los prófugos se había multiplicado al punto que podía calificarse como paranoica .

Instruidos por su defendido, en septiembre y octubre el pool de abogados de Escobar hizo nuevos contactos con diversos sectores de la capital antioqueña para culminar el segundo sometimiento a la Justicia.

Pero en ese frente también surgió un revés. El 30 de septiembre el principal abogado de Escobar, Santiago Uribe, fue comprometido en el hallazgo de casetes con las conversaciones telefónicas de la Jueza Miriam Rocío Vélez, asesinada el 18 de septiembre por pistoleros.

También encontraron una carta del capo en el que, complacido, decía: santidad (…) creo que nos hicieron un favor porque ella estaba aspirando al Tribunal y habría sido muy difícil que actuara en derecho . Tiempo de delatar A pesar de que la situación era difícil para los prófugos de La Catedral, Escobar aún mantenía en firme su determinación de regresar a prisión. Solo aguardaba, según un documento, el término de la investigación que una comisión del Senado realizaba por la fuga y las elecciones de Estados Unidos.

Así las cosas, el jueves 8 de octubre, justamente cuando una comisión del Senado visitó al presidente César Gaviria, dentro de la investigación por la fuga, tres de sus hombres se sometieron nuevamente a la Justicia: John Jairo Velásquez Vásquez, Popeye ; Otoniel González Franco, Otto ; y Roberto Escobar Gaviria, El Osito , su hermano.

En el fondo dijo un informe de esa fecha era una estrategia de Escobar encaminada a aliviar la presión que sobre el Gobierno ejercen sectores de oposición contrarios a la aplicación de la política de sometimiento a la Justicia .

Para Escobar era primordial que esa política se mantuviera vigente. Y la reforzó el 13 de octubre con la entrega de Gustavo González Florez Tavo . Dos días después se sometió Juan Carlos Aguilar Gallego El Mugre .

Lo que ignoraba Escobar, dijeron las fuentes consultadas por este diario, era que la precipitada entrega de sus hombres había sido generada por la presión del Bloque de Búsqueda.

La situación empezaba a complicarse porque los lugartenientes del capo estaban dispersos y las autoridades tenían en la delación una herramienta eficaz.

Este mecanismo era alimentado por las familias Galeano y Moncada, que conocían las intrincadas redes de sicarios que en Antioquia estaban al servicio del Cartel.

En donde estaba, estaba muy aburrido y estaba muy bloqueado; tú vieras… culebras como un hp (…) y uno duerma mal en una puta pieza , le dijo Otto a una mujer en la cárcel de Itagí, 16 días después de su segunda entrega. Guillotina a Cuchilla Pero los enemigos más próximos a Escobar no se quedaron en el simple suministro de información. También empezaron a actuar. Y se inició el asesinato sistemático de los hombres cercanos a la organización.

El 16 de octubre, poco después de su entrega, fueron asesinados los guardaespaldas de El Mugre .

Escobar, en un intento por bajar la presión en su contra, señaló a la Policía en una carta enviada al Fiscal General de la Nación.

Si continúan las desapariciones causadas por Unase y la Dijin dijo en su mensaje significa que ya no nos queda otra alternativa que la de responder a la violencia, porque no nos vamos a quedar con los brazos cruzados esperando que nos asesinen. Lo mismo nos da tener un sumario que 20 o 50 .

En el fondo no era más que una soterrada declaratoria de guerra. Escobar no escribió el mensaje de su puño y letra, pero agregó que si fuera necesario también estaría dispuesto en cualquier momento a colocarle mi huella y mi firma .

Para los investigadores el punto culminante del debilitamiento militar de Escobar se inició el 28 de octubre del año pasado, cuando el Bloque de Búsqueda dio muerte a Tyson , el hombre que el capo había mantenido al margen de su estrategia de sometimiento a la Justicia, con la única misión de controlar el brazo armado del Cartel.

Los expertos afirman que esa pérdida empujó a Escobar a la guerra.

Y acudió a una vieja arma que en el pasado le dio buenos resultados: la muerte de policías.

En los dos meses siguientes a la muerte de Tyson fueron asesinados 58 agentes secretos a manos de bandas de sicarios controladas por Carlos Mario Castaño Molina, El Chopo ; Carlos Alzate Urquijo, Arete y el prófugo Jhony Rivera Acosta, El Palomo .

Mientras caían policías en las calles de Medellín y sus municipios cercanos, en noviembre el frente jurídico de Escobar sufrió un nuevo impase después de que el Bloque de Búsqueda retuvo al abogado Roberto Uribe.

Al mismo tiempo, las capturas de Alejandro Arrieta Polanía, Boliqueso , y Romel Alexis Muñoz Mosquera, hermano de Tyson y La Quica , significaron la filtración de importante información sobre los movimientos de Escobar.

Y en el campo financiero, el Cartel fue golpeado por los Galeano y los Moncada, quienes secuestraron a Guillermo Zuluaga Cuchilla , el hombre que al parecer manejaba la titulación de las propiedades que Escobar les quitó a sus socios.

Aún se desconoce el paradero de Cuchilla , por lo que las autoridades presumen que fue asesinado. Se prende la mecha lenta La muerte del sacerdote Rafael García Herreros, el 24 de ese mes, fue dolorosa para el capo que, además, empezó a quedarse sin interlocutores válidos para retornar a prisión.

La ayuda al Bloque de Búsqueda era cada vez más efectiva. El sistema de delaciones arrojó nuevos resultados el viernes 27 de noviembre, cuando Jhonny Rivera, El Palomo fue localizado en una casa del barrio Calatrava de Itagí.

Escobar respondió. Primero fue la explosión de un carro-bomba, el 3 de diciembre de 1992, en el estadio de Medellín al término de un encuentro de fútbol entre Nacional y Júnior. Una patrulla de la Policía fue dinamitada y diez agentes murieron.

En los días siguientes estallaron otros nueve coches-bomba en esa ciudad.

Los investigadores encontraron que los automotores tenían una característica particular: ninguno fue dotado con los sofisticados mecanismos utilizados por el Cartel entre 1989 y 1990. Todos detonaron por el sistema común de mecha lenta.

Por esa razón las autoridades presumen que el Cartel había actuado con precipitud y ya no tenía a su servicio a los expertos en acondicionar los vehículos.

Aunque la estrategia terrorista conseguía el objetivo de aterrorizar, la entrega de información a las autoridades hizo que el ala militar del Cartel recibiera golpes todos los días.

Así, neutralizar la credibilidad del servicio de inteligencia del Bloque de Búsqueda y desestimular a los delatores, se convirtió en prioridad de Escobar.

Entonces optó por ejecutar personalmente algunas acciones militares en un intento por demostrar que no estaba derrotado y para infundirles ánimo a los hombres que todavía hacían parte de su aparato militar.

Escobar, de acuerdo con informes obtenidos por el Bloque de Búsqueda dirigió, al lado de Titi y otros veinte hombres, la destrucción de una casa que el capitán de la Policía, Fernando Posada Hoyos, utilizaba como fachada para operar contra la organización.

La osada acción ocurrió el 20 de diciembre.

En los días siguientes, Escobar estuvo al frente de dos retenes que unos treinta hombres suyos montaron en la vía a Las Palmas. Buscaban atraer patrullas del Cuerpo Elite para dinamitarlas.

No funcionó, pero en la retina de sus hombres quedó el hecho de que El Patrón , uno de los hombres más buscados del planeta, se hubiera atrevido a desafiar a sus persecutores.

Pero pocos días después, el 30 de diciembre, se produjo el tercer golpe importante contra Escobar. Titi , el hombre que sabía lo ocurrido en La Catedral y desde entonces permanecía a su lado, cayó en manos de las autoridades por intermedio de un delator.

Los fiscales sin rostro que indagatoriaron a Titi se sorprendieron por el enorme conocimiento que el delincuente tenía de la organización.

Titi reveló todo lo que sabía. Contó la historia de Cuchilla y las intimidades de los múltiples crímenes que el Cartel había ejecutado entre 1988 cuando ingresó a la organización hasta ahora.

Los golpes al Cartel continuaron con toda intensidad y ya en la primera quincena de enero había perdido a Juan Carlos Ospina Alvarez, Enchufe y a Víctor Giovanny Granados, El Zarco , presuntos pistoleros. También fue descubierta una base terrorista en la finca Calandaima, situada en El Poblado.

El 15 de enero, en una abierta declaratoria de guerra, Escobar afirmó estar en condiciones de agrupar un comando llamado Antioquia Rebelde, para que el Gobierno le diera un tratamiento como delincuente político.

En su mensaje, enviado al fiscal Gustavo De Greiff, el narcotraficante aceptó por primera vez que perdió el frente jurídico y que Bloque de Búsqueda había conseguido diezmar su brazo armado.

Mis abogados han sido allanados, saqueados, encarcelados y amenazados (…) para mostrarlos como delincuentes terroristas (…) no queda otra alternativa diferente a la de descartar la lucha jurídica y emprender y asumir una lucha armada y organizada .

De inmediato el Gobierno rechazó la posición del capo y la calificó de falso ropaje político . El rechazo total Escobar, afirmaron fuentes oficiales, no tenía otra vía que desatar la guerra contra el Estado. Pero no calculó que sus enemigos ya tenían en marcha un plan de exterminio.

Entonces el capo quiso presionar aún más.

El 21 de enero, terroristas, presuntamente liderados por Carlos Alzate Urquijo, Arete , hicieron estallar un carro-bomba con 80 kilos de dinamita en la calle 72 con carrera 7a.

La Policía, no obstante, logró un éxito. Los terroristas fueron detenidos la misma noche de la explosión. 1.500 kilos de dinamita fueron decomisados en el procedimiento.

El autor intelectual: ese señor Escobar , les dijo a sus interrogadores de la Policía uno de los terroristas que aceptó cooperar con la Justicia.

Sinembargo, Escobar aún mantenía en sus planes la posibilidad de entrega.

Así lo manifestó el 26 de enero de este año en una carta enviada a los senadores Alvaro Villegas Moreno y Alvaro Uribe Vélez y al procurador regional de Antioquia, Iván Velásquez.

En el mensaje condicionó su entrega al retiro de los comandantes de Policía de Envigado e Itagí y a la creación de una guardia de prisiones integrada por miembros de la FAC, la Armada o un organismo internacional y el agrupamiento de sesenta de sus hombres en una sola prisión.

Sin olvidar su vieja disputa con la Policía, Escobar aprovechó de nuevo para acusarla aplicar los mismos sistemas que sus pistoleros emplearon tiempo atrás en la ejecución de los Galeano y los Moncada.

Algunos de los familiares y amigos de quienes se sometieron de nuevo a la Justicia dijo Escobar fueron secuestrados y conducidos a la Escuela de Policía Carlos Holguín para ser mutilados o sometidos a inhumanas torturas, tales como taladros en las rodillas o en los oídos y sopletes en los testículos .

El Gobierno que desde el día de la fuga fue tajante en afirmar que no había lugar a una negociación volvió a decirle al delincuente que estaba dispuesto a combatirlo a cualquier precio.

No obstante, la Procuraduría se mostró dispuesta a investigar las denuncias del delincuente.

Pero regresó el terrorismo. Veinte personas murieron y setenta quedaron heridas al explotar un carro bomba en el corazón de Bogotá.

La opinión condenó el ataque del Cartel contra personas inermes que pasaban por el lugar.

Esa era la arma con que contaba Escobar para doblegar al Estado.

El sabe dice un investigador que el terrorismo genera una presión de la comunidad hacia el Gobierno, pero esta vez ocurrió diferente. La gente se volvió más solidaria .

En el fondo esta apreciación se tradujo en una condena unánime a la muerte de niños y adultos como consecuencia de un acto terrorista. En la calle se hicieron frecuentes comentarios como ruego a Dios que a los hijos de Escobar no les pase lo mismo .

Esa queja de la población se tradujo en la conformación de un nuevo grupo criminal que el primero de febrero dinamitó una casa campestre de propiedad de la madre de Escobar, Hermilda Gaviria y un edificio en donde reside María Victoria Henao, La Tata , esposa de Escobar.

Agrupados en Perseguidos por Pablo Escobar , (Pepes), muchos cazadores de recompensas, sicarios a sueldo y ex paramilitares respondieron los ataques con la misma arma: la dinamita. Lazos familiares Para los investigadores de la Policía los atentados eran una clara advertencia a Escobar: ahora sus familiares estaban en la mira de sus enemigos.

Detrás de los Pepes estaría, según han revelado diversas fuentes gubernamentales, Fidel Castaño, el jefe de numerosos grupos de justicia privada que operan en el departamento de Córdoba y el Urabá antioqueño.

Mientras la guerra se abría paso entre el Cartel y los Pepes , el Gobierno optó por subir a cinco mil millones de pesos la recompensa por Escobar.

Y las delaciones también continuaban. Leonardo Rivera Rincón, Leo , lugarteniente de Arete , murió el viernes 5 de febrero en un enfrentamiento con el Bloque de Búsqueda. Cinco días después otro hombre, todavía no identificado, cayó a manos de los Pepes .

Los mensajes sobre la persecución a la familia de Escobar se hicieron más claros el 11 de febrero. Siete motociclistas, todos amigos de Juan Pablo Escobar, el hijo del capo, fueron asesinados en El Retiro. Entre estos hombres cayó, además, uno de los enlaces del Cartel.

En esa semana también fueron asesinados por los Pepes el comerciante Gustavo Adolfo Posada Ortiz, sindicado de hacer parte del Cartel y Rodrigo Arrieta Polanía, hermano de Alejandro Arrieta Polania, Boliqueso .

Un informante le dijo al Gobierno que Escobar tenía intacto su sistema de comunicaciones y que intentaba reorganizar la guerra.

Por esa razón fue suspendido el servicio de buscapersonas en Antioquia durante un mes. Así, estaba en marcha una estrategia para aislar al capo.

La persecución de los Pepes , afirman los investigadores, se encaminó entonces a golpear objetos muy apreciados por Escobar. Su valiosa colección de autos, la fábrica de cerámicas de su cuñada y los apartamentos y fincas de su familia, fueron blanco de la acción dinamitera.

Ante el asedio y la posibilidad de que su familia fuera alcanzada por sus enemigos, Escobar se vio precisado a ordenar que su familia saliera precipitadamente del país.

Con la cooperación de agentes del DAS el capo había logrado borrar de las pantallas el destino final de sus hijos, en un intento por evitar la persecución de los Pepes .

La crisis interna del Cartel pareció llegar a un punto crítico el pasado 18 de febrero cuando Arete uno de los hombres de confianza de Escobar se entregó a la Justicia sin su consentimiento.

Y lo hizo ante el temor de que el Bloque de Búsqueda lo ubicara tras la muerte de Carlos Mario Ossa Salazar, El Canoso , su más inmediato colaborador y quien le servía de enlace con Escobar.

Al mismo tiempo, arreciaron los ataques de los Pepes contra los bienes del capo en El Peñol, Envigado y los barrios El Poblado y Los Conquistadores de Medellín.

Escobar sigue vivo. Y eso, según sus perseguidores, es lo que cuenta…

Publicacióneltiempo.com
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Fecha de publicación28 de febrero de 1993

Originalmente publicado en5 agosto, 2020 @ 5:29 am

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Escobar: Dos décadas de una guerra sin cuartel

Fecha de publicación 2 de diciembre de 1993
En los últimos veinte años Pablo Escobar Gaviria dejó a su paso una interminable lista de enemigos: desde oficiales de alto rango, capos de la mafia caleña, hasta ex socios de la organización lo buscaban. Los primeros en procura de recapturarlo tras la fuga de La Catedral y los demás, la gran mayoría, para ajustarle cuentas. Esa cadena interminable de hombres que intentaban ubicar Escobar fue creciendo en el último año, cuando el cartel de Medellín puso en marcha la más tanebrosa purga contra la estructura financiera de la organización.

Ocurrió en los primeros días de junio de 1992. La muerte sistemática de los hermanos Moncada y Galeano y la de sus contadores produjo una desbandada de hombres hacia las filas del cartel de Cali, organización que desde 1988 había iniciado una guerra a muerte con el de Medellín.

A principios de este año la respuesta a los ataques narcoterroristas ordenado por Escobar en Bogotá y Medellín, que dejaron centenares de víctimas y millonarias pérdidas materiales, fue el surgimiento de un grupo clandestino llamado Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes) .

Los Pepes , liderados por antiguos socios del cartel como Fidel Castaño, iniciaron una serie de ataques sistemáticos contra la organización del cartel.

En el frente oficial, Escobar tenía muchos enemigos: el general (r) Miguel Maza Márquez, blanco en dos ocasiones de atentados terroristas; el general Oscar Eduardo Peláez Carmona, a quien también el cartel intentó asesinar en 1989.

En 1992 Escobar se convirtió en enemigo del coronel Hugo Martínez Poveda, comandante del Bloque de Búsqueda y del también coronel Humberto Bermúdez, sobre quienes se fraguaban acciones criminales.

Enemigos en el Estado En el Estado el capo había cazado guerras desde 1989. Así, por ejemplo, un día después de entregar su puesto como director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), el 7 de septiembre de 1991, el general Miguel Maza Márquez dijo a EL TIEMPO: Escobar quiere matarme .

El sustento de esa afirmación eran las innumerables veces que Escobar intentó asesinar a Maza, un curtido oficial de la Policía que en los últimos dies años se convirtió en el principal blanco del cartel, desde el 30 de marzo de 1989, cuando ocurrió la primera acción terrorista en su contra.

Pero esa vez, Escobar le respondió, en desarrollo de un nuevo capítulo de mensajes que durante los últimos diez años se entrelazaron Maza y el cartel de Medellín, en cabeza de Escobar: El se vive inventando atentados .

Ese fue solo un capítulo más de la guerra que se inició el 30 de mayo de 1989, cuando, por primera vez, José Gonzalo Rodríguez Gacha, El Mexicano , ordenó un atentado contra Maza en la carrera 7a. con calle 57 de Bogotá, con la instalación de un carrobomba al paso de su vehículo blindado.

Lo que ocurrió después fue una persecución implacable contra Escobar. Maza señaló directamente a Rodríguez Gacha, El Mexicano , y a Escobar de la acción criminal.

El 5 de diciembre de 1989 el cartel de Medellín intentó nuevamente alcanzar al ex oficial, tras un atentado con un bus-carrobomba que estalló en la carrera 27 con calle 19, frente a las instalaciones del DAS, que dejó como saldo la muerte de sesenta personas.

Maza, nuevamente, sindicó a Escobar, como autor del atentado. Para ese entonces, el director de la Dirección de la Policía Judicial de Investigación, hoy general Oscar Eduardo Peláez Carmona, iniciaba una serie de operaciones contra la organización de Escobar.

Corría entonces la más violenta escalada terrorista del cartel de Medellín. En esa guerra fueron innumerables los comunicados de Escobar sindicando a Peláez como el autor de las masacres ocurridas en 1989 en la capital antioqueña.

El cartel cargó un Monza negro con ochenta kilos de dinamita, similar al que se parqueaba al lado del blindado del oficial en la Dijin, para atentar en su contra. La acción se frustró, pero Escobar siguió intentándolo.

Los Moncada En el último año Escobar incrementó su número de enemigos. En los primeros días de junio de 1992 la capital de Antioquia y las localidades de La Estrella e Itagí, se convirtieron en el escenario de un siniestro plan de desapariciones y asesinatos de importantes hombres del cartel de Medellín.

La ola de desapariciones fue dirigida contra los hombres que eran considerados por los servicios de inteligencia del Estado como los gerentes financieros y contabilistas de la organización.

Más allá de las hipótesis iniciales, que señalaban la existencia de una purga en las filas del cartel, lo que en realidad estaba ocurriendo era un enfrentamiento entre capos de la mafia antioqueña por una suma que rebasaba los 15 millones de dólares y que iniciaría el desmoronamiento del cartel.

La tenebrosa historia se inició en esos días cuando los hermanos Fernando y Mario Galeano, Gerardo, Kiko , y William Moncada y los Alvarez Lopera, todos desaparecidos, sostuvieron una reunión en una hacienda de La Estrella con sus contabilistas para denunciar la pérdida del dinero.

Durante la reunión uno de los hermanos Galeano, Fernando, hizo saber la desaparición de 15 millones de dólares, producto de las operaciones de narcotráfico del mes, que se hallaban ocultos en una caleta del barrio San Pío, en Itagí (Antioquia).

Los hermanos Galeano, según las informaciones dadas a las agencias de seguridad por informantes del cartel, señalaron como autor del robo del dinero a un hombre conocido como Tití , quien trabajaba para Pablo Escobar Gaviria.

Seis meses después, tras su captura por parte del Bloque de Búsqueda, Tití sería identificado como John Jairo Posada Valencia.

De acuerdo con versiones de dos de los integrantes del cartel que se hallaban en esa reunión y que posteriormente se salvaron de ser asesinados, los jefes de la organización acordaron terminar con las cuotas que por embarques de droga se le entregaban mensualmente a Escobar en La Catedral. A Escobar hay que tenerlo pobre para que no joda , habría de decir uno de los jefes financieros del cartel.

Fernando Galeano se comprometió a sostener una reunión con Escobar en La Catedral para indagar sobre el dinero hurtado. El 3 de junio acudió en compañía de El Capi , su conductor, para hablar con Escobar y Tití , pero no regresó. Fue torturado y asesinado por Mario Alberto Molina Yepes, Chopo .

Un día después de la reunión Escobar ordenó, por intermedio de Mario Alberto Molina, El Chopo , el secuestro y muerte de todos los agentes financieros. Todos murieron.

Las acciones también fueron dirigidas contra todas las familias, objeto de la persecución. Las agencias de seguridad indican que algunos parientes de las víctimas fueron obligados a entregar firmadas las escrituras de sus propiedades a cambio del respeto de su vida.

Los cadáveres empezaron a aparecer en sectores rurales de Envigado, La Estrella, Itagí y Medellín en automóviles hurtados.

Nacen los Pepes El secuestro y muerte de los agentes financieros del cartel, a mediados de 1992, desencadenó una persecución sin cuartel de los socios de los hermanos Moncada y Galeano que se habían salvado de la purga.

Reiteramos que si Escobar no siente dolor cuando pone en riesgo la vida de niños, ancianos y personas inocentes, nosotros tampoco lo sentiremos en la respuesta que le demos a él, sus colaboradores y amigos .

Quienes emitieron ese comunicado se habían unido al cartel de Cali en busca de apoyo para una guerra que apenas empezaba.

Entonces nació el grupo clandestino Perseguidos por Pablo Escobar, (Pepes) . El grupo anunció acciones dirigidas a aniquilar al capo, sus lugartenientes y sus bienes. El mensaje fue hecho público el 1 de febrero pasado. Esta vez, la guerra no la buscó Escobar.

A partir de ese momento, la agrupación clandestina realizó veinte ataques dinamiteros contra las propiedades e intereses económicos de su familia y otros miembros del cartel de Medellín.

Fue entonces cuando en las afueras de Medellín comenzaron a aparecer cadáveres con letreros en los que los Pepes se adjudicaban el homicidio de Rodrigo Arrieta Polanía, hermano de Alejandro, Boliqueso , el industrial Luis Guillermo Londoño White y a Raúl Zapata Vergara, abogado de Escobar.

A Los Pepes se les atribuye la muerte de Jorge Eliécer García Bedoya, El Gordo , y de Juan Yepes Flórez, John Lada , colaboradores cercanos de Escobar.

Los Pepes destruyeron dos lujosas residencias, una galería de arte, una valiosa colección de 11 autos Rolls Royce, Mercedes Benz y Porsche; la discoteca Cama Suelta, en Envigado; y el edifico Dallas en Medellín. Igualmente, dinamitaron e incendiaron ocho propiedades rurales del capo y su familia en el oriente, sur y suroeste antioqueños, cuyos daños fueron calculados en más de veinte mil millones de pesos.

Además de los atentados contra los intereses económicos del cartel, los Pepes habían asesinado a más de cincuenta hombres cercanos a Escobar y a cinco abogados, entre ellos Guido Parra y Salomón Lozano, que llevaron sus procesos ante la Fiscalía. Otros familiares de los lugartenientes del cartel fueron asesinados.

La presión de los Pepes también obligó a importantes hombres, entre ellos Carlos Alazate Urquijo, Arete , a entregarse sin el consentimiento del capo.

El pasado 29 de noviembre los Pepes anunciaron la reactivación de sus ataques contra Escobar.

Para los investigadores Escobar desestimó la capacidad militar de sus enemigos que aplicaron a su organización la ley del talión…

La mafia caleña Pero la principal de sus guerras la libró Escobar contra el cartel de Cali, organización a la que apuntaron más de cien atentados terroristas contra Drogas La Rebaja y la emisora Grupo Radial Colombiano por parte del cartel de Medellín.

El punto de discordia de ese enfrentamiento, que se desarrollaría durante los ochentas, se originó por la disputa de los mercados de Nueva York que eran controlados por el cartel de Cali.

La guerra se inició en Nueva York. La organización de Medellín intentó entonces sustituir la distribución de cocaína en esa capital a sangre y fuego. Los cadáveres de hombres vinculados al narcotráfico aparecían en las calles, pero se ignoraba la razón de fondo de esta lucha.

El 13 de enero de 1988 la situación tomó otra dirección: a las 5:18 de la madrugada un carro-bomba con veinte kilos de dinamita estalló frente al edificio Mónaco, propiedad de Escobar.

El edificio, situado en el barrio El Poblado de Medellín, fue semidestruido y las pérdidas superaron los mil millones de pesos. Eran las primeros indicios de una nueva era en el terrorismo: el carrobomba.

Seis meses después, Escobar denunció que el cartel de Cali lo buscaba para matarlo. A los pocos días, en junio 9 de 1989, agentes de la Oficina de Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego y de la Aduana de Estados Unidos descubrieron un plan que tenía por objeto su muerte.

En la operación fue confiscado un arsenal compuesto por ametralladoras, explosivos plásticos y un avión de aeromodelismo. Este último, según Patrick O. Brien, agente especial al servicio de Aduanas de la Florida, haría explosión a control remoto mientras sobrevolaba a la víctima: Escobar.

El cartel de Cali no desistió en lograr su deseo de matar a Escobar y durante 1989 contrató un grupo de mercenarios ingleses preparados para llevar a cabo su objetivo. La historia, con visos cinematográficos, la dio a conocer un diario londinense el 14 de agosto de 1989, y algunos de sus episodios fueron ratificados por las autoridades colombianas.

El 21 de mayo de 1989 se difundió la noticia de que un helicóptero que sobrevolaba la Sierra Nevada de Gicán con cinco personas a bordo había caído al río Casanare. Escobar estaría herido.

La nave tenía la matrícula HK 3205 y correspondía a un avión C-46 Curtis fabricado en 1942 que, según la Aeronáutica Civil, estaba en reparación en los hangares del aeropuerto Eldorado.

El hecho se conoció porque un radioaficionado de Cali escuchó las palabras de ayuda de uno de los presuntos ocupantes del helicóptero y de inmediato informó a la torre de control del terminal aéreo Alfonso Bonilla Aragón.

Según el mensaje, las heridas de los pasajeros eran abiertas y Escobar estaba entre ellos. Además, personas no identificadas trataban de comunicarse con los sobrevivientes con palabras como ratón, ratón… conteste, qué les pasó?, cómo está papá? .

Posteriormente se estableció que se trataba de un complot del cartel para asesinar a Escobar.

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Fecha de publicación 2 de diciembre de 1993
ELTIEMPO.COM

Originalmente publicado en5 agosto, 2020 @ 8:06 am

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7 equipos de fútbol colombianos que fueron dirigidos por los narcos

09 de Septiembre de 2015

El fútbol colombiano, a día de hoy, aún vive un poco a la sombra de un pasado oscuro, cuando en los años 80 los narcos se adueñaron del deporte rey, dirigiendo clubes en los que ficharon a grandes jugadores, hasta entonces impensables para el fútbol colombiano.

Pablo Escobar y compañía usaron este deporte de masas para ganar popularidad entre el pueblo colombiano, lavar dinero del narcotráfico y también con el fin morboso de trasladar la guerra de narcos a los terrenos de juego. Hoy, en Marca Buzz, repasamos los clubes que cayeron en manos del imperio de la droga.

1. Unión Magdalena

Fuente: lamonsergadelfutbol.com
Este fue el primer club colombiano en el que entró dinero ilícito de la droga. A finales de los 70 los hermanos Dávila Armenta, sospechosos de traficar con marihuana durante los años de bonanza de finales de los 70, salvaron de la quiebra al club y lo llevaron a disputar el título de 1979.

 

2. Atlético Nacional.

Fuente: diarioadn.co

Este fue el equipo por excelencia de Pablo Escobar, considerado el narco más poderoso que ha existido en Colombia. En 1989, Nacional ganó una Copa Libertadores envuelta en polémica debido a la presunta manipulación del torneo por parte de Escobar para que su equipo fuera campeón.

Tal era el descaro de la relación de Escobar con el club que varios jugadores visitaron al narco en su cárcel particular para disputar partidos de fútbol con él.

3. Independiente Santa Fe

Fuente: botefutbol.com
En 1989, Fernando Carrillo Vallejo, acusado por Estados Unidos de narcotráfico  y dueño de una cadena de droguerías que era una tapadera de refinamiento de cocaína, compró la mayoría de las acciones de Santa Fe. En 1991, el propietario fue Phanor Arizabaleta, quinto hombre más importante del cártel de Cali. También se involucraron con el club Daniel ‘el Loco’ Barrera y Efraín Hernández ‘Don Efra’.

4. Millonarios FC.

Fuente: labatutanoticias.wordpress.com
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En 1983, Hermes Tamayo presidió el equipo. También fue el propietario de un cargamento de dos mil kilos de clorhidrato de cocaína decomisados en Barranquilla. En el 86 los abogados Germán y Guillermo Gómez se hicieron cargo del club hasta que el segundo de ellos dos fue asesinado por Gonzalo Rodríguez Gacha ‘El Mexicano’, que tomaría las riendas del club hasta hacerle ganar de nuevo una liga. ‘El Mexicano’ fue uno de los narcos más sanguinarios y poderosos de Colombia.

5. América de Cali

Fuente: eltiempo.com
Este fue el club dirigido, en los 80 y los 90, por Miguel Rodríguez Orejuela, líder del cártel de Cali y archienemigo de Pablo Escobar. A partir de 1995 comenzaron los juicios contra Rodríguez Orejuela y el club fue acumulando deudas y despidiéndose de una gloriosa época deportiva.

6. Deportivo Independiente Medellín (DIM)

Fuente: ecbloguer.com
El narcotraficante del cártel de Medellín Héctor Mesa fue uno de los máximos accionistas en los 80. Más tarde también se hizo cargo del club Pablo Escobar, a pesar de ser hincha del Atlético Nacional.

7. Deportivo Pereira

Este club fue controlado en los 80 por Octavio Piedrahíta, un narcotraficante que Estados Unidos quiso extraditar, pero que antes fue asesinado en Medellín en 1998.
Fuente Portada: noo.com.br

Originalmente publicado en19 julio, 2020 @ 3:47 pm

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Asesinato del abogado Guido Parra y a su hijo

Por El Tiempo / 17 de abril de 1993
Dos horas y media después de haber sido sacados de su vivienda por miembros del grupo Perseguidos por Pablo Escobar, Pepes , el abogado antioqueño Guido Parra Montoya y su hijo Guido Andrés Parra Sierra aparecieron asesinados en un sector despoblado de Envigado. También fue hallado el cadáver de Jairo Aristizábal Aristizábal, conductor y propietario del taxi Mazda 323 de placas TIQ-236.

Los cuerpos del abogado señalado como uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar y de su hijo, aparecieron cerca al club de La Diez, en la vía que del barrio Loreto conduce a la vía a Las Palmas.

Los crímenes son una retaliación de los Pepes , que horas antes habían anunciado en un comunicado la reactivación de los ataques contra Escobar, sus familiares y las personas de su organización, tras la explosión del carrobomba del jueves en Bogotá.

Sobre los cuerpos sin vida del profesional y de su hijo las autoridades encontraron un letrero que decía: a través de su profesión iniciaban secuestros para Pablo Escobar. Los Pepes. Qué te parece el trueque con las bombas de Bogotá, Pablo? El cadáver del taxista tenía un letrero colgado al pecho, en el que los Pepes lo acusan de ser un enlace del cartel de Medellín. Fue hallado a unas veinte cuadras de donde fueron dejados los otros dos cuerpos, cerca al sitio donde hace cerca de un mes los Pepes asesinaron a Luis Guillermo Londoño White.

Los cuerpos de Parra y su hijo se encontraban maniatados con cinta plástica y estaban dentro de la cajuela del taxi con disparos en la cabeza.

El secuestro de Parra y de su hijo se produjo al mediodía de ayer en su apartamento del barrio Santa Teresita, en el octavo piso del edificio Buganville, en el occidente de Medellín.

Testigos del secuestro afirmaron que al edificio llegaron en tres carros unos quince hombres que portaban fusiles R-15 y subamentralladoras. Todos estaban de civil, por lo menos cinco entraron al edificio y los otros se quedaron vigilando la entrada. Minutos después salieron con un señor y un muchacho .

Rumbo a Venezuela Según un testigo, el profesional, de 53 años y su hijo, que este mes cumpliría 19, fueron sacados de su casa alzados en vilo. Las primeras investigaciones indican que Parra y su hijo fueron asesinados dentro de la cajuela del carro.

Familiares de Parra creyeron que el abogado había sido detenido por miembros del Bloque de Búsqueda, pues así se identificaron los hombres cuando llegaron a la casa.

Sin embargo, portavoces del Bloque de Búsqueda negaron reiteradamente que tuvieran en su poder a Parra y a su hijo o haber realizado alguna operación en ese sector de la ciudad.

Según sus familiares, Parra se encontraba totalmente desconectado de la organización de Escobar, a quien había asesorado antes de su primera entrega a la justicia.

Parra asumió en 1989, junto al ex ministro Joaquín Vallejo Arbeláez, un papel de mediador entre los miembros del cartel de Medellín y el Gobierno.

Además, actuó repetidas veces como intermediario entre el grupo de Los Notables y Escobar, para obtener las liberaciones de algunos secuestrados.

En octubre del mismo año, Parra y Vallejo jugaron un papel protagónico en el intento de Escobar de llegar a un acuerdo con el Gobierno, sobre la base de desmontar la industria del narcotráfico a cambio de un indulto. Parra tomó la vocería jurídica de los llamados Extraditables en ese proceso.

Tras el fracaso de la mediación, reapareció Santiago Londoño White e hicieron otro intento por obtener un acuerdo con el Gobierno, esta vez bajo la figura de la rendición.

El abogado fue detenido el 10 de mayo de 1990 por la IV Brigada, junto con el arquitecto Santiago Londoño White, y la concejal de Envigado Inés Mejía de Serna. Permaneció incomunicado por 16 días y recobró su libertad el 27 de mayo, por orden de un juez que no encontró méritos para su detención.

A partir de 1991, cuando al amparo del estado de sitio el Gobierno lanzó su política de sometimiento, Parra expidió varios comunicados proponiendo modificiaciones a los decretos del Gobierno, que luego terminaron con la entrega de Escobar y varios de sus lugartenientes.

Parra era oriundo de San Carlos (Antioquia), hijo de Jesús Parra París, fallecido, y de Emma Montoya. Su familia estaba compuesta por trece hermanos (seis mujeres y siete hombres).

Estaba casado con Patricia Sierra y además de Guido Andrés, el matrimonio tenía otros dos pequeños hijos: Juan Gonzalo y Claudia.

Parra egresó de la facultad de Derecho Universidad Javeriana y se especializó en derecho administrativo. Fue gerente de Empresas Varias de Medellín y representante a la Cámara en 1970, por la lista anapista encabezada por Gilberto Zapata.

En 1974 fue reelegido para esa corporación, como suplente del ex senador Bernardo Guerra Serna.

Después de esto, Parra se fue hacia Venezuela en donde estableció su residencia permanente.

Informes de inteligencia en poder de la Policía señalan que Parra llegó al país hace cerca de tres meses, y se encontraba desde hace dos en el sur de Córdoba con una misión específica: encontrar un lugar en donde se construiría un refugio seguro para Pablo Escobar.

Parra fue activo militante liberal por el cual fue electo senador de la República y consejero del entonces presidente Carlos Lleras Restrepo. En Medellín ocupó la gerencia de las Empresas Varias.

Es el segundo abogado que asesina en Medellín la clandestina organización de los Pepes . El pasado 4 de marzo, el mismo grupo secuestró y asesinó al profesional Raúl Zapata Vergara, a quien le colgaron un cartel amenazando a otros miembros del pool de apoderados de Escobar y sus hombres, así como a funcionarios de la Procuraduría de Antioquia.

El 5 de abril, en cercanías de la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá, hombres armados dieron muerte a los abogados Juan David Castaño González y a María Victoria Muñoz Roque, apoderados de hombres del Cartel de Medellín.

Otros golpes Pocas horas atrás, los Pepes habían atacado propiedades de personas cercanas a Escobar. Así, fueron destruidos el chalet Casa de Piedra y las cabañas 39, 40 y 41, de la parcelación Vegas de Poblanco.

A la entrada del chalet Casa de Piedra, localizado en el complejo campestre Cerros de Fizebad, del municipio de El Retiro, oriente antioqueño, fue dejado un cartel que dice: En defensa del pueblo colombiano. Los Pepes .

En los atentados, sucedidos entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer, participaron unos cuarenta hombres y los daños fueron avaluados por las autoridades en mil millones de pesos.

La finca Casa de Piedra está registrada a nombre de Gloria Arroyave de Muñoz, familiar de Iván Geovanni Lopera Zabala, Pasarela o La modelo , miembro del cartel de Medellín que está recluido en la cárcel de máxima seguridad de Itagí desde el pasado 25 de febrero.

Los delincuentes llegaron al lugar a las 11:15 de la noche, en ocho vehículos tipo campero. Primero sometieron al celador que se encontraba a la entrada de la parcelación. Desde allí emprendieron un recorrido de aproximadamente cinco kilómetros hasta el lugar donde se encuentra la vivienda.

La finca, una edificación de dos plantas, zona húmeda, vista a la represa La Fe, y con grandes lujos, fue arrasada por la carga explosiva de aproximadamente 200 kilos, según oficiales del Ejército y la Policía.

Cuatro horas y media después, una caravana de 17 carros llegó hasta el puerto turístico de La Pintada, sur de Antioquia. Luego de cruzar el puente sobre el Río Cauca se dirigió a la parcelación Vegas de Poblanco, donde fueron dinamitadas e incendiadas las cabañas 39, 40 y 41.

Aunque figuraban a nombre de Patricia Díaz, tenían sellos del Bloque de Búsqueda por ser propiedad de Carlos Mario Alzate Urquijo, Arete , confinado en la cárcel de máxima seguridad de Itagí, con otros 19 hombres de confianza de Escobar que se sometieron a la justicia.

Comunicado de los Pepes Ponemos en conocimiento de toda la ciudadanía en general, que no obstante nuestro aporte y voluntad de contribuir al proceso de sometimiento a la justicia por parte de los criminales al servicio del más despreciable de todos los seres humanos, como es Pablo Escobar y ante los últimos atentados terroristas, llevados a cabo en la capital de la república, por parte de tan demencial sujeto, nos vemos obligados a tomar las siguientes determinaciones:

1. Que a partir de este momento y por consenso general de los integrantes de nuestra organización, hemos decidido reactivar nuestro aparato militar, motivado ello porque vemos que la actitud demencial y maquiavélica de Pablo Escobar continúa en su más alto nivel. Al tiempo que pedimos comprensión del pueblo colombiano, garantizándole que con nuestro accionar militar no caerá un solo ciudadano inocente.

2. Retar a Pablo Escobar y todos sus secuaces a librar una guerra frontal, que solo afecte a las partes comprometidas y que no recurra al vil asesinato de colombianos inermes, engañándose al pensar que con este tipo de acciones convence a sus últimos ilusos seguidores de que aún existe poder en su extinguida organización; de lo contrario nos obligará a combatirlo en una guerra frontal y despiadada contra él y los suyos. Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes)
EL TIEMPO 17 de abril de 1993

 

Originalmente publicado en12 julio, 2020 @ 8:40 pm

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Cuando la droga y la tragedia se relacionaron con los futbolistas colombianos

Por: Sebastián Arenas / Fuente: elespectador.com
Querían ser reconocidos por su desempeño con la pelota, pero hechos delictivos se atravesaron en su camino. Fútbol y droga, una relación que no debería existir, pero, infortunadamente, los hechos han demostrado que sigue vigente.
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Originalmente publicado en6 noviembre, 2020 @ 7:40 pm

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Historias de las mujeres mas perversas

Por: Angélica Gallón Salazar

Este libro se encuentra en google books
A lo largo de 360 páginas, editadas por Norma,  la literata bogotana se adentra en los relatos históricos de la maldad que parece habitar en lo femenino.

Según el libro “Mujeres perversas de la historia”, de la colombiana Susana Castellanos de Zubiría (Norma, 2008), recién publicado en Chile, Griselda es la criminal “más fascinante que la DEA ha perseguido en toda su historia”.

Si no fuera descabellada aquella sentencia de Margarita Yourcenar que profesa: “No hay una sola mujer que no haya soñado alguna vez con ser Clitemnestra”, la reina griega que en ataque de venganza dio muerte a su esposo Agamenón; si encontráramos algo de sensatez en la observación del historiador francés Jean Delumeau que se pregunta “¿cómo no temer a un ser que nunca es tan peligroso como cuando sonríe?”, entonces no encontraríamos nada de extraño en ver que entre los lectores de Susana Castellanos de Zubiría aparezca una sonrisa, mientras pasan  páginas  que cuentan historias de la maldad femenina. Quizás el goce de estas páginas radique en algo inconfesable.

Mujeres perversas de la historia es un libro que pone ante el espejo a mujeres abominables que por sus prácticas despiadadas tienen un lugar en la lista de los mayores asesinos de todos los tiempos; a mujeres fatales por cuyo amor los poetas se suicidaban; a mujeres que fueron santas por cortarles la cabeza a los enemigos de su fe —no sin antes haber ido al lecho con ellos—, y hasta a reinas que entre sus faldas y miriñaques arrasaron con los destinos de un reino.

“Si hacemos una lista de personajes perversos de la historia, vamos a encontrar más hombres que mujeres, quizá porque ellos han detentado un rol más público, pero las prefiero a ellas”, comenta Susana. “Incluso, yo me atrevería a decir que han sido peores, porque después de recorrer historias de mujeres malvadas te das cuenta de que hay una tendencia a hacer de lo personal un problema político”, comenta la escritora que no puede más que referirse a Catalina de Medicis, que volvió su fealdad la condena de la corte francesa del siglo XVI, o en Catalina la Grande y la ginecocracia que la antecedió en la Rusia del siglo XVIII, en la que parecía suficiente que alguna mozuela se asomara a una fiesta con un prendedor o un vestido similar a la que ostentaban las zarinas para enviarla al cadalso.

“¿Cómo hacer entrar en razón a una mujer menos sensible a la lógica masculina que a las piedras preciosas? El bello sexo es esclavo de sus sentidos. Una soberana sacrificará la grandeza de la patria por los placeres que le dispensa su amante”, cita Castellanos al historiador Henri Troyat.

Las triquiñuelas, los engaños, los venenos escondidos en anillos y vertidos tras miradas seductoras, el uso de la belleza y su letal combinación con la inteligencia, el abuso de las lágrimas para manipular no sólo al hombre, sino a los hijos herederos del poder paterno, son algunos de los métodos que después de cruzar las más de 350 páginas del libro parecen llevar la impronta de la perversidad femenina.

Pero una de las cosas que más sorprende de los relatos es que la mayoría de los hombres —por alguna razón sus víctimas favoritas— parecen incautos, asisten a los hechos sin darse cuenta de con quién estaban durmiendo. “La maldad soterrada, que se esconde, la astucia cruel y la provocación son los pilares de las mujeres de poca bondad”, asegura Susana, quien cree que mirar la maldad de estas mujeres es de alguna manera como mirarse al espejo. “Quizá, después de todo, la fragilidad y la delicadeza no sean exactamente las características femeninas por antonomasia”.

Una fe que decapita
La historia que cuenta Susana Castellanos se remonta al libro bíblico Judith: Ella era una hermosa viuda que vivía en Betulia, quien con la convicción de derrotar al ejército sirio pidió asilo en la posada del que estaba al mando, Holofernes. Ataviada con hermosos vestidos y haciendo gala de su esbeltez logró seducirlo hasta que un día, cuando el pobre hombre yacía borracho a sus pies, “agarró la cabeza de Holofernes por los cabellos y dijo: Dame fortaleza, Dios de Israel, en este momento y, con todas sus fuerzas, le descargó dos golpes sobre el cuello y le cortó la cabeza”. Es innegable que hay algo de despiadado en lo que hicieron Jael (quien con un martillo asesinó a su huésped Sisera) y Judith, que a pesar de ser heroínas de su fe, asesinaron con frialdad demente al hombre que unas horas antes habían metido en su cama.

Fatalidad que provoca suicidios
Lou Andreas Salomé es una mujer perversa, no porque haya derramado sangre, sino porque su involuntaria belleza y su extremada inteligencia destruyó el espíritu de todos los que la amaron. Lou, que para ser plenamente una heroína romántica padecía de tuberculosis, se trasladó de Rusia a Roma en 1882. Un mes después conoció al filósofo alemán Paul Ree, que era amigo de Nietzsche, ambos filósofos quedaron prendados de la personalidad de Lou y llegaron hasta proponerle un proyecto de convivencia fraternal entre los tres.

Pero a pesar de sus cercanías intelectuales se rumoraba que ella sentía repugnancia por la apariencia física de ambos intelectuales, desengaño que tuvo serias mellas en los ánimos de los dos amigos. A los 26 años, Lou se casó con el lingüista Friedrich Carl Andreas, luego de que intentara tres veces suicidarse por ella. Pero su matrimonio que no tenía un día de felicidad se vio interrumpido por un amantazgo que entabló con Reiner María Rilke, con quien mantuvo una tormentosa distancia y correspondencia. “Las últimas cartas de Rilke estuvieron dirigidas a su amada Lou, quien vio morir a todos sus grandes amigos, menos a Sigmund Freud”.

De incestos y Papas
Marozia, Lucrecia Borgia e Isabel La Católica son las tres mujeres que detentan la lista de las que perversamente se acercaron a Su Santidad. Marozia fue la protagonista del “reinado de las rameras” o la “época de la pornocracia” que se vivió mientras la familia Borgia gobernó el Pontificado. Se hizo amante de un Papa, eligió como amantes a otros y mató a unos cuantos.

Por su parte, Lucrecia Borgia era tan sólo una niña de 13 años, cuando su padre, el Papa Alejandro (siglo XV), la enredaba en turbias relaciones amorosas con su hermano, que ella aceptaba gustosa y que después de un tiempo empezó a necesitar. Quizás una frase pueda  describir con exactitud lo que se encerraba en tan pequeña criatura: “La reputación de una asesina es buena, pues los gusanos temen a una dama así; pero la de una amante es peligrosa, pues, en lo más hondo de su ser, todos los hombres se amedrantan ante el amor de una mujer fuerte”.

Por su parte, Isabel la Católica fue conocida como el Führer del siglo XV, pues no contenta con condenar a más de 2.000 personas a la hoguera, “en 1492 tomó una de sus decisiones más contundentes: expulsó de España al pueblo judío, que llevaba allí 1.500 años”.

Sangre y corazones embalsamados
La autora de ‘Mujeres perversas de la historia’ desentraña la vida de mujeres como Elizabeth Bathory y Margarita de Valois en el capítulo VII titulado ‘Religión, hogueras y venenos’. Bathory fue una doncella húngara que vivió a finales del siglo XVI, legendaria por su belleza y por la obsesión de mantenerla intacta a través de los tiempos.

Un día, tras darle una bofetada a una joven sirvienta que le cepillaba el cabello y salpicar algo de su sangre sobre su piel, la doncella sintió que había descubierto el elíxir de la juventud. La búsqueda de litros de sangre de mujeres vírgenes para poder bañarse en ella la llevó a asesinar y desangrar con tortura a más de 600 mujeres cuyos cadáveres reposaban en los lugares más bajos del palacio.

A diferencia de La Condesa Sangrienta, Margarita Valois alucinaba no con paisajes sangrientos, sino con las amorosas confesiones de sus jóvenes amantes: “Mi corazón te pertenecerá para siempre”. La reina apodada y reconocida como Margot, era hija de Catalina de Médicis y Enrique II de Francia y tenía claro que vivos o muertos tendría cerca a los hombres que amaba.

“Usaba un miriñaque ancho con bolsillos en los que llevaba los corazones de cada uno de sus amantes muertos; porque a medida que morían, tenía la precaución de sacarlos y hacerlos embalsamar”, cuenta Castellanos en su libro. Ella sabía de venenos e intrigas, incluso llevó a guardar la cabeza intacta de uno con el que había compartido lecho.

La vida de la autora
Confiesa que su obsesión por el mundo femenino es un asunto familiar, pues creció en un matriarcado en donde le fue imposible escapar a la pregunta por los intríngulis que se adentraban en la mente de las mujeres que la rodeaban.

Estudió literatura en la Universidad Javeriana y su tesis: La bruja, verbalización de los poderes de la tierra, fue el inicio de su interés por las representaciones del mal en el arte y la literatura.

Tras un acercamiento exhaustivo a libros bíblicos, históricos y después de encontrar en las leyendas la mejor fuente para adentrarse en la vida de mujeres controvertidas, decidió embarcase en la escritura de antología de féminas perversas.

“No sólo hay fuentes históricas, también hay mucha recurrencia al arte y a los novelistas, la mayoría del siglo XIX, quienes se vieron seducidos por reproducir esa femme fatale, y volver a revivir muchos nombres femeninos olvidados por los miedos masculinos”, explica la autora.

Mujeres Perversas de la historia…

LAS MUJERES NO SON PERVERSAS, PERO CUANDO LO SON….

Muchas mujeres y por decirlo así todas, tenemos nuestro lado perverso que roza con lo inexistente en nuestras vidas. Pero en algunas y felizmente no es muy seguido este fenomeno, tienen un solo lado y es el Perverso. Ese lado es el que rige en sus vidas, gobiernan sus mentes y tambien (solo unas cuantas a un país.) dominan a todos los que les rodean. Repito gracias a Dios que solo 0curre cada cierto tiempo (bueno eso es lo que quiero creer).

Las mujeres no son perversas, detras de esa mirada fría y dura que a veces solemos enviar mensajes casi subliminales a quienes no nos simpatizan, somos dulces y amorosas. Pero ¿que pasa cuando esa dulzura y amor que guardamos es tan solo una fachada para ocultar lo malas y perversas que pueden ser las mujeres sale a flote?

Segun la psicologia es uno de los sintomas del transtorno de personalidad antisocial. Muchos de estos transtornos tiene como origen a problemas con los padres durante la niñez.

Generalmente estas personas tienen este pensamiento: «Nadie se ha sentido culpable, jamas por lo que me han hecho a mi». Eva, Jael, Judith, Lilith, Cleopatra y Pandora, Dalila, Clitemnestra, Jezabel, Herodias, Teodora, Agripina, Mesalina , María Tudor, Erzsebet Báthory, Lucrecia Borgia, Griselda Blanco, Lola Montes, Margarita de Valois, Ana Ivanovna… Solo son algunas mujeres que han sido famosas no solo por su belleza o su inteligencia; si no, tan solo por ser perversas. He aqui la reseña de algunas.

Lilith

La Enciclopedia Británica la define como: “Demonio femenino del folklore judío, equivalente al vampiro inglés. Su personalidad y su nombre (“monstruo de la noche”) se derivan de un demonio asirio-babilónico, Lilit o Lila. Se creía que Lilith tenía un poder especial para dañar a los niños. La superstición se extendió hacía un culto sobreviviente entre algunos judíos tan tardíamente como hasta el siglo VII d.n.e. En la literatura rabínica Lilith llega a ser la primer mujer de Adán, pero se escapa de él y se convierte en un demonio.”

En el primer pasaje del Génesis se recogería la creación de Lilith, la primera mujer, hecha cual Adán a imagen y semejanza del creador, en igualdad de condiciones y con el mismo estatus ontológico. Pero según se narra, su carácter rebelde e insumiso la hace marchar del paraíso, dando paso a la creación de Eva, mujer creada a partir de una costilla de Adán para servirle, punto que recoge el segundo apartado del Génesis.

Se dice que hace a los demonios del mundo sus amantes, engendrando y pariendo nuevos demonios.Yahweh mandó tres ángeles a buscarla que le exigieron retornase, cuestión que ella rehúsa. Los ángeles le informan que matarán a cien de sus hijos demonios cada día que se niegue a volver. Lilith responde que prefiere esos designios que volver con Adán. En respuesta a la amenaza cumplida por los ángeles Lilith proclama su venganza de muerte a los hijos de Adán, a los niños recién nacidos, a los hombres en su sueño robándoles su semen.

Eva

La versión más conocida de la creación de la mujer se narra en Génesis 2: Dios … tomó una parte del cuerpo de su criatura -una costilla- y con ella formó una mujer. De un solo ser humano el Creador había formado dos personas de sexo distinto: “Ahora sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Gen 2:23), exclamó el varón al ver a la mujer.

La historia de Eva no se relata en ningún otro pasaje del Antiguo Testamento, debido en parte a que la doctrina de la caída del hombre estaba en ciernes cuando la Biblia hebrea fue puesta por escrito. Pero a partir del siglo II a.C., las reflexiones sobre el origen del mal llevaron a algunos teólogos a atribuir a Eva, a Adán o a ambos la aparición del pecado y la muerte en el mundo. Algunos exegetas cristianos llamaron a Eva “puerta del demonio”, y vieron en ella la contraparte negativa de María, la madre de Jesús.

Pandora

En la Mitologia Griega , Pandora («llena de virtudes» fue la primera mujer, hecha por Zeus como parte de un castigo a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto del fuego.
Epimeteo era el responsable de dar rasgos positivos a todos y cada uno de los animales. Sin embargo, cuando llega el turno del hombre, no queda nada para darle. Prometeo, su hermano, sintiendo que el hombre era superior al resto de los animales, decidió entregarle un don que ningún otro animal poseyera. De este modo, Prometeo decidió robar el fuego a Zeus y dárselo al hombre.
Zeus enfureció y creó a Pandora, la que fue llenada de virtudes por diferentes dioses.

Hefesto la moldeó de arcilla y le dio forma; Afrodita le dio belleza y Apolo le dio talento musical y el don de sanar. Hermes le dio entonces a Pandora una caja que nunca debía abrir, lo que la llenó de curiosidad.
Prometeo advirtió a Epimeteo de no aceptar ningún regalo de los dioses, pero Epimeteo no escuchó a su hermano y aceptó a Pandora, enamorándose de ella y finalmente tomándola como esposa.

Hasta entonces, la humanidad había vivido una vida totalmente armoniosa en el mundo. Epimeteo pidió a Pandora que nunca abriese la caja de Zeus, pero un día, la curiosidad de Pandora pudo finalmente con ella y abrió la caja, liberando a todas las desgracias humanas (la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen, etcétera). Pandora cerró la caja justo antes de que la Esperanza también saliera, junto con todo lo que quedaba dentro, y el mundo vivió una época de desolación hasta que Pandora volvió a abrir la caja para liberar también a la Esperanza.

La hija de Epimeteo y Pandora,Pirra y su esposo Deucalion , hijo de Prometeo, fueron las dos únicas personas que sobrevivieron al diluvio que Zeus mandó sobre la humanidad para destruirla, en la versión griega del diluvio universal.

Olimpia de Epiro (375-315 a.C)

Madre de Alejandro Magno, fue inductora de la muerte de su ex marido, el rey Filipo II de Macedonia, y autora de muchos asesinatos políticos más. Como reina de Macedonia se distinguió por su crueldad y ordenó incontables ejecuciones. En particular, destaca la crueldad con que se deshizo de los demás hijos de Filipo, que podían constituir una amenaza para los derechos dinásticos de Alejandro y para su propia regencia; por ejemplo, no dudó en ejecutar al pequeño Carano, apenas un bebé, mandándolo quemar sobre un lecho de brasas, y añadiendo la crueldad innecesaria de quemar con él a su hermana Europa y obligar a Cleopatra, la madre de ambos, a ahorcarse, pese a que ninguna de las dos representaba amenaza alguna para el trono de Alejandro. Aunque la eliminación de los rivales del soberano formaba parte de las prácticas políticas de la época, el propio Alejandro Magno, que por entonces combatía en Asia contra los ejércitos de Darío, censuró indignado esas muestras de brutal ensañamiento.

Mesalina
Mesalina se casa a los 16 años con Claudio y pronto se da a conocer por su libertad sexual escandalosa. Se cuenta en los registro de la antigua Roma que era una mujer de extraordinaria belleza, ambición y crueldad, nunca dudó en utilizar sus encantos para seducir a cualquier hombre que pudiera servir a sus intereses para deshacerse luego de ellos sin importarle el medio utilizado para ello.

Alrededor del año 38, Claudio y ella se casaron. Los motivos de la unión seguramente no fueron del todo románticos. Claudio sólo tenía una hija, Antonia, y necesitaba un hijo varón que heredase sus propiedades. Mesalina se convirtió en la mujer más poderosa del Imperio.

Mesalina disfrutaba realizando grandes fiestas con hombres y mujeres de alto rango que rápidamente degeneraban en orgías. Y cuando a la emperatriz se le antojaba estar con amantes de condición más baja, salía a hurtadillas del palacio y se prostituía en un burdel cercano, con el nombre de Lycisca.

Se cuenta que en una ocasión Mesalina desafió a una prostituta muy experimentada llamada Escila a un concurso sexual, en el que ganaría quién pudiera acostarse con más hombres. Al amanecer, Escila se declaró vencida después de haber sido penetrada por 25 hombres, pero Mesalina continuó durante varias horas más.

Claudio se enteró de todas las traiciones y comenzo a idear un plan para matar a Mesalina. Al saber lo que iba a pasar, Domicia Lépida que, pese a que su relación con su hija se había vuelto distante, la acompañó al enterarse de su desgracia) instó a Mesalina a clavarse el puñal, pero la joven no se atrevió. Entonces llegaron los pretorianos y la mataron. Luego las tropas regresaron al palacio y el oficial al mando le informó a Claudio que su esposa había muerto. Claudio no hizo ninguna pregunta y se limitó a pedir que le sirviesen más vino.

María Tudor, la reina sangrienta

La vida de María Tudor estuvo marcada, desde un principio, por la fatalidad. Sus padres, Enrique VIII y Catalina de Aragón, habían esperado un varón que asegurara la sucesión al trono, pero María fue la única hija que tuvieron. Once años después del nacimiento de María —que se produjo el 18 de febrero de 1518—, y al no poder garantizar su descendencia, Enrique VIII pidió a Roma la cancelación de su matrimonio con Catilina. Pero el Papa se negó, por lo que Enrique VIII optó por contraer matrimonio con Ana Bolena, con la que tuvo a la futura Isabel I.

En 1533 tuvo que renunciar al título de princesa y un año después una nueva ley del Parlamento inglés la despojaba de la sucesión en favor de la princesa Isabel. María, por su parte, continuó apoyando a su madre. Ante la posición religiosa adoptada por Inglaterra, los acontecimientos no se hicieron esperar: la Torre de Londres se llenó de prisioneros que desobedecían el régimen impuesto.

Fruto del matrimonio entre Enrique VIII y Juana Seymour nació Eduardo, que fue designado el heredero de la corte. Pero Eduardo VI murió en 1553 y María ocupó el trono, con el deseo de ser fiel a la religión de su madre; un gesto de esperanza para los católicos ingleses. María se fijó en el príncipe Felipe —hijo de Carlos V— y tras muchas dificultades finalmente el Parlamento aprobó la boda en abril de 1554.

El matrimonio transcurrió en un clima sosegado entre abril de 1554 y 1555, pero entonces María emprendió una feroz represión contra todos aquellos contrarios a la reinstauración del catolicismo, condenando a la hoguera a 273 personas. La historiografía protestante posterior no iba mal encaminada cuando decidió apodar a la reina como Bloody Mary, «la sangrienta María».

Lucrecia Borgia

Lucrecia nació en Roma en 1480. Su padre era el cardenal Rodrigo Borgia, quien después sería el Papa Alexánder VI y su madre Vanozza Cattanei, amante de Alejandro VI, por lo que Lucrecia es hija ilegítima, aunque él la reconoció dándole su apellido (Borgia) y la utilizó en todas sus intrigas. A los 11 años ya la habían comprometido dos veces, pero los acuerdos fueron anulados por Rodrigo.

Cuando éste se convirtió en Papa, la casó con Giovanni Sforza, señor de Pesaro, en busca de una alianza con la poderosa familia feudal que reinaba en la Lombardía y Milán.
Juan Sforza fue muerto en el año 1500 por orden de César Borgia, hermano de Lucrecia. En este período de viudez enmarcado en la vida corrupta del Vaticano, Lucrecia se entregó a una vida licenciosa; sus perversiones fueron expuestas por el vanguardista pornógrafo francés Guillermo de Apollinaire, en el libro titulado «La Roma de los Borgia».

En este período la joven asumió por tres veces la máxima autoridad en los asuntos de la Iglesia; fue entonces cuando, concibió aquel hijo del que se especula, fue producto de las relaciones incestuosas que sostenía con su padre. Posteriormente, en diciembre de 1501, Lucrecia contrajo matrimonio con Alfonso de Este, duque de Ferrara, y en 1502 se trasladó a su nuevo hogar contando con veintidós años.

Lucrecia se convirtió en duquesa de Ferrara a partir de 1505 luego de la muerte de su marido; años más tarde, en 1512 contando con solo treinta y dos años y sin ningún motivo aparente, Lucrecia de Borgia comenzó a apartarse de los cortesanos y de las pompas ceremoniosas, mostrándose retraída y solitaria, actitud que sostuvo firmemente hasta su muerte.
Siete años después, en 1519, Lucrecia murió atormentada por los dolores causados por un aborto.

Isabel la Católica.

Hermana del rey Enrique IV, gobernó como lo hubiera hecho el monarca más celoso de su autoridad en su época, y sin mostrar ningún escrúpulo femenino o feminista: expulsó de España a los judíos y se apoderó de sus bienes, combatió a los moros de Granada hasta su expulsión, creó la Santa Inquisición y sus hogueras, comenzó la explotación de los indios en América, etc.

Por cierto, también creó unas curiosas Escuelas de Palacio, de las que formaban parte jóvenes de ambos sexos de las familias más ilustres del reino, que acompañaban a todas partes a la corte itinerante de aquellos tiempos y estudiaban bajo la dirección de personajes como Pedro Mártir de Anglería, Lucio Marineo Sículo o Beatriz Galindo.

Margarita de Valois – La reina Margot o la reina de corazones.

También se le atribuyeron abortos hijos bastardos a los que habría abandonado. Se cuentan historias inverosímiles, como un incesto con sus tres hermanos, un ménage a trois con su carcelero y su esposa. Llevaba cosidos a la falda unos bolsillos con los corazones embalsamados de sus amantes muertos. Tuvo infinidad de amantes o amores: A los 17 años se enamoró de Enrique de Guisa, aunque a pesar de los rumores parece ser que no pasó de un amor platónico, (las princesas solteras estaban muy vigiladas).
A Enrique le habría interesado casarse con ella, pero no la buscó como amante. Murió asesinado por razones políticas.

Se conservan los versos que D’Ambroise le dedicó a Margot, pero la aventura con otra mujer acabó con su vida. Un marido despechado le preparó una emboscada.
El gran amor de Margot fue Jacques de Harlay, señor de Champvallon que era el caballerizo mayor de Alençon. El romance escandalizó. La reina tuvo que abandonar Paris y nunca volvieron a verse.

Erzsébet Báthory, la condesa sangrienta

Era una condesa de Hungría y una asesina en serie. Aún hoy en día se desconocen las causas de sus actos y el número de víctimas. Después de que muriera su marido en enero de 1604 en el campo de batalla, la condesa dejó de tener escrúpulos y comenzó a disfrutar de torturas a rienda suelta. Dirigía su sadismo hacia niñas y chicas.

Adoraba morder la carne de la cara de sus siervas mientras aún vivían. La condesa las pinchaba con agujas por todo el cuerpo, incluso debajo de las uñas de los pies o les ponía monedas o llaves incandescentes en las manos.

En invierno, las tiraba a la nieve y las rociaba agua fría para que murieran. En otros casos, morían indefensas por inanición.

Durante 25 años de prácticas sádicas, mató a más de 100 jovencitas. Por su nivel social, no podían procesarla por sus actos. De todos modos, muchos de sus supuestos cómplices acabaron en la horca.

Ana Yoánnovna (ruso: А́нна Иоа́нновна)

(Moscú, 7 de febrero de 1693 – San Petersburgo, 28 de octubre de 1740) emperatriz de Rusia de 1730 a 1740.

se aprovecha de la simpatía que genera en los regimientos y en la guarda imperial, y bajo su apoyo se impone como una verdadera autócrata. Uno de sus primeras medidas consiste en activar una policía secreta que utiliza durante todo su reinado para intimidar y aterrorizar a quien se opone a su política.

Si su primer ministro Bühren era implacable con sus enemigos, ella no le iba a la zaga, y las ejecuciones de sus rivales políticos se sucedieron a lo largo del reinado. Su gobierno se apoyó en una nube de espías y delatores y fue especialmente rígido contra todo conato de oposición o crítica: muchos nobles acabaron descuartizados; otros en Siberia.

Se enfrentó a los boyardos, persiguió al clero ortodoxo y oprimió a los campesinos, favoreciendo a la nobleza.

Durante su reinado tuvieron lugar las guerras de la sucesión de Polonia y la de los turcos. Contrajo matrimonio con Federico Guillermo, duque de Curlandia y se dejo influir en asuntos de gobierno por su favorito Ernesto Juan Birón. Ana murió el 18 de marzo de 1746 durante el alumbramiento de su hijo Alejandro.

Delphine Lalaurie, la sádica de la alta sociedad

Delphine era una persona de clase alta de Nueva Orleans del S. XIX. Todo parecía normal hasta que su casa se incendió. Al extinguir el fuego, se descubrió que éste había sido provocado por dos «esclavos» para llamar la atención. Lo que no fue una acción exagerada por parte de los esclavos, ya que el fuego arrasó una auténtica casa del horror. Se encontraron casi una docena de esclavos desfigurados. Estaban maniatados a la pared y tenían miembros atrozmente mutilados.

A una mujer se le había cosido un pene, había un hombre castrado y e “injertado” a una mujer … Otra mujer fue transformada quirúrgicamente en una langosta humana y sus órganos estaban totalmente destrozados. Las manos habían sido cosidas a partes del cuerpo que nunca nos imaginaríamos. Hasta había una mujer oruga con la piel despellejada con forma de espiral y orificios remendados. La mayoría de los esclavos aún vivían cuando les encontraron. La casa de Lalaurie es hoy en día una famosa mansión del terror. En abril de 2007, el actor Nicolas Cage compró la casa.

Jiang Qing, la mujer de Mao.

Al lado de Mao Zedong, el presidente del partido comunista chino, Qing consiguió llegar a ser la persona más influyente del partido después de su marido. Ella fue la fuerza motriz de la revolución cultural china de 1966 a 1976 que causó muertes excesivas, malos tratos y casi la total destrucción de todos los monumentos chinos. Se calcula que durante esta época perdieron la vida más de 500.000 personas y millones fueron perseguidos por razones políticas.

El avance de los guardias rojos solamente puede llamarse absurdo: como los conceptos “rojo” e “izquierda” eran símbolos revolucionarios, decidieron cambiar el tráfico al lado izquierdo y que el color “rojo” fuera el símbolo de paso en un semáforo. Todo esto originó el caos e innumerables accidentes. La mujer de Mao tiene un puesto en nuestra lista con toda la razón del mundo.

Ilse Koch, la zorra de Buchenwald

Ilse Koch fue la mujer del comandante Karl Otto Koch del campo de concentración de Buchenwald. Aunque no tenía influencia en la dirección o en la organización del campo de concentración, aprovechaba toda oportunidad posible para sancionar rigurosamente a los internos. Los trataba como animales, los maltrataba sin piedad, y les daba palizas con látigos.

Ilse Koch, también conocida como la “Bruja de Buchenwald”, se hacía objetos como guantes, tapas de libros y pantallas con la piel tatuada de los cautivos. Se encontraron objetos grotescos como cabezas reducidas hechas con las cabezas de los prisioneros de guerra rusos. Ilse Koch se suicidó en 1967 en la cárcel para mujeres de Aichach.

Irma Grese, la bestia de Auschwitz

Otro producto del sanguinario imperio nazi fue Irma Grese, la “Bruja de Belsen” temida por todos los prisioneros de los campos de concentración. Grese era miembro de las SS y vigilante de los campos de Ravensbrück, Auschwitz-Birkenau y Bergen-Belsen. En 1942 sólo tenía 19 años y había arrestado a más de 30.000 mujeres judías. Fue la mujer más malvada de todo el campo. No hubo ninguna atrocidad en la que no participara.

Normalmente se encargaba de las selecciones de la cámara de gas y torturaba a su antojo. En Bergen-Belsen continuó realizando las mismas atrocidades. Su especialidad era atacar con perros adiestrados y muertos de hambre a personas desnudas e indefensas. Abusaba sexualmente de los hombres y los fustigaba durante horas. Grese fue ahorcada en la prisión a los 22 años por el verdugo de Inglaterra Albert Pierrepoint. Fue la mujer más joven ejecutada por la jurisdicción británica del S.S XX.

Katherine Knight, la Hannibal Lecter femenina de Down Under

La Señora Knight es una australiana con la que ningún hombre desearía tener una relación. De algún modo, las relaciones la volvían agresiva. A su ex-marido le arrancó los dientes y al cachorro de un amante, que tenía, le arrancó la garganta con sus propias manos mientras estaba vivito y coleando. En el año 2000, como si eso no fuera suficiente, le dio 37 puñaladas a su marido de aquel entonces, que tenía dos hijos adultos.

Después, lo despellejó y colgó el saco de piel en la puerta de su habitación en su propia casa… Le cortó la cabeza y después preparó una sopa con ella. Con el ano, hizo un asado que quería servir con verduras. Este “banquete” estaba hecho especialmente para sus hijos. Menos mal que apareció la policía antes de que los niños llegaran a casa.

Originalmente publicado en22 octubre, 2020 @ 10:57 am

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